Apoyo a Bolsonaro: la Bolsa de Brasil saltó 8% y el real se disparó tras la derrota de Lula

El Ibovespa superó por primera vez los 200.000 puntos, el dólar cayó por debajo de los cinco reales y las principales empresas brasileñas registraron fuertes subas. Los inversores anticipan un posible giro hacia el ajuste fiscal, las privatizaciones y la reducción de impuestos.

Flavio Bolsonaro

Los mercados brasileños reaccionaron con euforia a la victoria de Flávio Bolsonaro sobre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

La Bolsa de San Pablo llegó a subir alrededor del 8% durante las primeras operaciones de este lunes y el índice Ibovespa superó por primera vez en su historia la barrera de los 200.000 puntos.

El real también se fortaleció más de un 4% frente al dólar. La moneda estadounidense, que había cerrado el viernes cerca de los 5,22 reales, llegó a negociarse por debajo de los cinco reales por primera vez desde mayo.

La reacción reflejó el fuerte cambio de expectativas provocado por las urnas. Las encuestas pronosticaban una ventaja de Lula de aproximadamente tres puntos, pero el candidato opositor terminó imponiéndose por casi dos puntos porcentuales.

Con el escrutinio prácticamente finalizado, Bolsonaro obtuvo 56.104.268 votos, equivalentes al 47,03%, mientras que Lula reunió 53.876.617 sufragios y alcanzó el 45,16%. Ambos volverán a enfrentarse en el balotaje previsto para el 25 de octubre.

Un resultado que el mercado no esperaba

Los inversores consideraban favorable que Bolsonaro lograra ingresar competitivo en la segunda vuelta. Sin embargo, el resultado superó ampliamente las previsiones más optimistas: el senador no solamente quedó por encima de Lula, sino que se posicionó a menos de tres puntos de ganar la Presidencia.

Para el mercado, el desenlace aumentó las posibilidades de un cambio en la conducción económica de Brasil a partir de 2027.

Bolsonaro prometió reducir ministerios, limitar el crecimiento de la deuda pública, avanzar con privatizaciones, desregular la economía y disminuir la carga tributaria. También buscó presentarse ante empresarios e inversores como una versión más pragmática y previsible que su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.

La política fiscal constituye la principal preocupación. Bajo la administración de Lula aumentaron el gasto, el déficit público y el endeudamiento, mientras los inversores comenzaron a desconfiar de la capacidad oficial para estabilizar las cuentas.

Una eventual victoria de Bolsonaro abriría la posibilidad de aplicar un ajuste del gasto, contener la inflación y generar condiciones para que el Banco Central reduzca las tasas de interés.

Récord en la Bolsa y fuertes subas empresariales

El entusiasmo alcanzó prácticamente a todo el mercado accionario. Durante la mañana, el Ibovespa llegó a operar por encima de los 207.000 puntos, con una valorización cercana al 8%.

Las acciones de Magazine Luiza avanzaron más del 26%, impulsadas por la expectativa de una futura reducción de tasas. También registraron incrementos superiores al 20% la operadora bursátil B3, el banco de inversión BTG Pactual, la constructora Cyrela y el conglomerado Cosan.

Los bancos estuvieron entre los principales beneficiados. Bradesco llegó a subir casi un 13%, mientras que los papeles de Itaú y Banco do Brasil también acompañaron la tendencia.

Las empresas estatales reflejaron, además, la expectativa de un cambio de conducción. Las acciones de Petrobras llegaron a avanzar cerca del 10% en algunos mercados, ante la posibilidad de que una futura administración reduzca la intervención política sobre la compañía.

En Nueva York, los activos brasileños también se dispararon. XP llegó a registrar el mayor incremento diario de su historia, mientras que Nubank, Vale, Itaú, Ambev y Mercado Libre operaron con importantes ganancias. El fondo que replica al mercado brasileño saltó aproximadamente un 12%.

El dólar cayó y también bajaron las tasas

El resultado electoral impactó en los diferentes segmentos financieros.

El dólar descendió más del 4% y llegó a negociarse cerca de los 4,99 reales, debido al ingreso de capitales y a las expectativas de una política económica más favorable para la inversión privada.

Algunas entidades proyectan que la divisa podría continuar bajando hacia una zona de entre 4,90 y 4,80 reales si Bolsonaro consolida su ventaja en el balotaje.

Las tasas de interés futuras también retrocedieron con fuerza. Los contratos de largo plazo llegaron a caer más de 100 puntos básicos, una señal de que el mercado comenzó a descontar una menor presión fiscal e inflacionaria.

El contrato interbancario con vencimiento en enero de 2035 bajó 126 puntos básicos, mientras que la tasa proyectada para enero de 2028 descendió 83 puntos. Este último movimiento reflejó una mayor probabilidad de que el Banco Central pueda comenzar a reducir la tasa Selic después de las elecciones.

La deuda brasileña emitida en los mercados internacionales acompañó el cambio de clima. El bono con vencimiento en 2056 avanzó 1,4 centavos por dólar y fue negociado alrededor de los 93,5 centavos.

El Congreso reforzó el optimismo

La victoria presidencial no fue el único resultado celebrado por los inversores. El Partido Liberal, espacio político de Bolsonaro, también consiguió un importante avance en las elecciones legislativas.

La fuerza incrementó su representación en el Senado de 15 a 28 bancas, el mejor desempeño conseguido por un partido desde el retorno de la democracia brasileña en 1985.

En la Cámara de Diputados, el espacio podría alcanzar aproximadamente 121 representantes, frente a los 98 actuales.

La nueva composición legislativa aumentaría las posibilidades de aprobar reformas económicas, privatizaciones y medidas de disciplina fiscal sin depender de negociaciones permanentes con bloques vinculados al oficialismo.

La combinación entre una eventual Presidencia de Bolsonaro y un Congreso más favorable al mercado fue uno de los principales factores detrás de la suba de los activos.

JPMorgan mejoró su recomendación sobre Brasil

Después de conocerse el resultado, JPMorgan elevó su recomendación sobre las acciones brasileñas y pasó a considerarlas con perspectivas de rendimiento superior.

La entidad sostuvo que el nuevo escenario político mejoró las expectativas para el principal mercado de América Latina y podría abrir un período de fuerte recuperación.

Otros bancos internacionales también anticiparon una apreciación adicional del real. Morgan Stanley considera que la moneda brasileña podría superar el nivel de 4,90 por dólar y acercarse a 4,50 durante el primer trimestre de 2027.

Société Générale, por su parte, proyectó una cotización cercana a los 5,10 reales para finales de 2026 y la posibilidad de romper nuevamente el piso de cinco reales durante el próximo año.

“El mercado quiere un cambio, quiere reformas y no quiere un déficit público elevado”, resumió el analista Pedro Galdi al explicar la reacción financiera.

Expectativas, pero todavía sin resultado definitivo

La respuesta de los mercados constituye un fuerte respaldo a la agenda económica planteada por Bolsonaro, aunque el balotaje todavía no está definido.

El precio de los activos comenzó a incorporar la posibilidad de una nueva administración, pero los analistas advierten que una expectativa electoral no garantiza automáticamente el cumplimiento de las reformas prometidas.

Un Congreso predominantemente conservador tampoco implica necesariamente una mayoría comprometida con la reducción del gasto. El desafío de Bolsonaro, en caso de ganar, será demostrar que cuenta con la voluntad política necesaria para ordenar las cuentas públicas y avanzar con los cambios estructurales.

Por ahora, el mensaje financiero fue contundente: mientras Lula buscaba presentar su continuidad como una garantía de estabilidad, las urnas alteraron el escenario y los mercados votaron anticipadamente por un cambio.

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