Trump endurece su postura por Groenlandia y reafirma desde la Casa Blanca que es clave para la seguridad de EE.UU.
Con Trump hablando en vivo desde la Casa Blanca, Washington elevó la presión diplomática por Groenlandia y dejó en claro que el territorio es una prioridad estratégica frente al avance de Rusia y China, incluso si eso implica usar aranceles como herramienta de negociación.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a marcar la agenda internacional este viernes al ratificar desde la Casa Blanca que Groenlandia es un territorio estratégico e indispensable para la seguridad nacional estadounidense, y no descartó aplicar aranceles a los países que se opongan a un eventual acuerdo.
Durante un evento oficial en Washington, Trump fue contundente:
“Puede que impongamos aranceles a países que no acompañen nuestra posición sobre Groenlandia, porque Estados Unidos la necesita para su seguridad nacional”.
Las declaraciones se producen mientras una delegación bipartidista del Congreso estadounidense viaja a Copenhague, con el objetivo de calmar tensiones con Dinamarca y Groenlandia tras el renovado interés de la Casa Blanca por el territorio ártico.

El grupo, integrado por once legisladores y encabezado por el senador demócrata Chris Coons, tiene previsto reunirse con la primera ministra danesa Mette Frederiksen y con el jefe del gobierno groenlandés Jens-Frederik Nielsen. Desde sectores demócratas intentan presentar la visita como un gesto de contención, aunque desde el entorno de Trump aseguran que la iniciativa presidencial sigue firme y en marcha.
En paralelo, Jeff Landry, gobernador de Luisiana y enviado especial de Trump para Groenlandia, afirmó que “hay un acuerdo que debe y va a concretarse” entre Estados Unidos y Dinamarca.
“El presidente es serio. Ya dejó claras sus condiciones. Ahora es momento de que el secretario Rubio y el vicepresidente JD Vance cierren el acuerdo”, sostuvo Landry en una entrevista televisiva.
Desde la Casa Blanca consideran que el control o influencia directa sobre Groenlandia permitiría a EE.UU. reforzar su posición militar en el Ártico, frenar el avance de Rusia y China en la región y garantizar el acceso a recursos estratégicos clave.
Aunque dirigentes demócratas europeos y estadounidenses expresaron preocupación por el tono de Trump, el presidente reafirma su estilo: presión directa, negociación dura y defensa sin matices de los intereses estadounidenses.
Con Trump hablando en vivo y su equipo diplomático activo, la cuestión de Groenlandia dejó de ser un debate teórico para convertirse en uno de los ejes centrales de la política exterior de su segundo mandato.
