Milei recibió a Flavio Bolsonaro en Olivos y se baja de la cumbre del Mercosur

El Presidente mantuvo un encuentro con el senador brasileño, hijo de Jair Bolsonaro, en medio de la tensión política en Brasil. Luego, el Gobierno confirmó que no participará de la próxima cumbre presidencial del bloque regional.

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El presidente Javier Milei recibió en la Quinta de Olivos al senador brasileño Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, en una reunión cargada de contenido político y regional.

El encuentro se produjo en medio de la delicada situación judicial que atraviesa el expresidente brasileño y de la creciente tensión entre el bolsonarismo y el gobierno de Lula da Silva. La visita también volvió a mostrar la sintonía ideológica entre Milei y el sector conservador brasileño, una relación que se mantiene desde antes de la llegada del libertario a la Casa Rosada.

Flavio Bolsonaro llegó a Olivos para conversar con el Presidente sobre la situación política de Brasil y transmitirle su mirada sobre el avance judicial contra su padre. En el entorno libertario interpretan el vínculo con la familia Bolsonaro como parte de una alianza natural entre dirigentes que comparten una agenda de libertad económica, seguridad, anticomunismo y rechazo al avance de la izquierda regional.

Tras la reunión, el Gobierno confirmó además que el presidente no participará de la próxima cumbre presidencial del Mercosur. La decisión refuerza la distancia del Presidente con un bloque que considera agotado, lento y demasiado condicionado por consensos políticos que terminan frenando la apertura comercial.

La Casa Rosada mantiene una postura crítica sobre el funcionamiento del Mercosur. Milei ya cuestionó en reiteradas oportunidades las restricciones que impiden a los países miembros avanzar libremente en acuerdos comerciales bilaterales y reclamó una reforma profunda del bloque.

Para el Gobierno, el Mercosur debe dejar de funcionar como una traba para el comercio exterior argentino y convertirse en una herramienta real de integración con el mundo. En esa línea, la administración libertaria viene impulsando una agenda de mayor flexibilidad, menos proteccionismo y más libertad para negociar con mercados estratégicos.

La decisión de no asistir a la cumbre también tiene una lectura política. El Gobierno nacional evita quedar atrapado en una foto regional dominada por mandatarios de signo ideológico contrario y, al mismo tiempo, elige reforzar su vínculo con el bolsonarismo, uno de sus principales aliados en la batalla cultural continental.

El contraste es evidente. Mientras Lula insiste con un Mercosur más político, más estatista y más alineado con la agenda progresista, Milei empuja una visión opuesta: apertura, competencia, reducción de trabas y acuerdos comerciales que permitan ampliar mercados para la producción argentina.

La relación entre Milei y el bolsonarismo no es nueva. Jair Bolsonaro fue uno de los referentes internacionales que acompañó con más entusiasmo el triunfo libertario en Argentina. Sus hijos también participaron de distintos encuentros políticos con dirigentes de La Libertad Avanza y mantuvieron un canal abierto con el oficialismo argentino.

En ese marco, la visita de Flavio Bolsonaro a Olivos confirma que Milei busca consolidarse como una referencia regional para la derecha liberal y conservadora, en un continente donde la izquierda todavía conserva peso en varios gobiernos.

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