Las reducciones de impuestos que no se ven: el trabajo silencioso de desarme regulatorio que nadie cubre
Exenciones, facilidades de pago y menos trabas para exportar forman parte de una agenda de alivio fiscal que avanza norma por norma, lejos de las grandes discusiones políticas.
Mientras la discusión pública se concentra en las grandes reformas impositivas, en el Boletín Oficial se acumulan, mes a mes, decenas de modificaciones normativas que rara vez llegan a un titular. Son ajustes técnicos, exenciones, prórrogas y simplificaciones que configuran un proceso silencioso de alivio fiscal y desburocratización. Solo durante junio y julio de 2026 se registraron 24 normas nacionales, entre leyes, decretos y resoluciones generales.
Esa cantidad no es casual. En Argentina, producto de décadas de gestiones que fueron apilando regímenes especiales, retenciones, percepciones y excepciones sin orden ni revisión, el entramado impositivo y regulatorio se volvió extremadamente denso. El cambio de rumbo requiere, entonces, numerosas modificaciones puntuales que muchas veces pasan inadvertidas para la opinión pública, pero que tienen un impacto directo en el bolsillo de contribuyentes, empresas y profesionales.
Menos impuesto a las transacciones cotidianas
Uno de los cambios más relevantes del período fue el Decreto 475/2026, que amplió las exenciones del Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias, más conocido como “impuesto al cheque”. La norma alcanzó determinados movimientos de entrega o depósito de efectivo realizados mediante cuentas exclusivas de prestadores de servicios de pagos y cobranzas. También amplió las exenciones para los proveedores de servicios de activos virtuales inscriptos, las transportadoras de caudales y las empresas de tarjetas de crédito, en operaciones específicas.
Además, eliminó la limitación que existía sobre las exenciones vinculadas a operaciones con criptoactivos y monedas digitales, un guiño directo a un sector que venía reclamando previsibilidad normativa.
Menor carga en intereses y regalías con el exterior
La Ley 27.814 aprobó el protocolo de enmienda al convenio con Francia para evitar la doble imposición, que prevé una baja sensible de alícuotas: el tope general sobre intereses se reduce del 20% al 12%, y el de regalías pasa del 18% a un rango de entre 3% y 15%, según el caso. Su aplicación no es automática con la aprobación de la ley, sino que depende de la entrada en vigor del protocolo y de los plazos previstos en él.
Son cambios que rara vez generan debate en la agenda pública, pero que mejoran directamente la competitividad de las inversiones y el comercio bilateral.
Alivio para inquilinos, propietarios y empresas en dificultades
El Decreto 406/2026 terminó de reglamentar la exención de Ganancias para personas humanas y sucesiones indivisas por la locación de inmuebles destinados exclusivamente a casa habitación. Aclaró que también alcanza a los muebles y servicios que forman parte del alquiler y que rige para las ganancias devengadas desde el 1 de enero de 2026, independientemente de la fecha de firma del contrato.
En paralelo, la Resolución General 5873/2026 reemplazó el régimen de facilidades de pago para concursados y fallidos, con planes de hasta 120 cuotas, según el tipo de deuda, y una tasa de financiación equivalente al 50% de la tasa de interés resarcitorio vigente al consolidar el plan, dándoles aire a empresas que atraviesan procesos de reestructuración.
Simplificación para pymes y comercio exterior
También se crearon regímenes especiales de facilidades de pago para micro, pequeñas y medianas empresas, con planes de hasta 18 cuotas y condiciones de financiación diferenciadas, según el tipo de contribuyente y de deuda, aunque sin condonación de intereses ni multas.
A su vez, se avanzó en la simplificación y digitalización del comercio exterior: se eliminó el tope de u$s 3.000 para exportaciones por el régimen de courier, un cambio que puede destrabar exportaciones de diseño, artesanías y productos de nicho que hoy quedan fuera del radar de las grandes empresas exportadoras.
Un trabajo de hormiga que sostiene el ordenamiento
Ninguna de estas modificaciones, tomada de manera aislada, hace ruido. Pero el conjunto revela una tarea sostenida de simplificación y alivio impositivo que rara vez se pone en valor: mientras la atención pública está puesta en las grandes discusiones legislativas, la administración tributaria sigue interviniendo, norma por norma, sobre un sistema que arrastra la complejidad acumulada de gestiones anteriores.
Es, en definitiva, la otra cara —menos visible pero igual de concreta— de la reforma del Estado.
