La Corte de Pullaro: el 30 de noviembre se consolidaría el recambio que redefine el poder judicial en Santa Fe

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El 30 de noviembre no será una fecha más para la Justicia santafesina. Con la salida de Rafael Gutiérrez y Roberto Falistocco de la Corte Suprema provincial, se terminará de configurar una transformación institucional que el gobernador Maximiliano Pullaro impulsó desde el comienzo de su gestión: la renovación de prácticamente todo el máximo tribunal.

Ambos magistrados presentaron sus renuncias y serán reemplazados por Aldo Mario Alurralde y Jorgelina Mabel Genghini, cuyos pliegos recibieron aprobación legislativa. Con estas incorporaciones, el gobernador habrá avanzado de manera decisiva en la conformación de una nueva Corte.

Sseis de los siete integrantes del máximo tribunal llegaron durante el gobierno de Pullaro. El único ministro que permanecerá de la composición anterior será Daniel Erbetta.

La renovación puede presentarse formalmente como un recambio generacional e institucional. Sin embargo, la magnitud del cambio obliga a plantear una pregunta: ¿estamos ante una transformación destinada realmente a fortalecer la Justicia o ante la consolidación de una Corte cuya composición quedó definida a medida por una misma administración política para consolidar el poder?

Una Corte renovada bajo el signo de Pullaro

Las salidas de María Angélica Gastaldi, Mario Netri y Eduardo Spuler marcaron las primeras etapas de un proceso que ahora llegará a un momento decisivo con las renuncias de Gutiérrez y Falistocco.

El procedimiento constitucional contempla la intervención del Poder Ejecutivo y el acuerdo de la Asamblea Legislativa.

Se debe poner el foco en los criterios que hubo de selección, los antecedentes de los candidatos y las garantías de independencia que deben acompañar a quienes llegan a la máxima instancia judicial de Santa Fe.

La Corte no es un órgano que deba acompañar la agenda de un gobierno. Su función es aplicar la Constitución (que fue reformada previamente por el gobernador), resolver controversias y controlar la legalidad de los actos de los poderes públicos, incluso cuando sus decisiones puedan resultar incómodas para quienes impulsaron las designaciones, pero ese es un panorama alejado de la realidad.

Por eso, cuando una misma gestión participa en la renovación de seis de los siete integrantes, el proceso merece un seguimiento público que vaya más allá de los nombres y los anuncios oficiales.

La particularidad de los perfiles: no todos vienen de la carrera judicial

Otro aspecto relevante de la nueva composición es la trayectoria profesional de quienes ocuparán los cargos.

No todos los ministros tienen los mismos antecedentes, algunos desarrollaron buena parte de sus carreras en ámbitos distintos de la magistratura tradicional, una particularidad que merece atención al evaluar la conformación del máximo tribunal.

Diego Maciel, por ejemplo, llegó a la Corte después de desempeñarse como secretario administrativo del Senado santafesino. Su recorrido profesional estuvo ligado al ámbito legislativo y a la administración pública, en lugar de una carrera judicial desarrollada durante años en distintos juzgados y tribunales.

Jorgelina Genghini cuenta con antecedentes en la Justicia municipal de Faltas y en la administración pública provincial, además de experiencia en el ámbito jurídico. Su trayectoria combina distintas funciones, aunque no responde exclusivamente al recorrido habitual de un magistrado de carrera.

Aldo Alurralde, en cambio, fue juez federal de Reconquista. Su antecedente jurisdiccional constituye una diferencia importante respecto de otros perfiles incorporados durante el recambio.

¿ qué peso tuvieron la experiencia, la formación, los antecedentes profesionales y la autonomía de criterio en cada elección ?

¿Qué Corte quedará después de completar ese proceso y cómo ejercerá su función de contrapeso frente al poder político?

La respuesta se conocerá con el tiempo, a través de sus fallos y de su comportamiento institucional. Especialmente cuando deba pronunciarse sobre decisiones del propio Ejecutivo, conflictos entre poderes o cuestiones que afecten los intereses de la administración provincial.

El 30 de noviembre, una fecha que marcará un antes y un después

Con las renuncias de Gutiérrez y Falistocco, el 30 de noviembre se convertirá en una fecha clave para comprender el alcance del recambio judicial impulsado por Pullaro.

El gobernador habrá conseguido renovar prácticamente toda la Corte Suprema, a su medida, con seis de sus siete integrantes incorporados durante su mandato.

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Ludmila Radolovich
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