Uber y DiDi en Rosario: Aleart redobló la presión contra Javkin y reclamó «menos prohibiciones y más libertad»
El concejal de La Libertad Avanza volvió a exigir que Rosario habilite las aplicaciones de movilidad y llevó la discusión a Instagram y X. Cuestionó las multas, los secuestros de vehículos y los controles a pasajeros. “No se trata de defender una aplicación, se trata de defender la libertad de trabajar y la libertad de elegir”, sostuvo.
Las aplicaciones ya circulan por Rosario, miles de pasajeros las utilizan y numerosos conductores encontraron en ellas una fuente de ingresos. Para Juan Pedro Aleart, el problema es que la política municipal continúa intentando regular esa realidad con multas, controles y prohibiciones en lugar de establecer un marco que permita a los rosarinos elegir cómo viajar y a los conductores cómo trabajar.
El concejal de La Libertad Avanza volvió a poner esta semana la discusión por Uber, DiDi y las plataformas de movilidad en el centro de la agenda local y eligió las redes sociales como una de sus principales herramientas para exponer el conflicto.
En publicaciones difundidas a través de X e Instagram, el edil mostró procedimientos vinculados con el uso de las aplicaciones y apuntó directamente contra la política que mantiene la administración del intendente Pablo Javkin frente a los vehículos que prestan el servicio sin encontrarse incluidos en el régimen municipal vigente.
“Esto pasa en Rosario”, encabezó uno de sus posteos. Allí sostuvo que las aplicaciones funcionan cotidianamente mientras continúan los controles y las multas, y cuestionó que todavía no exista una solución para quienes trabajan y viajan mediante esas plataformas.
“Presentamos un proyecto para habilitar y regular las plataformas. En lugar de discutirlo y dar una respuesta concreta, lo cajonean”, afirmó. Y sintetizó su posición con otra definición: “Rosario necesita reglas claras, no más parches, multas y decisiones a medias”.
“Menos prohibiciones. Más libertad para moverse”
Aleart profundizó el planteo en otra publicación que condensó el enfoque con el que La Libertad Avanza busca llevar la discusión al Concejo.
“Hablan de respeto, nosotros hablamos de libertad”, escribió.
El concejal sostuvo que un usuario debería poder elegir libremente cómo trasladarse por Rosario “sin tener que esconderse, disimular ni hacer de cuenta que sos otra cosa para evitar una sanción”.
Y cerró el mensaje con una consigna directa: “Menos prohibiciones. Más libertad para moverse”.
La publicación hace referencia a una de las situaciones denunciadas por Aleart: pasajeros que, ante la posibilidad de controles municipales, se sientan en el asiento delantero o intentan disimular que están realizando un viaje contratado mediante una aplicación.
El edil también cuestionó procedimientos en los que, según denunció, inspectores preguntan a pasajeros si solicitaron el vehículo mediante una plataforma e incluso les requieren mostrar sus teléfonos celulares.
Para Aleart, esos episodios muestran una contradicción: mientras buena parte de los rosarinos ya incorporó las aplicaciones como una alternativa habitual de movilidad, el Estado municipal continúa respondiendo mediante sanciones a quienes las utilizan por fuera del esquema habilitado.
“La gente ya eligió”
En declaraciones realizadas al plantear nuevamente el tratamiento de su proyecto, Aleart sostuvo que Rosario no puede seguir “dándole la espalda a la realidad”.
“Hay miles de rosarinos que trabajan con estas aplicaciones y muchos más que las utilizan todos los días para movilizarse por la ciudad. También las usan los turistas que nos visitan”, afirmó el concejal.
Según su planteo, las plataformas ofrecen una alternativa que los propios usuarios decidieron incorporar sin esperar una definición de la política.
“La gente optó por las aplicaciones de movilidad”, sostuvo. Para Aleart, esa elección responde tanto a quienes buscan otra posibilidad de transporte como a quienes encontraron allí una manera de generar ingresos.
Ese es precisamente uno de los puntos que La Libertad Avanza intenta colocar en el centro de la discusión: si el Estado debe determinar qué modalidad de transporte pueden utilizar los ciudadanos o establecer condiciones básicas que permitan competir a distintas alternativas.
Aleart resume esa posición de manera todavía más directa: “No se trata de defender una aplicación, se trata de defender la libertad de trabajar y la libertad de elegir”.
Multas millonarias y autos al corralón
Otro de los focos de sus publicaciones son las sanciones.
Aleart aseguró que las multas aplicadas a conductores que trabajan con aplicaciones no habilitadas pueden acercarse a los $2,5 M y afirmó que alrededor de 2.000 vehículos por año terminan trasladados al corralón.
“Estamos hablando de personas que quieren trabajar y que se encuentran con multas millonarias, con sus vehículos retenidos y con un sistema que, en lugar de ofrecer una solución, persigue a quienes eligieron esta modalidad de trabajo”, cuestionó.
La crítica encaja con otro de los ejes discursivos que el concejal viene utilizando en sus redes: la oposición entre una actividad que ya existe en la práctica y una estructura estatal que, según sostiene, demora una respuesta mientras mantiene las sanciones.
“Mientras la política demora, la realidad avanza y los que terminan pagando esa ineficiencia son los que trabajan”, escribió.
Qué quiere cambiar La Libertad Avanza
Rosario no carece actualmente de una regulación para aplicaciones.
La Ordenanza 10.544, sancionada en 2023 y reglamentada en 2024, autorizó la operación de plataformas electrónicas para intermediar viajes, pero las vinculó con vehículos y prestadores habilitados dentro de los sistemas de taxis y remises. La norma mantiene además un registro municipal de las empresas autorizadas.
Por eso, la discusión no gira exclusivamente alrededor de la existencia de aplicaciones, sino del modelo bajo el cual pueden funcionar.
La propuesta impulsada por Aleart busca crear un marco específico que permita operar a plataformas como Uber y DiDi con conductores particulares que cumplan los requisitos correspondientes, en lugar de obligarlas a funcionar únicamente mediante taxis o remises.
La diferencia es sustancial.
El régimen vigente parte de servicios tradicionales regulados por el municipio y permite incorporarles tecnología. La iniciativa libertaria propone partir de otro principio: reconocer un sistema de transporte privado intermediado mediante aplicaciones y fijar requisitos para su funcionamiento.
El modelo municipal vigente
La ordenanza actualmente en vigor establece que las plataformas deben inscribirse ante la Municipalidad y cumplir una serie de condiciones, entre ellas constituir domicilio en Rosario, acreditar su situación tributaria y brindar información al Ente de la Movilidad.
También dispone que los viajes sean realizados por prestadores y vehículos habilitados como taxis o remises. Cuando una plataforma, un vehículo o un conductor opera fuera de esas condiciones, la norma prevé la aplicación de sanciones municipales.
El municipio mantiene incluso un trámite específico para que las empresas soliciten su inscripción como plataformas electrónicas destinadas a taxis y remises.
Es precisamente ese diseño el que Aleart pretende modificar.
Desde su perspectiva, incorporar una aplicación al sistema tradicional no resuelve la demanda de quienes quieren utilizar vehículos particulares mediante plataformas ni reconoce plenamente el nuevo modelo de movilidad que ya funciona de hecho en la ciudad.
La discusión que el concejal libertario quiere llevar al recinto
Aleart viene utilizando sus redes para amplificar distintos proyectos presentados por La Libertad Avanza en el Concejo y, en este caso, decidió vincular el expediente legislativo con escenas concretas de la calle: pasajeros que intentan evitar controles, conductores sancionados y vehículos enviados al corralón.
El objetivo político declarado por el concejal es conseguir que el proyecto sea tratado.
“No se puede legislar contra la realidad”, sostuvo al reclamar nuevamente que el Concejo avance con la iniciativa.
La posición municipal parte de otra lógica: la ordenanza vigente considera que la regulación y el control son necesarios para garantizar condiciones de seguridad y exige que las plataformas operen mediante prestadores habilitados. Esa norma continúa vigente y fue reglamentada por el Ejecutivo de Pablo Javkin en 2024.
Ahí está, en definitiva, el núcleo de la disputa. Por un lado, el modelo actual de Rosario, que intenta incorporar las plataformas al esquema regulado de taxis y remises. Por el otro, la propuesta de La Libertad Avanza, que busca reconocer a las aplicaciones como una modalidad distinta y permitir que conductores y usuarios puedan contratar viajes dentro de un marco específico.
El concejal decidió sintetizar esa diferencia desde sus redes con dos conceptos que atraviesan toda su campaña por Uber y DiDi: trabajo y elección.
Y anticipó que continuará reclamando el tratamiento del proyecto hasta que el Concejo dé una respuesta sobre una actividad que, más allá de la discusión normativa, ya forma parte de la vida cotidiana de los rosarinos.
