El Pentágono reafirma que la ofensiva contra Irán es “devastadora y decisiva”; como fue la Operacion «Epic Fury» que eliminó a Khamenei
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que la ofensiva contra Irán “no será interminable” y que la misión es clara y decisiva: destruir la amenaza de misiles, la marina iraní y bloquear cualquier posibilidad nuclear. La operación, ordenada por el presidente Donald Trump bajo el nombre “Operation Epic Fury”, incluyó el lanzamiento de más de 100 aeronaves y misiles Tomahawk desde mar y aire en un ataque coordinado contra infraestructura militar y de comando iraní.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró este lunes que la operación militar conjunta con Israel contra Irán es “laser-focused” y no será “interminable”, al tiempo que defendió la decisión del presidente Donald Trump de avanzar con una ofensiva directa para neutralizar la amenaza iraní.
“Destruir los misiles iraníes, destruir la producción de misiles iraníes, destruir su marina y otra infraestructura de seguridad, y nunca tendrán armas nucleares”, afirmó Hegseth en conferencia de prensa junto al jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine.
El funcionario fue enfático: “Esto no es Irak. Esto no es interminable. Nuestra generación lo sabe, y también este presidente. Él llamó ‘tontas’ a las guerras de construcción de naciones de los últimos 20 años y tiene razón. Esto es lo opuesto. Esta operación es una misión clara, devastadora y decisiva: destruir la amenaza de misiles, destruir la marina, no nucleares”.

“No empezamos esta guerra, pero la estamos terminando”
Hegseth acusó al régimen iraní de haber iniciado el conflicto tras décadas de hostilidades contra intereses estadounidenses y sus aliados.
“No empezamos esta guerra, pero bajo el presidente Trump la estamos terminando”, declaró. Y añadió: “Irán tenía un arma convencional apuntándonos a la cabeza mientras intentaban mentir para conseguir una bomba nuclear”.
El jefe del Pentágono negó que se trate de una guerra de cambio de régimen, aunque reconoció el impacto político de la ofensiva: “No es una llamada guerra de cambio de régimen, pero el régimen ciertamente cambió, y el mundo está mejor por ello”.
El presidente Trump había señalado el domingo que la operación continuará “hasta que todos nuestros objetivos sean alcanzados”, lo que podría demorar “cuatro semanas o menos”, aunque advirtió que podrían registrarse más bajas estadounidenses.
Sin tropas en tierra, pero sin descartar escenarios

Hegseth confirmó que actualmente no hay “boots on the ground” —tropas estadounidenses desplegadas en territorio iraní—, aunque evitó comprometerse respecto a futuros movimientos. “No entraré en el ejercicio de qué haremos o no haremos en el futuro”, sostuvo.
El general Caine explicó que la misión “será difícil de lograr y en algunos casos implicará un trabajo duro y complejo”. También anticipó que podrían registrarse más pérdidas, aunque aseguró que el objetivo es minimizar las bajas.
Operación “Epic Fury”: cómo fue el ataque

Caine detalló que el viernes por la tarde el presidente Trump dio la orden final: “Operation Epic Fury is approved. No aborts. Good luck.”
A las 9:45 a.m. hora local (1:15 a.m. ET), más de 100 aeronaves fueron lanzadas desde tierra y mar en una operación sincronizada que incluyó bombarderos de ataque electrónico y plataformas no tripuladas. Los primeros disparos provinieron del mar: misiles Tomahawk de la Marina estadounidense impactaron objetivos navales iraníes en el flanco sur.
El ataque alcanzó infraestructura de comando y control, bases navales, sitios de misiles balísticos e instalaciones de inteligencia. Según Caine, el objetivo inicial fue dejar al adversario “sin capacidad de ver, coordinar o responder eficazmente”.
La operación incluyó el bombardeo del complejo del líder supremo iraní en Teherán y culminó con la muerte del ayatolá Ali Khamenei, hecho que marcó un punto de inflexión en el conflicto.
Bajas y escalada regional
El Pentágono confirmó la muerte de cuatro militares estadounidenses tras el impacto en un centro táctico de comando. Además, durante el fin de semana murieron otros tres efectivos en Kuwait.
En un incidente de “fuego amigo”, Kuwait derribó tres F-15 estadounidenses durante una misión de combate; los seis tripulantes lograron eyectarse y se encuentran estables.
Mientras tanto, humo se elevó desde la embajada estadounidense en Kuwait tras un aparente ataque con misiles iraníes. Según la Media Luna Roja iraní, 555 personas han muerto en Irán; en Israel se registran al menos 11 fallecidos.
Objetivo: “Destruir la amenaza y proteger a nuestros aliados”
Hegseth subrayó que la meta estratégica es clara: “Destruir la amenaza de misiles, destruir la marina, no nucleares”. Rechazó cualquier comparación con intervenciones prolongadas del pasado y destacó que esta ofensiva responde a años de planificación y a la necesidad de impedir que Irán proyecte poder fuera de sus fronteras.
El mensaje de Washington es inequívoco: la operación no busca una ocupación ni una guerra eterna, sino eliminar de manera contundente la capacidad ofensiva iraní y cerrar definitivamente la puerta a un programa nuclear militar.
Con el respaldo explícito del presidente Trump, la Casa Blanca apuesta a una campaña rápida, decisiva y con objetivos concretos, en lo que ya se perfila como uno de los movimientos militares más audaces de los últimos años en Medio Oriente.
