El Senado aprobó una ley anti DNU: ataque del poder legislativo al ejecutivo
La oposición avanza con la “ley anti-DNU” y deja en evidencia su contradicción: quienes acusaban a Milei de querer disolver el Congreso ahora intentan disolver la Casa Rosada, anulando al Poder Ejecutivo y poniendo en jaque la democracia.
El Senado aprobó con 56 votos a favor, 8 en contra y 2 abstenciones un proyecto de ley que limita drásticamente el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), la herramienta constitucional que permite al Poder Ejecutivo actuar con rapidez en circunstancias excepcionales.
Lo curioso (y gravísimo) es que los mismos que hace meses agitaban fantasmas diciendo que “Milei quería disolver el Congreso”, hoy avanzan con una jugada que intenta disolver, en los hechos, la Casa Rosada. Si un poder del Estado queda maniatado hasta la parálisis, lo que está en riesgo no es una formalidad: es el equilibrio republicano mismo.
¿Qué cambia con esta ley?
Con esta reforma, los DNU pierden fuerza y flexibilidad:
- ⏳ Vigencia máxima de 90 días: deberán ser aprobados expresamente por ambas cámaras con mayoría absoluta o quedarán anulados.
- 🚫 Rechazo exprés: ya no hace falta que ambas cámaras rechacen un DNU; si una sola lo hace, el decreto se cae.
- 📑 Un solo tema por decreto: se prohíben los decretos “ómnibus” que abordan varias áreas.
- ❌ Prohibición de repetir: si un DNU es rechazado, el Ejecutivo no podrá emitir otro sobre la misma materia en el mismo año parlamentario.
- 🏛️ Sesiones en receso: el Congreso podrá sesionar fuera de calendario solo para tratar DNU.
En pocas palabras: se busca que la firma del Presidente pierda peso y agilidad en favor de un Congreso que —vale recordarlo— lleva décadas paralizado y cooptado por la casta política.
¿Qué está en juego?
El principal blanco es el DNU 70/2023, con el que Milei inició el camino de desregulación económica. Pero el trasfondo es más profundo: la oposición pretende anular la capacidad de gobernar de Milei, trasladando todo al pantano parlamentario.
De aprobarse en Diputados, el Presidente dependería de mayorías imposibles para sostener medidas de urgencia, algo que roza la anulación práctica del Poder Ejecutivo.
Democracia en riesgo (pero los medios callan)
Lo más alarmante es el silencio de los grandes medios. Mientras la prensa tradicional sigue entretenida con chicanas y tapas sobre “internas”, la noticia de que el Senado avanza en una ley que desarma al Ejecutivo y viola el espíritu de la división de poderes pasa prácticamente desapercibida.
Si se le impide al Presidente gobernar, ¿qué democracia queda? Los mismos que hablan de “defender la república” buscan ahora dinamitarla desde adentro.
El trasfondo político
Detrás de esta maniobra hay una alianza amplia: kirchneristas, radicales, socialistas y sectores del PRO. Todos juntos cuando se trata de blindar privilegios y frenar reformas que les tocan intereses. Es la misma casta que perdió en las urnas y ahora intenta gobernar por el atajo de la trampa institucional.
Lo que viene
El proyecto aún debe pasar por Diputados, donde el oficialismo intentará frenarlo. Milei ya anticipó que, de ser necesario, aplicará el veto. Pero lo que está en juego va mucho más allá de un decreto puntual: es la gobernabilidad misma y la continuidad de un mandato elegido por el 56% de los argentinos en 2023.
La casta no se resigna: si no puede ganar en las urnas, busca condicionar desde los pasillos del Congreso. El pueblo argentino deberá decidir si permite que esta maniobra avance o si defiende la gobernabilidad que eligió.
