Reservas internacionales en niveles récord: rozan los USD 48.000 millones, el nivel más alto desde 2019
Además de sostener una racha compradora que ya supera el 90% de la meta anual prevista, el BCRA recibió un desembolso del FMI equivalente a USD 1.000 millones en DEG, lo que impulsó un salto diario de USD 1.105 millones en las reservas brutas. Sin embargo, el debate de fondo sigue siendo cuánto de ese stock puede considerarse efectivamente disponible.
Las reservas internacionales brutas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) alcanzaron este martes los USD 47.908 millones, su nivel más alto desde mediados de octubre de 2019.
El salto, de USD 1.105 millones en una sola jornada, se explica por la efectivización del desembolso de USD 1.000 millones aprobado por el Fondo Monetario Internacional tras la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas.
En paralelo al ingreso de los fondos del FMI, la autoridad monetaria mantuvo su presencia compradora en el Mercado Libre de Cambios. Durante la jornada del martes 26 de mayo, el BCRA adquirió USD 112 millones, lo que elevó el saldo positivo de mayo a USD 1.947 millones y el acumulado anual a USD 9.098 millones.
La autoridad monetaria lleva, en lo que va de mayo, compras por más de USD 1.947 millones y ya superó los USD 9.100 millones en lo que va del año, con 94 ruedas consecutivas de compras. De esta manera, alcanzó aproximadamente el 91% de la meta anual prevista para la adquisición de divisas en el mercado cambiario. Todo esto ocurrió en poco más de cinco meses.
La pregunta que se hacen todos sobre el desembolso del FMI es simple: ¿son dólares de libre disponibilidad o solo un asiento contable? O, desde otra perspectiva: ¿sirven para cancelar vencimientos o solo para mostrar solvencia?
El directorio del FMI aprobó el pasado jueves 21 de mayo la segunda revisión del acuerdo por USD 20.000 millones firmado en abril de 2025, y habilitó el giro de fondos frescos. Cinco días después, el martes 26, los DEG impactaron en las arcas del BCRA, llevando las reservas brutas de USD 46.803 millones a USD 47.908 millones en una sola jornada.
La cifra superó el récord previo de la gestión Milei, registrado en febrero, cuando las reservas habían alcanzado los USD 46.905 millones. Con este desembolso, el país ya accedió a unos USD 15.000 millones del total del programa de financiación a 48 meses.
Los USD 1.000 millones ingresados a las arcas del Banco Central llegaron en DEG, la unidad de cuenta del FMI. El propio organismo informó el giro de 800 millones de DEG.
Este activo financiero, que forma parte de los instrumentos de reserva del Fondo, puede tener tres destinos posibles según lo acordado entre el directorio del organismo y la Argentina:
- Pagar obligaciones con el propio FMI.
- Intercambiarse por divisas de libre disponibilidad con países miembros, como ocurrió en operaciones de compraventa realizadas en febrero, abril y mayo con el Tesoro de Estados Unidos por USD 808 millones, USD 819 millones y USD 878 millones, respectivamente.
- Mantenerse como parte de las reservas internacionales del Banco Central.
Cabe destacar que los DEG no pueden ser utilizados directamente para intervenir en el mercado de cambios, pagar deudas con acreedores privados ni financiar importaciones, salvo que antes se conviertan en una moneda de libre uso mediante una operación con otro país miembro.
El ingreso de DEG incrementa las reservas brutas, pero su efecto sobre las reservas netas —aquellas que descuentan todos los pasivos en moneda extranjera del BCRA— es menos lineal. Según estimaciones privadas recientes, las reservas netas se ubicaban en torno a los USD 3.596 millones.
El propio Fondo difundió su staff report tras la revisión y advirtió que “el bajo nivel de reservas líquidas sigue generando riesgos para la capacidad de pago, especialmente ante grandes vencimientos de deuda y la potencial volatilidad previa a las elecciones presidenciales de 2027”. El organismo recomendó a la Argentina “reconstruir decididamente las reservas y buscar sobrecumplir las metas”.
También es importante recordar que, en el corto plazo, el BCRA debe afrontar el pago del Bopreal Serie 3 por aproximadamente la misma suma desembolsada por el Fondo: unos USD 1.020 millones, correspondientes al 34% del capital colocado más un 3% en concepto de interés.
Por lo tanto, el impacto que tuvieron los DEG en las reservas podría verse neutralizado por este vencimiento, a menos que el Banco Central consiga financiamiento por otros medios sin estresar las reservas.
En conclusión, la asignatura pendiente del programa de estabilización sigue siendo la acumulación de reservas netas, es decir, aquellas que efectivamente pueden utilizarse para pagar deuda o intervenir en el mercado.
De seguir por este camino, y si logra sortear los vencimientos cercanos mediante rollover u otra fuente de financiamiento —como podría ser un swap de monedas—, el BCRA podría acercarse más temprano que tarde al objetivo de recomposición externa. Sin embargo, el dato central sigue siendo que, dentro del stock total de reservas, una porción relevante corresponde a DEG de disponibilidad restringida, mientras que los encajes de depósitos privados representan más del 40% del total.
