Trump irrumpió en la crisis francesa: «Francia está ardiendo» y pidió cerrar las fronteras

El presidente estadounidense atribuyó el deterioro del orden público a la inmigración y reclamó a París recuperar el control de sus fronteras. El Gobierno francés rechaza esa lectura como explicación de las protestas, cuyo origen inmediato estuvo en reclamos educativos y por el costo de vida.

Trump

Donald Trump volvió a intervenir directamente en el debate político europeo y esta vez puso a Francia en el centro de sus críticas.

Después de las imágenes de incendios, saqueos y choques con la Policía, el presidente estadounidense afirmó que el país está “en llamas” y responsabilizó a décadas de políticas migratorias.

“La inmigración de personas de un mundo completamente diferente […] ha destrozado a ese país que alguna vez fue grande”, escribió Trump antes de lanzar una recomendación directa a Emmanuel Macron: “Cierren sus fronteras y tomen el control antes de que sea demasiado tarde”.

Trump ya había apuntado contra el islam

No es la primera intervención del mandatario estadounidense sobre la crisis francesa.

A comienzos de octubre, cuando las protestas todavía estaban concentradas principalmente entre estudiantes, Trump ya había sostenido que los problemas de Francia no debían explicarse únicamente por la educación y vinculó el deterioro social con la inmigración y el islam.

Sus declaraciones generaron una respuesta del Gobierno francés, que cuestionó la interpretación norteamericana.

Los hechos posteriores volvieron, sin embargo, a darle dimensión política a la discusión: el movimiento creció, aparecieron grupos violentos y las calles terminaron con saqueos e incendios.

Lo que muestran los datos y lo que sigue siendo una interpretación

Hasta ahora, las autoridades francesas atribuyeron la violencia principalmente a grupos de ultraizquierda y delincuentes.

No existe información oficial que permita afirmar que la inmigración explique por sí misma los disturbios.

Las protestas originales surgieron por las condiciones de la enseñanza y posteriormente incorporaron reclamos por precios, salarios y servicios públicos.

La lectura de Trump es, por lo tanto, una interpretación política más amplia: considera que la debilidad del Estado, los problemas de integración y las políticas migratorias forman parte del deterioro estructural de Francia, aunque los disturbios de este fin de semana tengan causas inmediatas adicionales.

Dos diagnósticos sobre la misma Francia

Ahí aparece el verdadero enfrentamiento.

Macron sostiene que Francia enfrenta reclamos sociales legítimos infiltrados por ultraizquierdistas y delincuentes.

Trump considera que esas imágenes son también consecuencia de un modelo migratorio que debilitó la cohesión nacional.

Marine Le Pen, mientras tanto, intenta unir ambas discusiones dentro de una crítica general al macronismo.

A seis meses de las presidenciales francesas, la violencia transformó una discusión estudiantil en un problema mucho mayor.

Y el presidente de Estados Unidos decidió entrar directamente en la disputa con un mensaje que difícilmente pase inadvertido: para Trump, Francia no necesita solamente más policías en las calles; necesita recuperar el control de sus fronteras.

icono
el.liberador.diario@gmail.com | + posts
Compartí esta noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *