Milei eliminó retenciones para 1.000 productos industriales y baja impuestos al sector productivo
El Decreto 566/2026 redujo a cero los derechos de exportación para bienes de la industria química, petroquímica, siderúrgica, automotriz, metalúrgica, plástica y de fertilizantes. La medida busca mejorar competitividad, impulsar exportaciones y fortalecer el empleo privado.
El Gobierno nacional dio otro paso en su política de baja de impuestos y eliminación de trabas a la producción. A través del Decreto 566/2026, la administración de Javier Milei redujo a cero las retenciones para cerca de 1.000 productos industriales, una medida que apunta directamente a mejorar la competitividad exportadora de la Argentina.
La norma entró en vigencia esta semana y alcanza a sectores clave como la industria química, petroquímica, siderúrgica, automotriz, metalúrgica, plástica, de fertilizantes, caucho, aluminio, cobre y otros metales industriales. El decreto lleva las firmas de Javier Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el jefe de Gabinete Diego Santilli.
El esquema contempla tres caminos. Para un amplio universo de bienes con valor agregado, la eliminación es inmediata. Para otros productos que tributaban entre 3% y 4,5%, habrá una reducción gradual hasta llegar a cero. Y para aceites de petróleo y derivados, incluidos ciertos hidrocarburos, el cronograma también llevará la alícuota a cero en un plazo de 12 meses.
La medida apunta a corregir una distorsión histórica: cobrarle impuestos a quien exporta, produce e intenta competir en el mundo. Durante años, las retenciones funcionaron como un castigo al valor agregado argentino, encarecieron costos y redujeron márgenes en sectores que necesitan escala, inversión y mercados externos.
Uno de los rubros más relevantes incluidos en el esquema es el automotor. El propio decreto destaca que la industria automotriz representa cerca del 10% de la producción industrial del país y que Argentina ocupa el cuarto lugar mundial en el segmento de pick-ups. Por eso, quedan alcanzados vehículos de transporte, carrocerías y autopartes, un punto clave para un sector cuya producción está fuertemente orientada a la exportación.
También se benefician cadenas industriales vinculadas a insumos básicos, materiales, productos químicos, metales y bienes intermedios que forman parte de la estructura productiva nacional. Para las empresas, la eliminación de derechos de exportación puede significar una mejora directa en competitividad, precios finales y capacidad de inserción internacional.
El Gobierno sostiene que la decisión busca “fortalecer la posición competitiva de la producción nacional”, fomentar el empleo y promover el agregado de valor, sin comprometer la recaudación tributaria ni el equilibrio fiscal.
La eliminación de retenciones industriales se suma a una política más amplia de reducción de impuestos distorsivos. En 2025, el Ejecutivo ya había eliminado derechos de exportación para 4.411 productos, con impacto directo en miles de empresas exportadoras, muchas de ellas pymes.
El mensaje económico es claro: la Argentina no puede crecer castigando a quienes producen y venden al mundo. Con esta medida, Milei busca transformar el orden fiscal en alivio para el sector privado, más exportaciones y más dólares genuinos.
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