Rosario puso el crédito en el centro: la CNV anticipó una nueva ola de desregulación
El encuentro “Miradas al Futuro” reunió en la Bolsa de Comercio de Rosario a los principales actores del mercado de capitales. Roberto Silva ratificó la restricción al fondeo mediante cheques y adelantó un paquete de reformas destinado a simplificar el acceso al financiamiento privado.
El evento “Miradas al Futuro | Rosario 2026”, organizado por la Cámara de Agentes de Bolsa de Rosario, reunió en el recinto de la Bolsa de Comercio a distintos protagonistas del mercado financiero argentino.
El encuentro incluyó un panel dedicado al sector agropecuario, encabezado por Salvador Di Stéfano y Salvador Vitelli. El cierre estuvo a cargo de los representantes de los tres principales mercados argentinos y del presidente de la Comisión Nacional de Valores, Roberto Silva, quien participó de manera virtual.
La jornada dejó una señal clara sobre la dirección económica que se busca consolidar: reactivar la actividad mediante el crédito y el mercado de capitales, en lugar de recurrir nuevamente a la emisión monetaria.
La discusión por el fondeo mediante cheques
Silva era uno de los oradores más esperados debido a la polémica medida adoptada semanas atrás por la CNV. La nueva normativa establece que el ingreso y retiro de fondos de las cuentas comitentes deberá realizarse mediante transferencias bancarias o desde cuentas virtuales identificadas.
De esta manera, quedaron excluidos los depósitos mediante cheques y cheques electrónicos, una modalidad que simplificaba determinadas operaciones y evitaba el pago del impuesto sobre los débitos y créditos bancarios.
La disposición no impide negociar cheques de pago diferido en el mercado, sino que prohíbe utilizarlos para fondear o retirar dinero de las cuentas comitentes. La CNV justificó el cambio en la necesidad de garantizar la trazabilidad de los fondos.
Silva ratificó la medida y sostuvo que las licencias otorgadas por el organismo no pueden ser utilizadas para eludir impuestos.
Al mismo tiempo, reconoció como válido el reclamo de los Agentes de Liquidación y Compensación para competir con los bancos en igualdad de condiciones y aseguró que el organismo trabaja para reducir esa asimetría.
Una nueva agenda de desregulación
El presidente de la CNV también anticipó la presentación de un paquete de reformas para flexibilizar y ampliar el financiamiento mediante el mercado de capitales.
La iniciativa contempla modificaciones sobre distintas normas vinculadas con obligaciones negociables, fondos comunes de inversión, fideicomisos, garantías, concursos y quiebras y otros instrumentos financieros. Debido a su alcance, parte de los cambios deberá ser debatida y aprobada por el Congreso antes de entrar en vigencia.
Silva evitó adelantar mayores detalles, pero la orientación expuesta coincide con el programa económico nacional: reducir obstáculos burocráticos, ampliar la oferta de instrumentos y reemplazar la expansión monetaria por un mercado de crédito más profundo y competitivo.
El agro y una brecha financiera todavía enorme
Di Stéfano y Vitelli concentraron sus exposiciones en la relación entre la economía agropecuaria y el financiamiento privado.
Durante el panel se graficó la dimensión del problema mediante una comparación contundente: un sector capaz de generar alrededor de u$s 40.000 M anuales en exportaciones vinculadas con la soja accedería apenas a unos u$s 1.000 M en créditos.
Más allá de las cifras utilizadas en la exposición, el planteo central fue la enorme distancia existente entre la capacidad productiva del agro y el volumen de financiamiento disponible.
La falta de actualización tecnológica en parte del sector, la burocracia que todavía rodea a muchas operaciones y el desconocimiento de los instrumentos financieros disponibles conforman un obstáculo que el sistema crediticio aún no logra resolver.
Di Stéfano reclamó reducir esa brecha y acercar el mercado de capitales a productores y empresas que continúan dependiendo de mecanismos de financiamiento tradicionales.
El desafío de recuperar la confianza
El último panel estuvo integrado por Alberto Curado, en representación del Mercado Argentino de Valores; Andrés Ponte, vicepresidente de A3 Mercados; y Claudio Zuchovicki, por BYMA.
Los tres transmitieron un mensaje institucional basado en una palabra central: confianza.
Zuchovicki sostuvo que al mercado financiero “hay que militarlo”. El desafío no consiste solamente en informar sobre las alternativas disponibles, sino también en revertir décadas de desconfianza provocadas por crisis, inflación, devaluaciones, confiscaciones y cambios permanentes en las reglas de juego.
“En un país donde el taxista te habla de los pasivos remunerados del Banco Central, no me vengan a decir que falta cultura financiera”, resumió.
La Argentina no carece de conocimiento sobre los riesgos económicos. Lo que falta es estabilidad institucional para que el ahorro pueda transformarse en inversión y crédito de largo plazo.
El encuentro realizado en Rosario dejó expuesta esa necesidad. Si el Gobierno pretende reactivar la economía sin volver a la emisión monetaria, deberá construir un mercado de capitales más accesible, menos burocrático y capaz de canalizar el ahorro privado hacia la producción.
