El país batió otro récord histórico de producción de petróleo
La extracción superó por primera vez los 900.000 barriles diarios y alcanzó los 903.700 barriles por día en mayo. Vaca Muerta ya aporta casi siete de cada diez barriles y consolida al sector energético como uno de los motores de la economía nacional.
Argentina alcanzó un nuevo récord histórico de producción de petróleo y volvió a confirmar el peso estratégico de Vaca Muerta para el futuro económico del país. Según datos de la Secretaría de Energía, en mayo la extracción llegó a 903.700 barriles diarios, un 19,6% más que en el mismo mes del año anterior.
El dato marca un hito: por primera vez, el país supera la barrera de los 900.000 barriles por día. Para el Gobierno de Javier Milei, se trata de una señal concreta de que la energía puede convertirse en una fuente estructural de exportaciones, inversión privada, empleo y dólares genuinos.
El gran protagonista del crecimiento vuelve a ser Vaca Muerta, la formación no convencional ubicada en Neuquén. Hoy, el shale ya aporta casi siete de cada diez barriles que produce la Argentina, una proporción que muestra hasta qué punto cambió el mapa energético nacional en los últimos años.
La expansión no aparece de la nada. Responde a inversiones sostenidas, mejoras de productividad en los pozos y avances en infraestructura para transportar crudo hacia puertos de exportación. Durante mucho tiempo, uno de los principales límites para Vaca Muerta no fue la falta de recurso, sino la falta de capacidad para evacuar la producción.
El crecimiento también empieza a verse en el frente externo. Según datos oficiales, las exportaciones del complejo energético alcanzaron en mayo los u$s1.745 millones, un 167% más que un año antes. En los primeros cinco meses de 2026, sumaron u$s6.182 millones, cerca de 45% por encima del mismo período del año anterior.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el récord y destacó el rol creciente del sector energético dentro de la economía. Para la Casa Rosada, la ecuación es simple: más petróleo significa más exportaciones, más actividad privada, más inversiones y mayor capacidad para fortalecer reservas sin depender de parches financieros.
El próximo objetivo es todavía más ambicioso. Especialistas del sector estiman que Argentina podría alcanzar el millón de barriles diarios entre fines de 2026 y comienzos de 2027, especialmente cuando entre en funcionamiento la primera etapa del oleoducto Vaca Muerta Sur, una obra clave para ampliar la capacidad de transporte.
A mediano plazo, las proyecciones son aún más fuertes. Si se consolida el ritmo de inversión y se sostiene un marco de reglas claras, la producción podría superar 1,5 millones de barriles diarios a comienzos de la próxima década. En ese escenario, el petróleo no convencional representaría más del 80% de toda la producción nacional.
El récord de mayo confirma una tendencia que el Gobierno busca convertir en política de Estado: dejar atrás la Argentina de la escasez energética y avanzar hacia una Argentina exportadora de energía.
Con Vaca Muerta como motor, el país empieza a mostrar una de sus ventajas más claras. En un contexto de necesidad de dólares, inversiones y crecimiento, el petróleo aparece como una de las llaves para cambiar la balanza comercial y financiar el desarrollo sin emisión ni deuda improductiva.
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