Una semana, dos casos: funcionarios ligados al kirchnerismo envueltos en narcoescándalos

Mientras parte de la agenda pública se concentra en operaciones mediáticas, dos funcionarios vinculados al kirchnerismo quedaron envueltos en investigaciones por presuntas drogas, comercialización de éstas y millonarias cifras de dinero en diferentes monedas en efectivo.

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Mientras los medios y dirigentes kirchneristas dedican horas de televisión, portadas y editoriales enteros al circo politico mediático, dos casos que involucran a funcionarios vinculados al kirchnerismo quedaron envueltos en denuncias e investigaciones por presunta tenencia de drogas y grandes sumas de dinero en efectivo, sin generar una repercusión o cobertura comparable.

Primer caso: Luna Suyai Ortigoza

Ortigoza se desempeñaba como directora del Centro Territorial Integral de Políticas de Género y Diversidad del Municipio de Morón. A partir de una denuncia anónima se realizaron 8 allanamientos, la investigación judicial detalla que se habrían encontrado más de medio kilo de cocaína, dinero en efectivo y otros elementos que los investigadores consideran compatibles con actividades de narcomenudeo.

Tras el operativo, la funcionaria fue apartada de su cargo y la Justicia avanzó con medidas procesales en su contra pidiendo la captura. La situación se volvió aún más delicada cuando, según trascendió en la causa, aparecieron nuevos elementos probatorios y testimonios que reforzarían la hipótesis de una vinculación con una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes.

La gravedad institucional del caso es evidente. No se trata únicamente de una persona investigada por la Justicia, sino de alguien que ocupaba una función pública dentro de una estructura estatal encargada de desarrollar políticas sociales y de asistencia.

Segundo caso: Facundo Leal

Funcionario nacional kirchnerista, ex titular de ARSAT, vinculado a denuncias e investigaciones que incluyen la aparición sustancias ilícitas como ketamina y cocaína y en los allanamientos de sus domicilios de Buenos Aires y Mendoza, se hallaron cifras millonarias de dinero en efectivo en aproximadamente siete monedas diferentes cuyos montos ascienden a los USD 2,5 millones.

Fuentes cercanas a Leal afirman que éste seguia apareciendo en la nómina de planta permanentes del ARSAT.

La justicia inmediatamente ordenó su captura.

Sin embargo, más allá del desenlace judicial de cada expediente, existe una pregunta política y mediática que resulta inevitable: ¿por qué algunos «escándalos» mediáticos ocupan semanas enteras de cobertura y otros apenas unas horas o nada?

La respuesta no parece estar vinculada a la gravedad de los hechos sino a la vara de la hipocresía política.

La democracia no necesita medios que seleccionen de quién o qué hablar según su afinidad ideológica. Necesita periodistas creíbles y profesionales que investiguen con la misma intensidad a oficialistas y opositores. Y necesita una sociedad que rechace la doble vara, venga de donde venga.

Porque la transparencia no puede ser una bandera que se levanta solamente cuando el acusado pertenece al espacio político rival. Con privilegios. Con blindajes. Con silencios convenientes.

Y cuando aparecen drogas, miles de dólares en efectivo, posible comercialización de estupefacientes y funcionarios públicos en el centro de una investigación, lo mínimo que corresponde es una comunicación objetiva y seria.

De lo contrario, la lucha contra la corrupción seguirá siendo una herramienta de conveniencia política.

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Ludmila Radolovich
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