La Argentina sumó otros seis F-16 y ya recibió la mitad de la flota adquirida por Milei

El segundo lote aterrizó en Río Cuarto después de completar una extensa travesía desde Dinamarca. La Fuerza Aérea ya dispone de 12 de los 24 cazas supersónicos incorporados mediante el programa Peace Condor.

F16 aviones combate

La recuperación de la capacidad de combate supersónico de la Argentina dio este martes un nuevo paso con la llegada de otros seis cazas F-16 Fighting Falcon adquiridos a Dinamarca por el Gobierno de Javier Milei.

Las aeronaves aterrizaron en el Área Material Río Cuarto, situada en la localidad cordobesa de Las Higueras, después de completar una compleja operación de traslado desde Europa.

Con esta segunda entrega, la Fuerza Aérea Argentina ya recibió 12 de los 24 aviones operativos incluidos en el acuerdo firmado en abril de 2024. La mitad de la flota prevista por el programa Peace Condor se encuentra, de esta manera, en territorio nacional.

Cuatro monoplazas y dos biplazas

El nuevo lote está integrado por cuatro F-16AM monoplaza y dos F-16BM biplaza, estos últimos destinados tanto a misiones operativas como al entrenamiento y la certificación de nuevos pilotos.

Los aviones despegaron el 22 de septiembre desde la base aérea de Skrydstrup, en Dinamarca. Durante el viaje realizaron escalas técnicas en Zaragoza y en la base de Gando, ubicada en las Islas Canarias, antes de atravesar el océano Atlántico con destino a Natal, Brasil.

El último tramo los condujo desde territorio brasileño hasta la provincia de Córdoba. El aterrizaje debió reprogramarse por las condiciones meteorológicas adversas que afectaron parte de la ruta transatlántica.

La operación contó con la asistencia de aviones KC-135R Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, encargados de reabastecer a los cazas en pleno vuelo. La Argentina aportó el Boeing 737-700 T-99 para transportar personal y equipamiento, además del KC-130H Hércules TC-69 como apoyo logístico.

La mitad de la flota ya está en el país

Los seis nuevos F-16 se suman a la primera tanda que arribó a Río Cuarto el 5 de diciembre de 2025. Aquella entrega permitió comenzar el proceso de adaptación operativa, formación de pilotos y capacitación de técnicos.

La compra de los 24 cazas fue formalizada por el Gobierno nacional el 16 de abril de 2024. El convenio con Dinamarca incluyó aeronaves modernizadas bajo el programa MLU, simuladores, repuestos, motores, herramientas, equipamiento de apoyo y capacitación para el personal argentino.

Existe, además, una célula de F-16 destinada exclusivamente a la instrucción técnica en tierra. Ese ejemplar fue transportado desarmado y no forma parte de los 24 aviones operativos contemplados en la compra.

Las 12 unidades restantes serán entregadas mediante nuevos vuelos durante 2027 y 2028, de acuerdo con el cronograma establecido por el programa.

Una capacidad perdida durante una década

La incorporación representa un salto tecnológico para la Fuerza Aérea, que había perdido su capacidad de interceptación supersónica después de la desprogramación de los aviones Mirage en 2015.

Los F-16 son cazas polivalentes capaces de cumplir misiones de defensa aérea, intercepción, ataque terrestre y reconocimiento. Las unidades compradas a Dinamarca fueron sometidas a un proceso de modernización que actualizó sus sistemas de navegación, comunicaciones, sensores y aviónica.

La adquisición también permite integrar a la Argentina dentro de una cadena logística utilizada por numerosos países occidentales y profundiza la cooperación militar con Estados Unidos.

El proceso no termina con la llegada de los aviones. La operación sostenida de la flota requiere pilotos certificados, mecánicos especializados, repuestos, armamento, simuladores e infraestructura adaptada.

La Fuerza Aérea comenzó a volar los primeros F-16 en territorio argentino durante abril de 2026 y, en julio, completó la certificación inicial de pilotos nacionales para operar el nuevo sistema de armas.

Río Cuarto y Tandil, los dos centros del programa

Los cazas permanecerán inicialmente en el Área Material Río Cuarto, donde se concentran las tareas de recepción, revisión y mantenimiento.

La base cordobesa fue reacondicionada con hangares, talleres, plataformas, calles de rodaje y sistemas especiales de frenado compatibles con las exigencias del F-16.

La sede operativa definitiva será la VI Brigada Aérea de Tandil, que también atraviesa un proceso de modernización para recibir al Grupo 6 de Caza. Allí funcionarán los simuladores, el centro de instrucción y buena parte de la estructura destinada al entrenamiento de pilotos y técnicos.

La llegada del segundo lote confirma la continuidad de un programa que durante años permaneció trabado por decisiones políticas, restricciones presupuestarias y falta de planificación.

Con 12 aeronaves operativas ya incorporadas y otras 12 programadas, la Argentina comenzó a reconstruir una capacidad militar abandonada durante una década. La modernización todavía deberá superar distintas etapas, pero la mitad de la nueva flota de combate ya se encuentra en el país.

icono
el.liberador.diario@gmail.com |  + posts
Compartí esta noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *