Caputo lanzó $2 billones para impulsar el crédito hipotecario: se tramitará en los bancos y no en ANSES

equipo economico caputo

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles un nuevo programa por $2 billones destinado a darle un nuevo impulso al crédito hipotecario en Argentina, utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para solucionar uno de los principales obstáculos que hoy enfrentan las entidades financieras: conseguir dinero a largo plazo para prestar durante 15, 20 o más años.

El mecanismo es diferente a un programa estatal de viviendas o al antiguo Procrear. ANSES no otorgará créditos hipotecarios directamente a las familias ni habrá que sacar un turno en una UDAI para solicitarlos.

El FGS colocará dinero en los bancos mediante depósitos a plazo fijo de largo plazo y, a cambio, las entidades que reciban esos fondos deberán destinarlos a créditos hipotecarios para la primera vivienda.

Cómo funcionará el nuevo programa

El Gobierno pondrá a disposición un total de $2 billones, pero no todo de una sola vez. El dinero será adjudicado mediante sucesivas licitaciones de $200.000 millones cada una.

El FGS realizará depósitos en pesos ajustados por UVA en los bancos que participen de las licitaciones. Habrá un tramo a un año, con un rendimiento mínimo de UVA + 2,5% para el FGS, y otro a cinco años, con un mínimo de UVA + 4,5%.

Cada banco podrá quedarse como máximo con el 20% de los fondos ofrecidos en cada licitación y contará con 90 días desde la constitución del depósito para volcar ese dinero al financiamiento hipotecario. La primera licitación está prevista para la próxima semana, inicialmente por $200.000 millones.

La lógica es sencilla: el Estado no les entrega el dinero gratuitamente a las entidades financieras. El FGS realiza una inversión remunerada, los bancos reciben fondeo a mayor plazo y utilizan esos recursos para multiplicar la oferta de hipotecas.

¿Quién podrá solicitar los créditos?

Los fondos deberán destinarse a personas que busquen adquirir, construir, ampliar o refaccionar su primera vivienda.

El Gobierno fijó además condiciones máximas para evitar que los bancos que reciban el fondeo público luego lo presten a tasas excesivamente altas: los créditos tendrán una tasa máxima de UVA + 7,5%, un plazo mínimo de 15 años y no podrán superar las 150.000 UVA por operación.

Tomando como referencia que la UVA se ubica este 26 de agosto alrededor de los $2.092, el límite de 150.000 UVA representa actualmente aproximadamente $314 millones, aunque ese valor se actualiza junto con la UVA.

Esto no significa que cualquier solicitante recibirá automáticamente ese monto. Cada banco seguirá evaluando ingresos, relación cuota-ingreso, antecedentes crediticios, valor del inmueble y capacidad de pago, como ocurre con cualquier préstamo hipotecario.

¿Hay que ir a ANSES? No

Este es uno de los puntos que puede generar mayor confusión por la forma en que se presentó la noticia.

Los recursos provienen del FGS administrado por ANSES, pero el ciudadano no tramitará el crédito en ANSES.

El esquema funciona de la siguiente manera:

FGS de ANSES → licita fondos → los bancos reciben el dinero → los bancos ofrecen las hipotecas → el ciudadano solicita el crédito en el banco.

Por lo tanto, no habrá inscripción en Mi ANSES, turnos en las UDAI ni otorgamiento de hipotecas por parte de ANSES bajo el mecanismo anunciado.

Primero deberá realizarse la licitación y conocerse qué entidades financieras participan. A partir de allí, cada banco podrá habilitar sus canales, comunicar requisitos y recibir las solicitudes de los interesados.

Al momento del anuncio todavía no se publicó un listado definitivo de bancos ni está abierta una inscripción para particulares.

¿Qué es realmente el Fondo de Garantía de Sustentabilidad?

El FGS forma parte del sistema previsional y es administrado por ANSES. No debe confundirse con el dinero que mensualmente ingresa y sale para pagar directamente jubilaciones.

Se trata de un patrimonio compuesto por inversiones, entre ellas títulos públicos, acciones de empresas, obligaciones negociables, fondos comunes de inversión y también depósitos a plazo fijo. Su misión oficial es preservar el valor y la rentabilidad de esos activos y realizar inversiones que contribuyan al desarrollo de la economía y a la sustentabilidad del propio sistema previsional.

La legislación incluso establece que ANSES, a través del FGS, debe priorizar inversiones con impacto en la economía real y utilizar criterios de seguridad y rentabilidad.

Por eso, técnicamente, el Gobierno no está regalando $2 billones del fondo previsional ni entregándolos directamente a compradores de viviendas: está utilizando una parte de la cartera del FGS para realizar depósitos remunerados en bancos, obteniendo a cambio UVA más una tasa de interés.

Los recursos siguen siendo activos del FGS, pero cambian de instrumento de inversión.

El problema que Caputo busca solucionar

Argentina arrastra una anomalía histórica: prácticamente no existe ahorro bancario a largo plazo.

Un banco recibe depósitos que en muchos casos pueden retirarse inmediatamente o vencen en 30, 60 o 90 días, pero cuando otorga una hipoteca se compromete a prestar ese dinero durante 15, 20 o 30 años.

Ese descalce limita la cantidad de créditos que puede ofrecer.

Caputo explicó que el stock hipotecario argentino representa apenas alrededor del 2% del PBI, mientras que mencionó como comparación aproximadamente 27% en Chile y niveles mucho mayores en economías desarrolladas.

Lo que busca el Gobierno es utilizar temporalmente la capacidad financiera del FGS para crear ese fondeo de mayor duración hasta que Argentina vuelva a desarrollar un mercado de ahorro y capitales de largo plazo.

Después del boom de 2025, las hipotecas habían empezado a perder fuerza

La medida aparece además en un momento particular.

Los créditos hipotecarios tuvieron una fuerte recuperación desde la segunda mitad de 2024 y durante 2025. El Banco Central informó que durante ese proceso se incorporaron decenas de miles de nuevos deudores hipotecarios y que la expansión estuvo explicada casi completamente por los préstamos UVA.

Pero durante 2026 el ritmo comenzó a disminuir.

En junio se desembolsaron aproximadamente US$150 millones en hipotecas, equivalentes a unos 1.850 préstamos. Aunque representó una mejora respecto de mayo, el monto todavía era cerca de 50% inferior al mismo mes de 2025.

En julio, las operaciones con hipoteca en la Ciudad de Buenos Aires registraron una caída interanual del 31,2%, otra señal de la desaceleración que el Gobierno intenta revertir.

Más crédito sin convertir a ANSES en un banco hipotecario

La diferencia conceptual del plan es importante.

Una alternativa analizada anteriormente era que el FGS comprara directamente las hipotecas otorgadas por los bancos, liberándoles dinero para volver a prestar. Caputo descartó esa idea al considerar que comprar créditos hipotecarios de personas no constituye la función que debería realizar el Fondo.

La solución elegida fue más indirecta: el FGS invierte en depósitos bancarios de largo plazo y son las entidades privadas y públicas las que continúan asumiendo la relación crediticia con el comprador de la vivienda.

También se analiza complementar el esquema con garantías adicionales y mecanismos de securitización de hipotecas, que permitirían a los bancos transformar carteras hipotecarias en instrumentos negociables y recuperar fondos para continuar prestando.

Qué tiene que hacer hoy alguien que quiere acceder

Por ahora, esperar a que se realice la primera licitación y se conozcan los bancos adjudicatarios.

No existe actualmente un formulario especial en ANSES que haya que completar ni una inscripción nacional para reservar un crédito.

Una vez que las entidades reciban los fondos y habiliten sus líneas, el trámite se hará directamente ante los bancos participantes, que determinarán si cada solicitante cumple con los requisitos crediticios.

El anuncio de Caputo, por lo tanto, no crea un nuevo “crédito de ANSES”. Utiliza al FGS como inversor para que el sistema financiero pueda prestar más y durante más tiempo.

La apuesta del Gobierno de Javier Milei es que esos $2 billones de fondeo adicional vuelvan a acelerar un mercado hipotecario que había comenzado a recuperarse después de años prácticamente paralizado y permitan que más familias puedan reemplazar progresivamente el alquiler por la cuota de una vivienda propia.

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