El Gobierno lanzó la Etapa III de la Red Federal de Concesiones y profundiza el modelo vial sin subsidios
Bajo la gestión de Javier Milei, la Red Federal de Concesiones impulsa un cambio estructural en la infraestructura vial: el Estado deja de financiar rutas con recursos del Tesoro y avanza hacia un esquema de inversión privada, donde las empresas asumen riesgo, operación y mantenimiento mediante licitaciones nacionales e internacionales.
El Gobierno nacional oficializó el llamado a licitación pública nacional e internacional para la Etapa III de la Red Federal de Concesiones (RFC), dando inicio a la fase final del proceso integral de modernización de la red vial.
La medida fue formalizada a través de la Resolución 174/2026, publicada en el Boletín Oficial, y ejecutada mediante el proceso 504-0001-LPU26 en la plataforma CONTRAT.AR, bajo la órbita de Ministerio de Economía.
Con esta etapa, el esquema alcanzará más de 9.000 kilómetros concesionados, cubriendo trazas que concentran aproximadamente el 80% del tránsito nacional.

Qué incluye la Etapa III

En esta instancia se incorporan más de 3.900 kilómetros de rutas nacionales, distribuidos en ocho tramos estratégicos que atraviesan 11 provincias:
- Cuyo
- Centro Norte
- Noroeste
- Chaco–Santa Fe
- Litoral
- Noreste
- Centro
- Mesopotámico
Las rutas alcanzadas incluyen segmentos de las Rutas Nacionales 7, 9, 11, 12, 16, 18, 19, 34, 66, 105, 1V-66, A-012 y A016.
El proceso contempla la construcción, explotación, administración, reparación, ampliación, conservación, mantenimiento y prestación de servicios al usuario.
La documentación técnica y contractual —Pliego de Bases y Condiciones Generales y Particulares, formularios de cotización, modelo de contrato y pliegos técnicos— está disponible en la plataforma CONTRAT.AR hasta el 4 de mayo de 2026 a las 13:00, mientras que la presentación de ofertas tiene como fecha límite el 18 de junio al mediodía.
Un esquema sin subsidios y con inversión privada
La Red Federal de Concesiones reemplaza el modelo anterior —basado en aportes del Tesoro Nacional— por un sistema sustentado exclusivamente en inversión privada y sin subsidios estatales.
El nuevo esquema:
- Elimina transferencias del Tesoro
- Promueve competencia entre operadores
- Mejora estándares de operación y mantenimiento
- Eleva la seguridad vial
- Optimiza la calidad de los corredores
La supervisión estará a cargo de Vialidad Nacional, organismo descentralizado bajo la órbita de la Secretaría de Transporte.
Según el ministro Luis Caputo, el objetivo es consolidar un sistema “sin subsidios”, con mayor transparencia y eficiencia en la gestión vial.
Continuidad de la Etapa II-B
La semana anterior se había lanzado la Etapa II-B, que abarca más de 2.500 kilómetros en cinco provincias (Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, Córdoba y San Luis), divididos en cuatro corredores estratégicos:
- Mediterráneo
- Puntano
- Portuario Sur
- Portuario Norte
Ese tramo incluye rutas nacionales 8, 33, 35, 36, 188 y 193, además de accesos clave como A005 y A008.
Un cambio de época

El lanzamiento de esta licitación no es solo una medida administrativa; es el símbolo de un cambio de época. Con este modelo, el Gobierno de Javier Milei le da el tiro de gracia al «curro de la obra pública». Mientras la justicia ya dejó claro que durante el kirchnerismo la obra pública era una oficina de recaudación ilegal, este nuevo esquema de concesiones internacionales entierra definitivamente esa estructura
La diferencia de modelos es obscena. Mientras el ministro Luis Caputo lanza licitaciones internacionales transparentes para 9.000 kilómetros de rutas, el binomio Pullaro-Enrico ha sometido a los santafesinos a un endeudamiento feroz de 1.000 millones de dólares con el objetivo de seguir financiando una obra pública provincial plagada de sobreprecios y cartelización
Se termina la era donde la construcción de una ruta era una excusa para el retorno y la coima, dejando a los argentinos con caminos destruidos y deudas millonarias. Hoy, la infraestructura vuelve a ser un servicio para el desarrollo productivo y no una caja para la política. La Argentina ingresa en una fase de modernidad donde la inversión privada es el motor que sacará al país de la decadencia.
Es el fin de la estafa estatal
