Marco Rubio al pueblo cubano: ofreció US$100 millones y acusó al régimen comunista de haber saqueado la isla durante décadas
El secretario de Estado de Estados Unidos habló directamente a los cubanos en un mensaje histórico en español, responsabilizó a GAESA y al castrismo por la crisis humanitaria y prometió una “nueva relación” con una futura Cuba libre
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó este miércoles uno de los mensajes más duros y directos contra el régimen comunista cubano en décadas. En un video difundido completamente en español y dirigido directamente al pueblo cubano, Rubio acusó a la cúpula castrista de haber saqueado miles de millones de dólares mientras la población vive entre apagones, hambre, miseria y represión.
En nombre del presidente Donald Trump, el funcionario anunció además una ayuda humanitaria de 100 millones de dólares en alimentos y medicamentos para los cubanos, aunque aclaró que la asistencia no será administrada por el aparato estatal comunista ni por el conglomerado militar GAESA, sino por la Iglesia Católica y organizaciones caritativas independientes.
El discurso marca una nueva escalada en la presión de Washington contra La Habana y deja en evidencia el giro radical de la administración Trump respecto a Cuba: menos diálogo con la dictadura y más presión política, económica y judicial sobre el núcleo del poder castrista.
Rubio apuntó directamente contra GAESA y denunció que la elite comunista convirtió a Cuba en un negocio privado mientras el pueblo pasa hambre
En su mensaje, Rubio aseguró que la verdadera causa de la crisis cubana no es el embargo estadounidense, sino la corrupción estructural del régimen y el control económico absoluto que ejerce GAESA, el gigantesco conglomerado militar fundado hace tres décadas por Raúl Castro.
Según explicó, la organización controla cerca del 70% de la economía cubana y maneja activos valuados en 18 mil millones de dólares, dominando hoteles, bancos, remesas, constructoras, tiendas y gran parte del aparato financiero de la isla.
“El pueblo cubano vive apagones de hasta 22 horas mientras una pequeña élite se enriquece”, denunció Rubio, quien acusó al castrismo de usar durante años el petróleo subsidiado enviado por Hugo Chávez y Nicolás Maduro para quedarse con el dinero en lugar de invertirlo en infraestructura eléctrica o alimentos.
El funcionario norteamericano sostuvo además que la dictadura utilizó esos recursos para expandir hoteles turísticos, fortalecer el aparato represivo y enviar familiares de dirigentes a vivir con lujos en Madrid y Estados Unidos, mientras millones de cubanos sobreviven en condiciones extremas.
Estados Unidos busca abrir una nueva etapa con Cuba, pero directamente con el pueblo y no con el Partido Comunista
Rubio planteó que Washington está dispuesto a iniciar una nueva relación con Cuba, aunque dejó claro que no será con la estructura comunista que gobierna la isla desde hace más de seis décadas.
“El presidente Trump ofrece una nueva relación entre Estados Unidos y Cuba, pero tiene que ser directamente con ustedes, el pueblo cubano, no con GAESA”, afirmó.
La propuesta de Washington incluye ayuda humanitaria, apertura económica y apoyo a una futura transición democrática, con libertad de prensa, elecciones libres y posibilidad de que los cubanos puedan emprender, invertir y vivir sin miedo a la persecución política.
Rubio remarcó que el talento cubano triunfa en prácticamente todos los países del continente, excepto dentro de Cuba, donde únicamente quienes están vinculados a la élite comunista pueden acceder a negocios rentables o posiciones de poder.
La ofensiva de Trump contra el régimen cubano ya incluye sanciones, causas judiciales y presión internacional
El mensaje llega apenas días después de que la administración Trump anunciara nuevas sanciones contra funcionarios del régimen y empresas vinculadas al aparato represivo cubano.
El Departamento de Estado confirmó medidas económicas y migratorias contra miembros de la estructura política, militar y de inteligencia de la isla, incluyendo restricciones financieras y congelamiento de activos bajo jurisdicción estadounidense.
Paralelamente, el Departamento de Justicia estadounidense avanza en una acusación formal contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, un episodio que terminó con la muerte de cuatro exiliados cubanos.
Fuentes de inteligencia norteamericanas también señalaron recientemente la creciente presencia en Cuba de personal militar y de inteligencia de Irán, Rusia y China, además de la compra de drones de ataque por parte del régimen cubano.
Todo esto forma parte de una estrategia de presión “multicapa” impulsada por Trump y Rubio para aislar al aparato castrista y debilitar su estructura financiera.
El discurso completo de Marco Rubio al pueblo cubano
“En un día como hoy, en 1902, la bandera cubana ondeó por primera vez sobre un país independiente. Pero sé que hoy ustedes, quienes llaman a la isla su hogar, atraviesan dificultades inimaginables.
Hoy quiero compartirles la verdad sobre el motivo de su sufrimiento. Y quiero contarles lo que nosotros en los Estados Unidos les ofrecemos para ayudarlos no solo a aliviar la crisis actual, sino también a construir un futuro mejor.
La razón por la que se ven obligados a sobrevivir 22 horas al día sin electricidad no se debe a un bloqueo petrolero por parte de Estados Unidos. Como ustedes saben mejor que nadie, llevan años sufriendo apagones.
La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares. Pero nada ha sido utilizado para ayudar al pueblo.
Hace 30 años, Raúl Castro fundó una empresa llamada GAESA. Esta empresa es propiedad de las Fuerzas Armadas y está operada por ellas. Cuenta con ingresos tres veces superiores al presupuesto de su gobierno actual.
Hoy, mientras ustedes sufren, estos empresarios tienen 18 mil millones de dólares en activos y controlan el 70 por ciento de la economía de Cuba. Obtienen ganancias de hoteles, construcciones, bancos, tiendas e incluso del dinero que sus familiares les envían desde Estados Unidos. Todo pasa por sus manos.
De esas remesas ellos retienen un porcentaje. Pero de las ganancias de GAESA nada llega a ustedes.
En vez de usar el dinero para comprar petróleo, como hacen otros países del mundo, dependieron del petróleo gratis de Hugo Chávez y Nicolás Maduro para quedarse con el dinero.
Pero ahora que dejó de llegarles el petróleo gratis, ellos compran combustible para sus generadores y sus vehículos, mientras al pueblo se le pide que siga sacrificándose.
En vez de usar el dinero para mantener y modernizar las centrales eléctricas dañadas, usan el dinero para construir más hoteles para extranjeros y para enviar a sus familiares a vivir con lujos en Madrid e incluso en Estados Unidos.
Hoy Cuba no está controlada por ninguna revolución. Cuba está controlada por GAESA: un Estado dentro del Estado que no rinde cuentas a nadie y acapara las ganancias de sus negocios para beneficio de una pequeña élite.
Y el único rol que desempeña el llamado gobierno es exigirles a ustedes que sigan haciendo sacrificios y reprimir a cualquiera que se atreva a quejarse.
El presidente Donald Trump ofrece una nueva relación entre Estados Unidos y Cuba, pero tiene que ser directamente con ustedes, el pueblo cubano, no con GAESA.
Primero, estamos ofreciendo 100 millones de dólares en alimentos y medicinas para ustedes, el pueblo. Pero esa ayuda tiene que ser distribuida directamente por la Iglesia Católica u otros grupos caritativos de confianza, no robada por GAESA para venderla en sus tiendas.
Pero al pueblo cubano no le interesa la caridad permanente. Ustedes quieren la oportunidad de vivir en su propio país, como viven sus familiares en Estados Unidos o en otros países del mundo.
Hoy, desde los medios de comunicación hasta el entretenimiento, desde los negocios hasta la política, desde la música hasta los deportes, los cubanos han llegado a la cima de prácticamente todas las industrias en todos los países, excepto en Cuba.
Hoy en Cuba, solo aquellos cercanos a la élite de GAESA o que forman parte de ella pueden tener negocios rentables.
Pero el presidente Trump ofrece una nueva vía entre Estados Unidos y una nueva Cuba.
Una nueva Cuba donde ustedes, los cubanos de a pie, y no solo GAESA, puedan ser dueños de una gasolinera, una tienda de ropa o un restaurante.
Una nueva Cuba donde ustedes, y no solo GAESA, puedan abrir un banco o tener una constructora.
Una nueva Cuba donde ustedes, y no solo el Partido Comunista de Cuba, puedan ser dueños de una estación de televisión o de un periódico.
Una nueva Cuba donde puedan quejarse de un sistema que falla sin temor a ir a prisión o verse obligados a abandonar la isla.
Y una nueva Cuba donde tengan la oportunidad real de elegir a quienes gobiernan el país y votar para reemplazarlos si no hacen bien su trabajo.
Esto no es imposible. Todo esto existe en Bahamas, República Dominicana, Jamaica e incluso a tan solo 90 millas en Florida.
Si ser dueño de su propio negocio y tener el derecho al voto es posible alrededor de Cuba, ¿por qué no es posible para ustedes dentro de Cuba?
En Estados Unidos estamos listos para abrir un nuevo capítulo en la relación entre nuestra gente y nuestros países.
Y actualmente, lo único que se interpone en el camino hacia un mejor futuro son quienes controlan su país.” — Marco Rubio
