Ciudad de Santa Fe gastará $1.700 millones en una piscina con recursos para combatir inundaciones
La Municipalidad avanza con la ampliación del natatorio del Parque Garay en una ciudad que arrastra problemas recurrentes de anegamientos. La obra será gestionada por la misma Secretaría que durante 2025 recortó partidas para bombeo y telemetría y cerró el año con miles de millones de pesos sin utilizar en drenaje
La Municipalidad de Santa Fe abrió una licitación por $1.768.061.027 para ampliar y modernizar la pileta recreativa del Parque Juan de Garay, según consta en el Decreto 00055/2026 y en la Licitación Pública 08/2026, publicados en el Boletín Oficial del 24 de junio.
La obra no implica construir un natatorio desde cero. El proyecto prevé intervenir el piletón existente y transformarlo, de acuerdo con la documentación oficial, en “un natatorio de mayor escala y calidad ambiental”.
La decisión adquiere relevancia porque la licitación depende de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, la misma área encargada de administrar el sistema de drenaje, las estaciones de bombeo, los terraplenes y las defensas de una ciudad que enfrenta anegamientos recurrentes cada vez que se producen lluvias intensas.
El contraste aparece al revisar la Cuenta de Inversión 2025: durante ese año, el programa hídrico municipal terminó con $3.384.196.114,16 sin ejecutar, mientras que el conjunto de la Secretaría de Gestión Hídrica dejó disponibles alrededor de $4.794 millones.
La discusión, por lo tanto, no pasa únicamente por la conveniencia de una pileta pública. También involucra el orden de prioridades de una administración que dispone de recursos para una obra recreativa mientras parte de la infraestructura destinada a evitar inundaciones permanece incompleta o subejecutada.
Una obra de $1.768 millones gestionada por el área hídrica
El presupuesto oficial de la denominada “Pileta Recreativa del Parque Juan de Garay” asciende exactamente a $1.768.061.027.
El pedido fue impulsado por la Subsecretaría de Planeamiento Urbano, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, conducida por el arquitecto Eduardo Rudi, según el Boletín Municipal N.º 559.
El decreto también lleva la intervención de la Secretaría de Hacienda, a cargo del contador José Alfredo Serruya, que dejó asentado que “existe crédito presupuestario para atender la erogación del gasto”.
El dato central es que la misma estructura administrativa que debe encargarse de las obras de drenaje, bombeo y protección hídrica es la que promueve ahora una inversión superior a los $1.700 millones para un espacio recreativo.
Desde el punto de vista formal, no existe ninguna irregularidad en que el área de Planeamiento Urbano impulse una obra de estas características. La cuestión es política y presupuestaria: si la Municipalidad dispone de crédito para este proyecto, resulta razonable revisar por qué durante el ejercicio anterior quedaron sin utilizar partidas relevantes destinadas a infraestructura crítica.

Qué ocurrió con las obras hídricas durante 2025
La Cuenta de Inversión 2025 permite reconstruir el nivel de ejecución de los principales programas vinculados con el agua y el drenaje urbano.
Bombas, terraplenes y defensas
El Proyecto de Mantenimiento de Estaciones de Bombeo y Sistema de Terraplenes y Defensas sufrió una reducción presupuestaria de $100.377.463,16.
Luego del recorte, el gasto devengado durante el año fue de apenas $296.453.607,50. Incluso sobre ese presupuesto reducido quedaron aproximadamente $103 millones sin utilizar.
La comparación resulta significativa: la pileta del Parque Garay costará casi seis veces más que todo lo que el Municipio gastó durante 2025 en el mantenimiento de bombas, terraplenes y defensas.
Telemetría reducida a cero
El Proyecto de Telemetría del Sistema Hídrico contaba originalmente con un crédito de $50 millones.
La partida fue eliminada por completo y terminó el año en cero. Tampoco se registró ejecución de gasto.
La telemetría es el sistema utilizado para monitorear en tiempo real niveles de agua, funcionamiento de estaciones de bombeo y posibles situaciones de riesgo. Suprimir completamente la partida supone dejar sin financiamiento una herramienta central para anticipar y administrar emergencias hídricas.
Más de $3.280 millones sin ejecutar en drenaje
El Proyecto de Mantenimiento de la Red de Drenaje tenía disponibles $5.585 millones.
Al finalizar el ejercicio, quedaron sin ejecutar $3.280.878.314,74.
Se trata del programa directamente relacionado con el mantenimiento de conductos, desagües y redes destinadas a sacar el agua de las calles.
La magnitud de la subejecución permite una comparación concreta: con el dinero que quedó disponible solamente en drenaje habría sido posible financiar casi dos obras equivalentes a la pileta del Parque Garay.

El balance general
El programa hídrico municipal cerró 2025 con $3.384.196.114,16 de crédito no utilizado.
Si se toma el conjunto de la Secretaría de Gestión Hídrica, la cifra sin ejecutar alcanzó aproximadamente los $4.794 millones.
Los números muestran que el problema no fue únicamente la falta de recursos. Existían partidas aprobadas que no fueron gastadas.
Una discusión sobre prioridades
Santa Fe tiene una relación histórica y traumática con el agua. Las inundaciones de 2003 y 2007 dejaron marcas profundas, y los anegamientos urbanos continúan afectando a numerosos barrios cuando se producen tormentas intensas.
En ese contexto, la infraestructura de bombeo, drenaje, defensas y monitoreo no puede ser considerada una obra secundaria. Se trata de servicios esenciales para proteger viviendas, comercios y bienes de los vecinos.
Una pileta recreativa también puede cumplir una función social, deportiva y comunitaria, especialmente durante los meses de verano. El problema aparece cuando el Municipio asigna una inversión de gran magnitud a ese proyecto mientras deja sin ejecutar partidas destinadas a obras que tienen impacto directo sobre la seguridad hídrica.
La crítica no debería formularse como una oposición automática al natatorio. La pregunta más relevante es otra: ¿resulta razonable avanzar con una obra recreativa de $1.768 millones antes de completar la ejecución de los programas de drenaje y bombeo?
En una ciudad expuesta a anegamientos, el orden lógico de las prioridades debería ubicar primero la infraestructura que protege las viviendas y después los proyectos recreativos.

La misma Secretaría en ambos expedientes
La responsabilidad política y administrativa recae sobre la Secretaría de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, conducida por Eduardo Rudi.
Esa repartición fue la encargada durante 2025 de los programas que terminaron con $3.384 millones sin ejecutar. También fue el área en la que se recortaron las partidas para mantenimiento de estaciones de bombeo y se llevó a cero el presupuesto de telemetría.
Ahora, en 2026, la misma Secretaría impulsa la licitación de la pileta del Parque Garay.
No se trata, por lo tanto, de una falta de coordinación entre dependencias diferentes. Es una misma estructura de gobierno la que administra tanto las obras de protección hídrica como el proyecto recreativo.
La coincidencia permite evaluar con mayor claridad el criterio utilizado para asignar recursos.
Los Juegos Suramericanos y la ciudad que se prepara para mostrarse
La licitación de la pileta se inscribe en un paquete más amplio de intervenciones vinculadas con la preparación de Santa Fe para los XIII Juegos Suramericanos 2026.
El mismo Boletín Oficial incluye la licitación para concesionar los paradores de las costaneras Oeste y Este, mediante el Decreto 00054/2026 y la Licitación Pública 07/2026.
La documentación oficial lleva el sello: “2026 | Santa Fe Ciudad – Sede de los XIII Juegos Suramericanos”.
Es comprensible que la ciudad busque mejorar sus espacios públicos y su infraestructura de cara a un evento internacional. Las costaneras, los parques y los natatorios forman parte de la imagen que Santa Fe quiere proyectar ante visitantes y delegaciones.
Pero esa estrategia de puesta en valor no debería desplazar las necesidades cotidianas de los barrios que sufren anegamientos.
La inversión en la “ciudad vidriera” puede convivir con la infraestructura básica, siempre que esta última haya sido atendida de manera adecuada. Los datos de 2025 muestran que eso no ocurrió: mientras se preparaban proyectos recreativos y de embellecimiento urbano, quedaron partidas millonarias sin ejecutar en drenaje, bombeo y monitoreo hídrico.
Una paradoja difícil de ignorar
Los datos oficiales permiten resumir la situación en tres puntos:
- El Municipio redujo en más de $100 millones el presupuesto para estaciones de bombeo, terraplenes y defensas, y eliminó por completo los $50 millones destinados a telemetría hídrica.
- Durante 2025 quedaron sin utilizar $3.384 millones dentro del programa hídrico, incluidos $3.280 millones correspondientes a la red de drenaje.
- En 2026, la misma área cuenta con crédito disponible para licitar una pileta recreativa por $1.768 millones.
La pileta del Parque Garay puede ser una obra valiosa para la ciudad. Sin embargo, su oportunidad y su escala deben analizarse frente a las necesidades que continúan pendientes.
Santa Fe no puede naturalizar que, cada vez que llueve con intensidad, algunas calles, garajes y viviendas se conviertan en improvisados piletones. Esa situación no es producto solamente de la cantidad de agua caída: también depende del mantenimiento de conductos, bombas, defensas y sistemas de alerta.
La discusión de fondo no es pileta sí o pileta no. Es qué debe hacer primero una ciudad con recursos limitados y riesgo hídrico permanente.
Antes de inaugurar un nuevo natatorio, la Municipalidad debería explicar por qué dejó sin ejecutar miles de millones de pesos destinados a evitar que el agua termine dentro de las casas.
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