Llegaron 5000 autos desde China: El Gobierno de Javier Milei moderniza el mercado automotor argentino e impulsa una baja de precios
La llegada de más de 5.000 autos eléctricos desde China refuerza la apertura del mercado automotor y traerá más competencia, precios más bajos y mayor oferta para los consumidores.
La Argentina dio este lunes un paso clave hacia la modernización de su mercado automotor con la llegada de más de 5.000 vehículos eléctricos e híbridos de la automotriz china BYD, en una operación que refleja el impacto concreto de la política de apertura económica impulsada por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo.
El imponente buque BYD Changzhou, de casi 200 metros de eslora y capacidad para 7.000 vehículos, arribó al puerto de Zárate, donde comenzó la descarga de unidades destinadas al mercado local. Se trata del mayor desembarco de autos electrificados registrado hasta ahora en el país y una señal contundente del cambio de rumbo económico.
Desde el Gobierno destacaron que la operación se enmarca en el régimen especial de importación de vehículos eléctricos e híbridos, que elimina el arancel extrazona del 35% y permite ampliar la oferta con precios más competitivos. El objetivo es claro: romper con un mercado cerrado, bajar el precio de los 0 km y beneficiar al consumidor.
“El mercado automotor estaba artificialmente restringido. Ahora hay competencia real y eso se traduce en precios más bajos”, explicó días atrás el ministro Caputo, quien defendió la medida con un argumento directo: más oferta, mismos compradores, precios más bajos.
Competencia, tecnología y alivio al bolsillo
Actualmente, en Argentina circulan apenas unos 40.000 autos eléctricos e híbridos, menos del 0,5% del parque automotor total. La llegada masiva de unidades de BYD —uno de los líderes globales en movilidad eléctrica— apunta a acelerar la transición tecnológica, ampliar la variedad de modelos y generar un reacomodamiento de precios tanto en los vehículos nuevos como en los usados.

Stephen Deng, gerente de BYD en Argentina, afirmó que el arribo del buque “es mucho más que una operación logística: es una señal concreta de compromiso con el desarrollo de la movilidad del futuro en el país”, y remarcó la visión de largo plazo de la compañía en el mercado argentino.
La empresa opera con logística propia, una ventaja estratégica que reduce costos y permite ofrecer precios más competitivos. BYD cuenta con una flota de ocho megabuques y planea sumar nuevas embarcaciones en los próximos años, consolidando su expansión global.
Qué impacto tendrá
Según explicó el ministro de Economía, Luis Caputo, la llegada de más de 5.000 autos eléctricos e híbridos desde China tendrá un impacto directo e inmediato en el mercado automotor argentino. El funcionario sostuvo que el principal efecto será una baja en los precios de los vehículos 0 km, producto del aumento de la oferta en un mercado que hasta ahora estuvo fuertemente restringido. Caputo remarcó que, al haber más autos disponibles y la misma demanda, los valores tienden a corregirse a la baja por una cuestión de “economía básica”.
Además, señaló que la mayor competencia obligará tanto a las marcas importadas como a las terminales locales a revisar sus estructuras de costos y márgenes de rentabilidad. En ese sentido, afirmó que los fabricantes nacionales también deberán bajar precios para no perder mercado, lo que generará un efecto en cadena que alcanzará a los autos usados. “Cuando baja el precio del 0 km, baja el del usado”, explicó el ministro, quien defendió la apertura como una medida en favor del consumidor y no de intereses sectoriales.
Además el Ministro Caputo se tomó el tiempo para explicarle economía básica a Pichetto

Un giro pragmático que da resultados
El desembarco se produce en un contexto de relaciones comerciales crecientes entre Argentina y China, sostenidas bajo un enfoque pragmático del Gobierno nacional. Pese al alineamiento estratégico con Estados Unidos, la administración Milei fortaleció los vínculos económicos con Pekín, priorizando el comercio, la inversión y el acceso a bienes a menor costo.
Para el Ejecutivo, la llegada de estos vehículos marca el inicio de una nueva etapa para el sector automotor, donde la competencia deja de ser una amenaza y pasa a ser un incentivo para mejorar calidad, eficiencia y precios. “Durante años, unos pocos se beneficiaron de un mercado cerrado. Hoy la prioridad es el consumidor argentino”
Con este primer gran desembarco, el Gobierno apuesta a que la apertura continúe profundizándose a lo largo de 2026, con más autos, más opciones y precios más accesibles, en línea con la promesa central del programa económico: liberar mercados para que los beneficios lleguen a la gente.
