AFA investigada en EE.UU.: la cuenta que movió US$260 millones y los giros a cuatro firmas sin actividad

La pista nació como una investigación periodística: LA NACION publicó el 28 de diciembre de 2025 que registros bancarios en Estados Unidos muestran que la estructura que administraba cobros internacionales vinculados a la AFA acumuló más de US$260 millones y derivó al menos US$42 millones a cuatro sociedades en Florida sin empleados ni actividad declarada.
LA NACION
Luego, esa reconstrucción fue tomada por Procelac y sumada formalmente a una investigación judicial mediante una presentación que “destaca la investigación” del diario y el vínculo con esas LLC.

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La historia no empieza en un despacho judicial: empieza en un hallazgo documental. El 28/12/2025, LA NACION publicó una investigación en la que sostiene que accedió a registros bancarios confidenciales de Estados Unidos (con intervención de la Justicia norteamericana) que exponen la operatoria de una empresa autorizada por la AFA para administrar cobros y pagos en el exterior.

Ese material, según el propio diario, muestra que en cuatro años el circuito acumuló más de US$260 millones en cuentas en Bank of America, Synovus, Citibank y JP Morgan, alimentadas principalmente por sponsors de la selección argentina, derechos de transmisión televisiva e ingresos por partidos amistosos.

Hasta ahí, el argumento defensivo podría ser “logística financiera”: cobrar afuera, pagar compromisos afuera y girar excedentes a la Argentina. De hecho, el esquema descripto incluye intermediación financiera y explicaciones vinculadas a las restricciones cambiarias.

El punto de quiebre —lo que convierte una operatoria “posible” en una operatoria sospechosa— es el destino de una parte del flujo: al menos US$42 millones habrían sido girados a cuatro LLC (sociedades de responsabilidad limitada) en Florida, sin empleados ni actividad comercial declarada, mediante transferencias reiteradas de cinco y seis cifras. En redes y algunos posteos se habló de “US$46 millones”; el desglose publicado por los medios que exhiben la documentación habla de US$42 millones como mínimo documentado en esos cuatro destinos.

Los nombres que aparecen en ese desglose son: Soagu Services LLC, Marmasch LLC, Velp LLC y Velpasalt Global LLC. Y lo más delicado no es el nombre: es el perfil. LA NACION las describe como sociedades con rasgos compatibles con “sociedades vehículo” capaces de intermediar en un eventual desvío de fondos hacia beneficiarios finales que quedan en las sombras.

¿Qué es una LLC?

LLC significa Limited Liability Company.
Es un tipo de sociedad muy común en Estados Unidos (especialmente en Florida, Delaware y Nevada) y funciona como una mezcla entre:

  • Una sociedad comercial (puede facturar, tener contratos, operar)
  • y una estructura de protección patrimonial (si quiebra o tiene deudas, los socios no responden con sus bienes personales).

🔍 ¿Por qué se usan tanto?

Porque tienen ventajas fuertes:

Ventaja
Qué implica
🚫 Baja carga regulatoria
Muy sencillo y barato crearlas.
🧾 Poca obligación de contabilidad pública
No están obligadas a mostrar balances detallados.
🎭 Privacidad
En muchos estados no hace falta declarar públicamente quiénes son los dueños reales (beneficiarios finales).
💸 Acceso bancario
Pueden abrir cuentas bancarias en EE.UU. aunque no tengan operaciones reales.

🧨 ¿Por qué son una señal de alarma en investigaciones financieras?

Porque también son perfectas para:

  • ocultar quién está detrás del dinero,
  • mover fondos sin dejar huella clara,
  • “capear” controles bancarios fragmentando transferencias,
  • crear sociedades pantalla que solo sirven de “pasamanos”.

Por eso los organismos como FinCEN (EE.UU.) y GAFI/FATF (estándar mundial) las señalan como estructuras de riesgo cuando mueven millones sin respaldo operativo (sin empleados, sin contratos reales, sin actividad).

📌 En la nota de la AFA

Que la plata termine en una LLC sin empleados, sin actividad comercial ni domicilio real no prueba delito por sí mismo.

Pero sí es una bandeja roja que justifica:

  • investigar el beneficiario final (quién se queda con la plata),
  • pedir documentación (¿qué servicio se pagó?),
  • auditorías de contratos y transferencias.

📌 Por eso lo que aparece como más delicado no es el hecho de usar una LLC, sino cómo se la usó y qué falta para explicar la ruta del dinero.

Qué se investiga y qué es lo más sospechoso

La acusación/sospecha de base (en etapa investigativa) puede resumirse así: desvío de fondos y opacidad del beneficiario final. No se trata solo de que la plata “salga”, sino de que pierda trazabilidad.

En la jerga de prevención de delitos financieros, las shell companies (sociedades pantalla) pueden existir por motivos legítimos, pero son un riesgo clásico cuando:

  • no tienen operación visible,
  • no tienen personal,
  • y, aun así, reciben millones y millones.

FinCEN (la red anti-delitos financieros del Tesoro de EE.UU.) advierte hace años que las shell companies pueden ser usadas para fines ilícitos y que su opacidad habilita maniobras donde el verdadero dueño/beneficiario se esconde detrás del papel. El GAFI/FATF —estándar global— también remarca que las estructuras corporativas opacas y las “fake companies” pueden ser una cobertura para lavado y para esconder riqueza o actividades ilegales, y que la falta de transparencia del beneficiario final es una vulnerabilidad central.

Traducido a castellano llano: cuando una organización envía decenas de millones a sociedades sin vida operativa, lo que aparece es la pregunta más simple y más explosiva:

¿Quién cobró realmente y por qué?

Porque si no hay servicios reales verificables (contratos, entregables, facturas consistentes, precios de mercado), esas transferencias pueden funcionar como:

  • una “capa” para ocultar destinatarios,
  • un circuito de desvío,
  • o un mecanismo de extracción de caja fuera del control institucional.

De la nota al expediente: cómo se “convalida” para investigar

El paso clave para que esto deje de ser solo periodismo y entre al plano formal es que el Estado lo tome como insumo.

LA NACION informó que la causa se amplió tras una presentación de Procelac que destaca la investigación periodística y la relación entre la empresa investigada y las cuatro LLC mencionadas. Ese punto es central: no significa condena ni prueba definitiva, pero sí significa que el hallazgo se incorporó a una investigación judicial para ser corroborado con medidas, documentación y trazas bancarias.

El fútbol no puede ser un Estado paralelo

En un país donde al ciudadano común lo persiguen por una formalidad, es inaceptable que una estructura con poder político, mediático y económico como la AFA opere con cajas internacionales sin un estándar de transparencia extremo.

Si el dinero proviene de sponsors, TV y amistosos —plata generada por el capital simbólico de la selección y el fútbol argentino— la contracara lógica es una sola: auditoría real, beneficiarios finales identificados y rendición de cuentas pública. Sin eso, el “negocio del fútbol” deja de ser negocio y pasa a ser régimen: un sistema de privilegios donde la opacidad no es un accidente, sino el método.anecen ocultas.

Los montos atribuidos en el desglose publicado son: Soagu Services (US$10,8M), Marmasch (US$13,4M), Velp (US$3M) y Velpasalt (US$14,7M).
(En redes circuló “US$46 millones”, pero el cuadro detallado difundido por los medios habla de US$42 millones “al menos” en esos cuatro destinos puntuales).

A eso se suma que, según LA NACION, tres de esas LLC compartían una misma “suite” en Miami asociada a servicios de oficinas virtuales, y usaban un agente registrador que fue observado en investigaciones periodísticas internacionales por facilitar estructuras opacas.

Por qué es sospechoso: qué pasa cuando el dinero cae en “empresas sin vida”

En prevención de lavado y delitos financieros, hay una regla simple: empresa que mueve millones pero no tiene operación visible (empleados, clientes, actividad, infraestructura, historia comercial) es una alarma.

Organismos de referencia global explican por qué: las shell companies (sociedades pantalla) pueden ser vehículos para ocultar beneficiarios finales, fragmentar transferencias, y “capear” controles, volviendo difícil seguir la trazabilidad del dinero.

En términos prácticos, cuando una suma grande termina en una LLC “vacía”, suelen aparecer tres escenarios (uno puede ser legítimo, los otros dos son el clásico pantano):

  1. Pago real por un servicio real (consultoría, marketing, logística, representación).
    Para que sea defendible, tiene que haber contratos, entregables, facturación coherente y explicación pública proporcional al monto.
  2. “Capa” para ocultar al destinatario real (layering): la LLC no hace nada salvo recibir y reenviar, para que el dinero pierda rastro.
    Este es un patrón típico señalado por guías y advisories de FinCEN y FATF sobre riesgos vinculados a sociedades pantalla.
  3. Desvío / extracción de caja: la LLC sirve para sacar fondos del circuito institucional y convertirlos en gastos, activos o inversiones que no aparecen donde deberían aparecer.

Por eso, que cuatro sociedades sin empleados ni actividad declarada reciban decenas de millones no es un “detalle contable”: es el corazón de una sospecha.

El punto político-institucional: quién responde

La cúpula de la AFA —con Claudio “Chiqui” Tapia como presidente y Pablo Toviggino como tesorero— son investigados no por un tweet, sino por un principio básico: si vos aprobás la estructura que cobra, paga y gira fondos internacionales, sos responsable de los controles.

La AFA respondió con un comunicado donde niega irregularidades, defiende la relación contractual con su agente comercial y denuncia una “campaña de difamación”. También recuerda una causa previa donde, según afirma, hubo sobreseimientos.

Pero el debate de fondo no se resuelve con indignación institucional: se resuelve con documentos.

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