«¡Feriado, carajo!»: Paraguay paralizó el país tras eliminar a Alemania del Mundial
El presidente Santiago Peña decretó feriado nacional después de la histórica clasificación de la Albirroja. Paraguay se convirtió en la primera selección sudamericana, fuera de Argentina y Brasil, en eliminar a Alemania de un Mundial y acabó con el invicto alemán en las definiciones por penales.
Paraguay escribió una de las páginas más gloriosas de su historia futbolística. La selección dirigida por Gustavo Alfaro eliminó a Alemania por 4-3 en los penales, tras empatar 1-1 en 120 minutos, y logró una clasificación que quedará para siempre en la memoria del fútbol sudamericano.
Pero la hazaña va mucho más allá del resultado.
Con esta victoria, Paraguay se convirtió en la primera selección sudamericana, fuera de Argentina y Brasil, que logra eliminar a Alemania en un Mundial, un privilegio que hasta ahora solo habían conseguido las dos grandes potencias de la región.
La magnitud del logro también se refleja en otro dato histórico: Alemania jamás había perdido una definición por penales en una Copa del Mundo.
Durante décadas, las tandas desde los doce pasos fueron sinónimo de eficacia alemana. El seleccionado europeo había construido una reputación casi invencible en esas definiciones, imponiéndose una y otra vez en los momentos de máxima presión. Esa racha terminó este lunes frente a una Paraguay que no se intimidó ante la historia.
Orlando Gill, el héroe de una noche inolvidable

El gran protagonista fue el arquero Orlando Gill. El guardameta paraguayo atajó dos penales, sostuvo a su equipo durante todo el encuentro con intervenciones decisivas y fue la gran figura de una clasificación que ya forma parte de la leyenda deportiva del país.
Después de un partido de enorme desgaste físico y emocional, José Canale convirtió el penal decisivo para sellar el 4-3 definitivo y desatar una celebración masiva tanto en el estadio como en todo Paraguay.
Un país paralizado por la alegría

La euforia fue inmediata. Miles de hinchas coparon las calles de Asunción y de las principales ciudades del país para celebrar una de las mayores gestas de la Albirroja.
La repercusión fue tan grande que el presidente Santiago Peña decretó feriado nacional para el martes 30 de junio y acompañó el anuncio con un mensaje que rápidamente se volvió viral.
«¡PARAGUAY NUNCA SE RINDE! ¡¡FERIADO CARAJO!!», escribió el mandatario en su cuenta de X.
La decisión fue celebrada por la población y simbolizó el impacto que tuvo una victoria que trasciende lo deportivo y ya forma parte del orgullo nacional.

Una hazaña que entra en la historia del fútbol

Paraguay llegaba al Mundial con pocas expectativas tras varios años alejado de las grandes citas internacionales. Sin embargo, el equipo de Gustavo Alfaro fue creciendo con el correr del torneo y terminó protagonizando uno de los mayores batacazos de la Copa del Mundo.
Eliminar a una selección con cuatro títulos mundiales ya era suficiente para quedar en los libros de historia. Hacerlo rompiendo el invicto perfecto de Alemania en las tandas de penales y convirtiéndose en el primer país sudamericano, fuera de Argentina y Brasil, en lograr semejante hazaña, eleva aún más la dimensión de una noche que el pueblo paraguayo difícilmente olvide.
Ahora, la Albirroja espera por el ganador del cruce entre Francia y Suecia con la ilusión intacta de seguir haciendo historia en el Mundial 2026.
