Toyota prepara una inversión récord de u$s1.341 M tras ingresar al RIGI
La automotriz japonesa proyecta construir una nueva planta en Zárate para fabricar un vehículo electrificado. El desembolso sería el mayor realizado hasta ahora por la industria automotriz argentina y tendría un fuerte perfil exportador. La compañía aseguró que el régimen impulsado por el Gobierno fue determinante para avanzar con el proyecto.
Toyota quedó a un paso de concretar la mayor inversión de la historia de la industria automotriz argentina. El Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones aprobó el ingreso de un proyecto por u$s1.341 M que la compañía japonesa planea desarrollar dentro de su complejo industrial de Zárate, en la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa contempla la construcción de una nueva planta destinada a producir un vehículo electrificado con una tecnología que actualmente no se fabrica en el país.
El proyecto se convierte, además, en el primer RIGI aprobado específicamente para una automotriz y marca la entrada del régimen a una actividad industrial distinta de los grandes desarrollos energéticos y mineros que concentraron buena parte de las primeras presentaciones.
La inversión todavía necesita una instancia final: Toyota aclaró que la aprobación del RIGI le permite avanzar en el proceso interno, pero que la decisión definitiva deberá ser tomada por su casa matriz.
Un proyecto pensado para exportar
El plan previsto para Zárate tendrá una marcada orientación hacia los mercados internacionales.
Toyota proyecta exportar alrededor del 70% de la futura producción, con ventas externas estimadas en u$s1.280 M por año. Durante la construcción se generarían más de 3.600 puestos de trabajo directos e indirectos y, una vez iniciada la operación, la actividad demandaría unos 2.600 empleos.
La apuesta profundizaría el modelo que la automotriz desarrolla desde hace años en la Argentina. Zárate funciona como una de las principales plataformas exportadoras de Toyota en América Latina y desde allí se producen actualmente modelos como Hilux, SW4 y Hiace para distintos mercados de la región.
El nuevo vehículo permitiría sumar una tecnología de motorización electrificada que hasta ahora no cuenta con producción local a esa escala.
El ministro de Economía, Luis Caputo, fue quien anunció públicamente la aprobación y presentó el desembolso como la mayor inversión efectuada hasta ahora dentro de la industria automotriz argentina.
Toyota, en cambio, todavía no reveló oficialmente cuál será el modelo elegido para fabricar en la nueva planta.
“El RIGI era determinante”
La propia compañía atribuyó al régimen creado mediante la Ley Bases un papel central en la decisión de avanzar.
El presidente de Toyota Argentina, Gustavo Salinas, aseguró este jueves que el RIGI fue “un elemento esencial” para estructurar el proyecto. Consultado sobre qué habría ocurrido sin las condiciones previstas por el régimen, respondió que probablemente la iniciativa no habría avanzado y definió al esquema como “determinante para este nivel de inversión”.
El RIGI establece un marco especial para inversiones de gran escala, con beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios y garantías de estabilidad de largo plazo. En el caso del proyecto de Toyota, la empresa considera que esas condiciones mejoran la competitividad necesaria para producir en la Argentina y exportar desde el país.
El régimen fue creado en 2024 y su plazo de adhesión fue extendido este año hasta julio de 2027. Entre las actividades incorporadas expresamente se encuentra la movilidad basada en nuevas tecnologías de motorización eléctrica e híbrida.
La aprobación de Toyota amplía ahora el alcance del programa hacia uno de los sectores industriales con mayor peso exportador.
El desafío de producir una nueva generación de vehículos en el país
El tamaño de la inversión proyectada también refleja el cambio que atraviesa la industria automotriz mundial, con una participación creciente de tecnologías híbridas y eléctricas.
Para la Argentina, el proyecto tendría una doble consecuencia: incorporar una nueva tecnología productiva y aumentar las exportaciones generadas desde la planta bonaerense.
Hasta ahora, el mayor interrogante es qué modelo seleccionará finalmente la compañía y cuándo comenzarán las obras.
Con el ingreso al RIGI aprobado y el financiamiento estructurado, Toyota deberá completar ahora el proceso interno ante su sede central. Si recibe la luz verde definitiva, Zárate será escenario de una inversión de u$s1.341 M que establecerá un nuevo récord para la industria automotriz local.
