Buenos Aires Decide: Una elección que podría redefinir el mapa político nacional
Este domingo 18 de mayo, más de tres millones de porteños están habilitados para participar de las elecciones legislativas en la Ciudad de Buenos Aires, donde se renovarán 30 de las 60 bancas de la Legislatura y se elegirán 105 comuneros para las 15 comunas. La votación se realiza mediante Boleta Única Electrónica y se extenderá hasta las 18 horas, con los primeros resultados provisorios esperados para las 19:30.
Una elección marcada por la incertidumbre
Las encuestas previas auguran una competencia cabeza a cabeza entre Leandro Santoro (representante del espacio kirchnerista “Es Ahora Buenos Aires”) y Manuel Adorni (vocero presidencial y candidato por La Libertad Avanza). Ambos se perfilan como favoritos y, de confirmarse un empate técnico, el resultado será un reflejo de la profunda división del electorado porteño, incluso en un distrito históricamente dominado por el PRO.
El PRO tambalea en su bastión
El espacio liderado históricamente por Mauricio Macri atraviesa una elección que podría marcar un antes y un después en su historia política. Su candidata, Silvia Lospennato, no logra despegar en las encuestas, y el partido parece perder terreno en la ciudad que fue su bastión durante más de 15 años. La pérdida de hegemonía del PRO se agrava en un contexto donde sus figuras emblemáticas enfrentan fracturas internas y pérdida de identidad frente a los nuevos liderazgos.
Las miradas puestas en los “outsiders” del sistema
Entre los fenómenos a seguir estará la performance de Ramiro Marra, ex referente libertario porteño, ahora compitiendo por fuera de La Libertad Avanza tras su expulsión. Marra se presenta con su apellido como marca personal y bajo el sello de la UCeDé, intentando retener algo del capital político acumulado en los últimos años.
Otra figura clave será Horacio Rodríguez Larreta, quien también juega por fuera del PRO con su nueva coalición “Volvamos Buenos Aires”. El caudal de votos que logre será interpretado como una prueba de su capacidad de supervivencia política tras su derrota interna en el espacio macrista.
Un laboratorio para el país
Estas elecciones porteñas no solo definen bancas locales: funcionan como termómetro del escenario político nacional. Si el PRO confirma su retroceso y La Libertad Avanza logra consolidarse como primera fuerza en la Ciudad, el mapa político argentino entraría en una nueva etapa. Del mismo modo, un eventual avance kirchnerista en la capital —una plaza históricamente esquiva— podría reordenar las estrategias de cara a las elecciones nacionales de octubre.
🪓 Opinión | Una motosierra simbólica, una motosierra real
En este contexto, la elección también expone un clivaje profundo sobre cómo entender la crisis argentina. Mientras Adorni y La Libertad Avanza defienden la necesidad de aplicar la motosierra al gasto público improductivo, los candidatos de la casta eligen hacer campañas vacías de contenido real.
Leandro Santoro, en un intento tragicómico, apareció en sus redes desarmando una motosierra, como si pudiera ganarle a la inflación y al déficit fiscal con memes y juegos de TikTok. A su vez, Lospennato y el sector del PRO alineado con Larreta siguen insistiendo en que no hace falta recortar, que “hay que bajar impuestos sin tocar los gastos que funcionan”. Pero el problema es que ya no funciona nada, y el tiempo de los eufemismos ya pasó.
Prometer bajar impuestos sin reducir el tamaño del Estado es repetir el mismo verso de siempre. Es sostener la ficción fiscal que empobreció a generaciones y multiplicó la dependencia política.
La diferencia no es solo de nombres, sino de visión. Mientras unos proponen reformas profundas, los otros siguen vendiendo aspirinas para un cáncer terminal.
Con una participación que se espera crezca hacia el cierre de la jornada, la Ciudad de Buenos Aires está decidiendo mucho más que sus legisladores: está votando si quiere seguir en piloto automático… o dar un volantazo que marque una nueva era.
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