Con Milei, Argentina alcanza la tasa de homicidios más baja de su historia
En 2025, Argentina alcanzó la tasa de homicidios más baja de su historia: 3,7 cada 100.000 habitantes. Según datos oficiales del Ministerio de Seguridad, los homicidios cayeron 17% en dos años y se evitaron 322 muertes. El 70% de la baja se concentró en las zonas alcanzadas por el Plan 90-10, mientras que los robos descendieron 20,8% interanual.
La tasa de homicidios cayó un 17% en 2025 y se salvaron 322 vidas.
El Gobierno de Javier Milei consolida un cambio de rumbo: ley, orden y respaldo total a las fuerzas de seguridad, del lado de la gente y no de los delincuentes, como ocurrió durante el kirchnerismo.
La Argentina alcanzó en 2025 la tasa de homicidios dolosos más baja de toda su historia, según datos oficiales presentados por el Ministerio de Seguridad Nacional. La cifra descendió a 3,7 homicidios cada 100.000 habitantes, lo que representa una caída del 17% en apenas dos años de gestión.

📉 De 4,4 en 2023 a 3,7 en 2025
📌 322 homicidios evitados
📌 Segundo año consecutivo en mínimos históricos
“Se salvan vidas con ley, orden y respaldo absoluto a las fuerzas de seguridad”, remarcan desde el Gobierno nacional.

Impacto directo del Plan 90-10
¿Qué es el Plan 90-10?
El Plan 90-10 es una estrategia de seguridad focalizada del Ministerio de Seguridad Nacional que parte de un dato clave:
El 90% de los homicidios se concentra en apenas el 10% del territorio.
En lugar de dispersar recursos por todo el país sin impacto real (como se hacía antes), el Estado concentra fuerzas, inteligencia y control exactamente donde el delito mata más.
Según el informe oficial, el 70% de la reducción de homicidios ocurrió en las provincias alcanzadas por el Plan 90-10, la estrategia focalizada del Ministerio de Seguridad que apunta a los municipios más violentos del país.
Además, el área donde se concentra el 90% de los homicidios se redujo, pasando de 193 municipios en 2023 a 180 en 2025, achicando el mapa crítico del delito letal.


Menos homicidios, menos robos
La baja no fue solo en homicidios. En 2025, los robos simples y agravados cayeron un 20,8% interanual, alcanzando la tasa más baja de toda la serie histórica, comparable únicamente con 2020, pero sin pandemia ni confinamientos.
📌 De 1.007 robos cada 100.000 habitantes en 2024
📌 A 798 en 2025
Este descenso se registró en todas las jurisdicciones, confirmando una tendencia nacional y sostenida.
Rosario: el símbolo del cambio
Uno de los casos más emblemáticos fue Rosario. Con el despliegue del Plan Bandera y el refuerzo de fuerzas federales:
✔️ 22% menos homicidios respecto de 2024
✔️ 70% de reducción acumulada desde el inicio de la gestión Milei
Mientras el kirchnerismo dejó territorios liberados al narcotráfico, el actual Gobierno recuperó el control del Estado en las zonas más calientes del país.
La tasa más baja de la región
Por segundo año consecutivo, Argentina mantuvo la tasa de homicidios más baja de América Latina, incluso por debajo del promedio mundial en delitos vinculados al crimen organizado.
📌 En Argentina: 19% de homicidios ligados al crimen organizado
📌 Promedio mundial (ONU): 22%
📌 Latinoamérica: 51%
Un cambio de paradigma
Los datos no mienten y los argentinos lo sienten en la calle: con Javier Milei, el Estado dejó de proteger delincuentes y volvió a proteger ciudadanos. Se terminó una era en la que el garantismo mal entendido, la ideología y el relato justificaban el delito y abandonaban a las víctimas. Hoy gobierna una lógica distinta: la de la ley, el orden y la responsabilidad.
Durante años, el kirchnerismo eligió un camino opuesto. Defendió delincuentes, relativizó el crimen y denigró sistemáticamente a las fuerzas de seguridad, tratándolas como el problema en lugar de la solución. Liberaron presos en pandemia, se negaron a discutir la baja de la edad de imputabilidad, desarmaron a la Policía con discursos ideológicos y convirtieron la pobreza en una fábrica de delito, usando la marginalidad como excusa y como herramienta política.
Ese modelo fracasó. Fracasó moralmente y fracasó en resultados.
El Gobierno de Milei representa un quiebre profundo, no solo en políticas públicas, sino en valores. Por primera vez en años, las fuerzas de seguridad tienen respaldo político, autoridad y reconocimiento. Ya no están solas ni sospechadas: están acompañadas, protegidas y empoderadas para cumplir su función esencial, que es cuidar a la gente honesta.
El mensaje es claro y sin ambigüedades: EL QUE LAS HACE, LAS PAGA
Los resultados están a la vista: menos homicidios, menos robos, territorios recuperados y vidas salvadas. No es casualidad, no es suerte y no es relato. Es consecuencia directa de decisiones políticas firmes, de terminar con la hipocresía progresista y de entender que sin orden no hay libertad.
Mientras el kirchnerismo romantizó al delincuente y abandonó a la víctima, Milei puso a la víctima en el centro. Mientras unos justificaban el crimen, este Gobierno actúa. Mientras antes había excusas, hoy hay resultados.


