Grave inundación en Villa Minetti: 1.000 evacuados en el naufragio del relato de obra pública de Pullaro que se anuncia, pero nunca llega
Tras la visita de Pullaro y Enrico a una Villa Minetti anegada, resurgen las dudas sobre los millones anunciados para obras que, en la práctica, nunca aparecieron.
La localidad de Villa Minetti vive una de las peores crisis hídricas de su historia. Las calles son ríos, los campos son lagunas y las familias —más de 1.000 evacuados— observan cómo el agua se lleva lo poco que quedó tras tres años de sequía devastadora. El gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Obras Públicas Lisandro Enrico visitaron la zona. Llegaron, se sacaron fotos y se fueron. Lo de siempre.
Pero hay una pregunta que nadie en el gobierno quiere responder: ¿dónde está el dinero que anunciaron para las obras?
El anuncio que nunca se materializó
En enero de 2026, tras una publicación viral de este diario que expuso el lamentable estado de las rutas del norte santafesino —y que avergonzó públicamente al gobierno de Pullaro—, la Provincia se vio acorralada y tuvo que reaccionar. El 27 de enero, con bombos y platillos, la Provincia anunció un plan de obras viales por casi 1.425 millones de pesos para recuperar las rutas 292s y 13.
Los detalles del anuncio eran contundentes:
- Ruta Provincial 13: intervención en 135 kilómetros, desde la Ruta Provincial N° 31 hasta el cruce con el río Salado. Extracción y distribución de 70 mil m³ de suelo, colocación de 20 nuevas alcantarillas de hormigón armado. Inversión: 865 millones de pesos.
- Ruta Provincial 292s: los 19 kilómetros de tierra que une Villa Minetti con el límite interprovincial con Santiago del Estero. Extracción y redistribución de 65 mil m³ de suelo, reemplazo de tres alcantarillas existentes. Inversión: 560 millones de pesos.
Medios regionales lo publicaron. La Provincia lo difundió desde sus canales oficiales. Fue presentado como una respuesta a la demanda histórica del norte provincial.
Hoy, con Villa Minetti bajo el agua, esas obras brillan por su ausencia.
Las rutas siguen igual. Las alcantarillas, sin reemplazar. El suelo, sin redistribuir. Y el agua, sin tener hacia dónde ir.
«El agua no se va a ir rápido»: la voz de quien vive la crisis
El productor agropecuario Amilcar Martel dialogó con este diario y describió una realidad que el gobierno prefiere no ver.
«La región venía de tres años de sequía intensa, donde los animales morían por falta de agua. Y de golpe cayeron más de 300 milímetros en una sola semana. Villa Minetti recibió 240 milímetros en solo 14 horas», explicó Martel.
Pero el problema no es solo la lluvia. Es la geografía y la falta de obras.
«Villa Minetti está en una llanura del noroeste de Santa Fe que no tiene declive natural. Recibe el agua que baja de Chaco y Santiago del Estero, y esa agua se queda. No tiene a dónde ir. Por eso el agua no se va a retirar rápido», advirtió el productor.
La solución existe y es conocida: obras de canalización para desviar el agua y evitar el estancamiento. Obras que fueron prometidas. Obras que nunca llegaron.
Las consecuencias son devastadoras:
- Más de 1.000 evacuados.
- Caminos totalmente aislados; ni los tractores pueden circular. Solo es posible moverse a caballo.
- Clases y transporte suspendidos.
- Cortes de luz en distintos puntos.
- Muerte del ganado y pérdida total de cosechas en campos completamente anegados.
«Vivimos rodeados por el agua. Los campos, las casas, todo», resumió Martel.
El relato de la obra pública: una marca registrada que se cae a pedazos
Maximiliano Pullaro llegó a la gobernación con la obra pública como bandera central de su gestión. El «socialismo radical» —como se autodenomina— prometió transformar la infraestructura provincial. Los anuncios no faltaron. Los cortes de cinta, tampoco.
Lo que faltó fue la obra.
Este diario lo documentó en enero pasado, cuando publicó la denuncia que obligó al gobierno a reaccionar con ese anuncio millonario. Y hoy, con Villa Minetti inundada, queda claro que el anuncio fue exactamente eso: un anuncio. Una respuesta mediática a una presión mediática. Sin ejecución real, sin control, sin rendición de cuentas.
La pregunta concreta, que el gobierno debe responder, es simple: ¿En qué se gastaron, o adónde fueron a parar, los 1.425 millones de pesos anunciados para las rutas 292s y 13? Si las obras se ejecutaron, ¿por qué la 292s sigue siendo una huella intransitable que no resistió ni una semana de lluvias intensas? Si no se ejecutaron, ¿quién responde por eso?
La desfachatez de la diputada Tepp
En medio del drama, asoma otra figura que grafica a la perfección la casta política santafesina: la diputada Caren Tepp, actualmente investigada por presunto desvío de fondos de una ONG destinada a asistir inundados de Santa Fe, ahora pide a los gritos una declaración de emergencia hídrica provincial.
Es el colmo de la desfachatez. La misma dirigente bajo investigación por haber utilizado fondos para víctimas de inundaciones con fines que la Justicia está esclareciendo, hoy se presenta como defensora de los inundados. La casta estatista en estado puro.

Villa Minetti espera. El agua no baja. El gobierno, sin respuestas.
Mientras el gobernador Pullaro y el ministro Enrico recorren la zona para la foto, los vecinos de Villa Minetti siguen varados, aislados, con sus animales muertos y sus cosechas perdidas.
Una ciudad que fue nombrada oficialmente el año pasado, con todo lo que eso implica en términos de compromisos institucionales, sigue siendo tratada como un paraje olvidado del norte santafesino. Sin obras de drenaje. Sin rutas en condiciones. Sin respuestas.
El agua llegó. El gobierno anunció. Las obras no vinieron.
Y mientras tanto, 1.000 personas esperan que alguien explique adónde fue ese dinero.


