El Gobierno empuja un Mercosur más abierto: avanzan negociaciones con Japón, India y Vietnam
El canciller Pablo Quirno anunció avances para abrir nuevos mercados en Asia y modernizar acuerdos con Chile y Colombia. El Gobierno de Javier Milei busca dejar atrás el Mercosur cerrado, burocrático y proteccionista.
El canciller Pablo Quirno anunció avances en la agenda externa del Mercosur y confirmó que el bloque iniciará negociaciones con Japón y Vietnam, además de profundizar las tratativas con India.
La definición se produjo durante la LXVIII Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común, realizada en Asunción, en la previa de la cumbre presidencial del bloque.
Para la Argentina, el movimiento representa una señal política y comercial importante: el Mercosur empieza a discutir una agenda más abierta, competitiva y vinculada con mercados estratégicos, después de años de proteccionismo, trabas internas y discusiones ideológicas que limitaron su potencial.
Quirno planteó que el bloque enfrenta un “desafío histórico”: abrirse al mundo. En ese marco, reclamó avanzar hacia un arancel más simple, mayor convergencia regulatoria y más acuerdos comerciales que permitan competir.
Asia, el nuevo objetivo
El Mercosur acordó lanzar negociaciones para un acuerdo de libre comercio con Japón, iniciar conversaciones con Vietnam —cuya primera ronda será en agosto en Buenos Aires— y avanzar en las tratativas con India.
Se trata de tres mercados clave para ampliar el acceso de productos y servicios del bloque a Asia. Según explicó Quirno, estos procesos permitirían mejorar el ingreso del Mercosur a un mercado combinado de casi 1.700 millones de personas, equivalente al 21% de la población mundial y alrededor del 8% del PBI global.
El dato es central para una Argentina que necesita exportar más, generar dólares genuinos y dejar de encerrarse en una lógica de mercado chico, presión fiscal alta y barreras artificiales al comercio.
“Argentina acompaña todas las oportunidades que impliquen más comercio, más libertad y más apertura”, sostuvo el canciller, en línea con la política exterior económica del Gobierno de Milei.
Menos trabas y más acuerdos
La agenda no se limitó a Asia. Los cancilleres también acordaron avanzar en la modernización del Acuerdo de Complementación Económica 35 con Chile y del ACE 72 con Colombia.
El objetivo es actualizar herramientas comerciales que permitan mejorar condiciones de intercambio, facilitar operaciones y profundizar la relación con socios regionales.
En paralelo, el Mercosur mantendrá conversaciones con Trinidad y Tobago, país que en marzo presentó formalmente su solicitud para incorporarse como Estado asociado.
La estrategia apunta a recuperar dinamismo en un bloque que durante años quedó atrapado en la vieja lógica del cierre, el arancel alto, la burocracia y la sospecha permanente sobre el comercio exterior.
El Gobierno argentino busca transformar al Mercosur en una plataforma de inserción internacional y no en una jaula comercial. Para Milei, el bloque debe permitir que los países negocien, exporten, compitan y atraigan inversiones, en lugar de funcionar como un freno regional.
La posición argentina se resume en una idea simple: más apertura y menos proteccionismo.
En ese sentido, los avances con Japón, India y Vietnam son una señal concreta. No resuelven de inmediato los problemas estructurales del bloque, pero marcan un cambio de dirección.
El desafío será sostener esa orientación y evitar que la vieja lógica intervencionista vuelva a bloquear oportunidades.
Para la Argentina, abrir mercados no es una discusión abstracta: significa más exportaciones, más empleo privado, más inversiones y más divisas.
Después de años de fronteras cerradas y discursos anti mercado, el Mercosur empieza a mirar hacia afuera. Y el Gobierno de Milei quiere empujar ese giro hasta el final.
