Argentina va por el récord: u$s100.000 millones en exportaciones para 2026
Con el agro, la energía, la minería y la carne como motores, la Argentina proyecta exportaciones cercanas a los u$s100.000 millones en 2026 y se encamina a un récord histórico de ingreso de divisas.
Las exportaciones del país podrían rozar —e incluso superar— los u$s100.000 millones. De confirmarse esta tendencia, se validaría la hipótesis del presidente Javier Milei, quien durante la Argentina Week le comentó al presidente del BCRA, Santiago Bausili, que al país le saldrían “dólares por las orejas”.
Lo concreto es que, en el primer trimestre del año, la Argentina alcanzó los u$s22.000 millones en exportaciones, un 16,9% más que en el mismo período del año pasado. A su vez, el superávit comercial en estos primeros tres meses de 2026 llegó a u$s5.508 millones.
Esta vez, no es solo el campo. La matriz energética ya no es una promesa, sino una realidad, y se consolida como uno de los sectores que más divisas aportará al país durante el año. A esto se suman también la minería metalífera y el litio, pilares fundamentales de una proyección que marca un verdadero hito para la economía nacional. La Argentina se encamina así hacia un escenario de generación de divisas sin precedentes.
Las proyecciones de la consultora Profit-Consultores marcan una mejora del 12,9% en las exportaciones en relación con 2025, pasando de u$s87.111 millones a u$s98.320 millones. Este salto de más del 10% entre un año y otro es producto de una recuperación en la productividad del sector agroindustrial y del despegue definitivo de sectores estratégicos como la energía y la minería.
El agro aportaría casi u$s30.000 millones
El informe de Profit sostiene que el sector oleaginoso se mantendrá como uno de los grandes motores de la economía y aportaría en 2026 unos u$s29.269 millones, es decir, u$s4.223 millones más que el año pasado. Se trata de una mejora del 16,8% en apenas un año.
Dentro del agro, la soja vuelve a ser la gran protagonista. Sus ventas al exterior ascenderían a u$s25.406 millones, sumando por sí sola casi u$s4.000 millones adicionales a la balanza comercial respecto de 2025. Estas cifras, además, sugieren un escenario de estabilidad climática que permitiría al sector mantener —e incluso maximizar— su potencial como principal sostén de las reservas internacionales del país.
Energía y petróleo se consolidan en la matriz exportadora
Uno de los rubros más volátiles de los últimos años se perfila ahora como el segundo gran motor de generación de divisas para la Argentina. Las proyecciones indican que alcanzaría un volumen de exportación cercano a los u$s15.893 millones.
Se prevé un aumento de aproximadamente u$s4.120 millones en relación con el año anterior, un incremento que compite palmo a palmo con el crecimiento del sector oleaginoso. Un dato clave es que también cayó la demanda de importaciones energéticas, dejando así un saldo aún más favorable de divisas para el país.
En el primer trimestre de 2026, la balanza energética acumuló un superávit de u$s2.405 millones (+13,9% frente a 2025). Este resultado no se explica tanto por las exportaciones, que crecieron apenas 1,9%, sino principalmente por una fuerte reducción de las importaciones (-35,7%). Esa caída en la demanda de energía importada responde a una mayor producción local.
Minería y litio
En la balanza comercial, tanto la minería como el llamado “oro blanco” dejaron de ser promesas para convertirse en una realidad. Así lo reflejan los datos. Ambos sectores serían, de hecho, los que mostrarían uno de los incrementos porcentuales más llamativos, alcanzando los u$s12.174 millones en 2026.
El sector aportaría cerca de u$s4.065 millones más en comparación con 2025. Se trata de un incremento interanual del 50%, impulsado por la puesta en marcha de nuevos proyectos de inversión, particularmente en litio, que vienen captando inversiones multimillonarias en el norte del país.
Ganadería
Gracias al acuerdo con el presidente norteamericano Donald Trump, las exportaciones de carne vacuna también contribuirían a este récord, con ventas al exterior por u$s7.499 millones, una mejora de u$s1.250 millones. El crecimiento se explica por la apertura de varios mercados, particularmente el de Estados Unidos, a partir del nuevo entendimiento comercial.
Las proyecciones son sólidas y los números, razonables. Si se mantienen los precios que se vienen observando en el primer trimestre del año, la marca de los u$s100.000 millones no solo parece alcanzable, sino incluso superable.
La Argentina ha comenzado a diversificar sus fuentes de ingreso de divisas. Ya no depende únicamente de la cosecha gruesa. El país dejó de ser exclusivamente campodependiente y logró la estabilidad necesaria para que también la energía y la minería se posicionen estratégicamente, no solo como generadores de dólares, sino también como polos de atracción para grandes proyectos de inversión, como los ya presentados para su adhesión al RIGI.
