La visita de León XIV a la Argentina quedó bajo interrogantes tras la operación por cáncer de pulmón
El Vaticano mantiene oficialmente el viaje previsto para noviembre y todavía no anunció modificaciones. Sin embargo, el Papa acaba de ser sometido a una lobectomía por un adenocarcinoma y su evolución médica determinará si podrá afrontar una gira de once días por Uruguay, Argentina y Perú.
La operación del papa León XIV abrió inevitablemente una pregunta en la Argentina: ¿podrá mantenerse la histórica visita prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, apenas tres semanas después de una cirugía por cáncer pulmonar?
La respuesta oficial, hasta el momento, es que el viaje sigue programado.
El calendario de la Santa Sede continúa mostrando el viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre, mientras el Gobierno argentino tampoco anunció cambios en las actividades preparadas para recibir al Pontífice.
Pero la situación médica cambió sustancialmente durante las últimas 48 horas.
Una cirugía mayor y un diagnóstico confirmado
León XIV fue operado el martes en el Policlínico Gemelli de Roma. Los médicos le extirparon mediante cirugía videoasistida el lóbulo inferior del pulmón derecho después de confirmar que el nódulo detectado durante controles de rutina era un adenocarcinoma pulmonar.
La intervención duró aproximadamente 90 minutos, terminó sin complicaciones y el Vaticano informó este miércoles que el Papa pasó una noche tranquila.
El propio Pontífice había explicado antes de la cirugía que la lesión había sido encontrada en una etapa temprana y estaba bien localizada. Todavía resta conocer si necesitará tratamientos complementarios y cuál será el tiempo de recuperación que recomendarán sus médicos.
Por ahora permanecerá hospitalizado aproximadamente una semana.
Argentina lo espera entre el 8 y el 11 de noviembre
La visita argentina había sido anunciada oficialmente y ya cuenta con un complejo dispositivo estatal en preparación.
León XIV tiene previsto visitar Buenos Aires, Córdoba y Luján, mantener una reunión con Javier Milei en la Casa Rosada, encontrarse con autoridades y representantes de la sociedad civil en el Palacio Libertad y encabezar celebraciones religiosas con convocatorias multitudinarias.
El Gobierno incluso declaró la visita de interés nacional y creó una unidad especial para coordinar seguridad, protocolo, infraestructura y logística.
El programa establece el 9 de noviembre como feriado nacional, además de jornadas especiales en las jurisdicciones directamente afectadas por los desplazamientos del Papa.
La planificación de seguridad también está avanzada. El Ministerio de Seguridad ya organizó comandos unificados para distintos puntos del recorrido y el tramo argentino está previsto oficialmente entre los días 8 y 11.
No hay cancelación, pero tampoco garantías
La principal precisión es importante: el Vaticano no canceló ni postergó el viaje.
En Perú, donde también comenzó a circular incertidumbre, el Arzobispado de Lima postergó una actividad preparatoria tras el diagnóstico, pero aclaró expresamente que esa decisión no suponía una modificación del viaje pontificio.
La Santa Sede parece esperar la evolución postoperatoria antes de adoptar decisiones.
Eso resulta razonable porque una gira internacional implica vuelos intercontinentales, sucesivos traslados terrestres, celebraciones multitudinarias, discursos y encuentros durante once jornadas consecutivas. León XIV tendrá 71 años al momento del viaje y estará atravesando una recuperación pulmonar reciente.
La evolución de los próximos diez días será determinante
Los médicos todavía deben analizar el tejido extraído y establecer con precisión el estadio del cáncer. Esa información será fundamental para determinar si la cirugía fue suficiente o si será necesario iniciar quimioterapia, inmunoterapia u otro tratamiento.
Por eso, cualquier afirmación definitiva sobre el viaje sería prematura.
Lo que sí puede decirse es que el margen temporal es estrecho: el Papa debería iniciar la gira por Sudamérica el 6 de noviembre, apenas 24 días después de la operación.
Hasta ahora, León XIV evoluciona favorablemente y la Santa Sede mantiene el itinerario. Pero el diagnóstico transformó lo que hasta hace pocos días era una visita confirmada en un viaje sujeto necesariamente al visto bueno de sus médicos.
Argentina continúa preparándose para recibirlo. La última palabra, sin embargo, ya no dependerá exclusivamente de la agenda diplomática ni del protocolo vaticano: dependerá de cómo responda el organismo del Pontífice durante las próximas semanas.
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