Indignación en Santa Fe: robaron celulares bajo custodia judicial en la escuela de San Cristóbal dónde ocurrió la tragedia del tiroteo
Indignación en la comunidad educativa tras la desaparición de celulares que estaban bajo custodia judicial, sumado a otros hechos de inseguridad en la escuela donde se produjo el tiroteo por parte de un alumno, que exponen fallas en los controles y generan fuertes reclamos de respuestas y mayor protección.
La comunidad educativa de la Escuela N° 40 Mariano Moreno, atraviesa horas de profunda indignación tras conocerse un hecho que agrava un contexto ya marcado por la conmoción. Padres y alumnos denunciaron que, luego de permanecer durante nueve días bajo custodia judicial, las mochilas retenidas fueron devueltas con una sorpresa alarmante: habían desaparecido todos los teléfonos celulares.
Según relataron las familias, los objetos habían sido secuestrados en el marco de una investigación judicial vinculada al hecho previo que ya había generado impacto en la comunidad. Durante más de una semana, los padres aguardaron la restitución de las pertenencias, confiando en que se encontraban resguardadas por las autoridades. Sin embargo, al momento de recibirlas, constataron que los dispositivos móviles ya no estaban.
El episodio desató fuertes críticas hacia los tiempos y las condiciones de custodia de la Justicia, ya que los elementos permanecieron bajo responsabilidad oficial. “No puede pasar que algo que está bajo resguardo termine saqueado” , expresaron familiares, quienes además exigen explicaciones y responsabilidades claras.
Este hecho se suma a una seguidilla de situaciones preocupantes dentro del mismo ámbito escolar. Días atrás, se había registrado otro episodio de inseguridad cuando una menor ingresó al establecimiento educativo y robó en la cantina. El caso generó alarma no solo por el robo en sí, sino por la vulnerabilidad en los controles de ingreso y la reiteración de incidentes dentro de la institución.
La sucesión de estos hechos instala un clima de creciente inquietud entre padres, docentes y directivos, quienes advierten sobre la necesidad urgente de reforzar tanto la seguridad interna como los protocolos de actuación ante situaciones judiciales.
Mientras tanto, la comunidad educativa de San Cristóbal exige respuestas concretas. La pregunta que sobrevuela es tan simple como contundente: ¿Cómo puede garantizarse la seguridad de los alumnos y sus pertenencias si ni siquiera bajo custodia oficial están a salvo?
