El Gobierno le dio pista a los primeros pilotos de Argentina habilitados para volar F-16
La Fuerza Aérea alcanzó un nuevo hito en la incorporación de las aeronaves de cuarta generación. Los primeros vuelos en solitario se realizaron en Córdoba y marcan un paso clave en la recuperación de capacidades para defender el espacio aéreo nacional.
La Argentina dio un paso histórico en el proceso de modernización de su sistema de defensa: por primera vez, pilotos nacionales volaron en soledad el sistema de armas F-16, las aeronaves de cuarta generación que representan un salto estratégico para la Fuerza Aérea Argentina.
Los vuelos se concretaron durante la mañana en las instalaciones del Área Material Río IV, en la provincia de Córdoba, donde la Fuerza Aérea desarrolla parte del proceso de incorporación, entrenamiento y transición operativa de los nuevos aviones.
La actividad incluyó el denominado “Vuelo Solo”, una instancia emblemática dentro de la formación de los aviadores militares. Con esa certificación, los primeros pilotos argentinos quedaron habilitados para operar de manera autónoma el sistema F-16, luego de completar una exigente etapa de preparación técnica y profesional.
El acto fue encabezado por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, acompañado por el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, junto a autoridades militares e invitados especiales.
El logro forma parte del Programa “Peace Cóndor” y contó con el acompañamiento técnico de la empresa internacional Top Aces, especializada en entrenamiento táctico avanzado. La certificación representa uno de los primeros resultados concretos del proceso de incorporación de los F-16 y fortalece los estándares operativos y de seguridad de la Fuerza Aérea.
Desde el área de Defensa destacaron el rol de todo el personal involucrado: pilotos, mecánicos, asistentes y equipos técnicos que participaron en una transición considerada clave para recuperar capacidades que la Argentina había perdido durante años.
La habilitación de los primeros aviadores argentinos para volar los F-16 marca un cambio de paradigma para el país. No se trata solo de sumar nuevas aeronaves, sino de reconstruir una capacidad estratégica para proteger los cielos argentinos y garantizar la integridad territorial.
Con este avance, el Gobierno consolida uno de los proyectos más relevantes de modernización militar de las últimas décadas y deja atrás años de deterioro en el equipamiento de las Fuerzas Armadas.
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