Buenos Aires monta una megaestructura sobre Libertador para recibir a León XIV
Ya comenzaron los trabajos alrededor del Monumento a los Españoles, donde el Papa encabezará una misa multitudinaria durante su visita de noviembre. Habrá escenarios, pantallas, sonido y un operativo que afectará durante semanas una de las principales avenidas porteñas.
A casi dos semanas de la llegada del papa León XIV, Buenos Aires ya comenzó a transformar una parte importante de Palermo para recibir uno de los eventos religiosos más multitudinarios de los últimos años. El epicentro será el Monumento a los Españoles, sobre avenida del Libertador, donde se están montando las estructuras destinadas a la misa y al encuentro con jóvenes.
Los trabajos comenzaron durante el fin de semana y obligaron a restringir parcialmente el tránsito entre las avenidas Colombia y Sarmiento. Hasta el 3 de noviembre permanecerán habilitados solamente dos carriles por mano, mientras que desde el día 4 comenzarán cortes totales progresivos sobre Libertador entre Olleros y Ugarteche.
La estructura servirá para la misa que León XIV celebrará el lunes 9 de noviembre a las 11.30 y posteriormente será reutilizada para otras actividades. La Iglesia había descartado estadios cerrados precisamente porque consideró que limitar el ingreso a decenas de miles de personas dejaría afuera a una parte importante de los fieles.
El operativo contempla escenarios, pantallas, sistemas de sonido, vallados, puestos sanitarios y una organización preparada para recibir una concurrencia que podría rondar el millón de personas. También se proyectaron distintos accesos para ordenar la llegada de fieles desde la Ciudad, el conurbano y otras provincias.
Un despliegue que afectará Palermo hasta después de la visita
El Gobierno porteño informó que las restricciones se extenderán hasta el 14 de noviembre, tres días después de que el pontífice abandone el país. Durante ese período deberá completarse tanto el montaje como el posterior desarme de toda la infraestructura instalada.
La organización religiosa también prepara una logística excepcional para la celebración. Está prevista la distribución de alrededor de 500.000 hostias, con la participación de más de 2.000 sacerdotes y decenas de puntos destinados a administrar la comunión entre la multitud.
León XIV estará en Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre y tendrá actividades en Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján. La escala porteña incluirá además encuentros institucionales, reuniones con representantes del mundo del trabajo y actividades religiosas en distintos puntos de la Ciudad.
La magnitud del operativo también implica una importante participación estatal. Nación y Ciudad intervienen en la seguridad, el ordenamiento del tránsito y parte de la infraestructura necesaria para desarrollar los eventos, mientras la organización eclesiástica coordina los aspectos litúrgicos y pastorales.
El escenario de avenida del Libertador será uno de los símbolos visibles de una visita que no ocurría desde hace casi cuatro décadas. Juan Pablo II fue el último Papa en pisar la Argentina en 1987, y Buenos Aires ya comienza a modificar su rutina para recibir a León XIV.
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