El Gobierno obligó a Telecom a ceder más de 6 millones de usuarios para evitar un monopolio: Metrotel pagará u$s450 M
La empresa aceptó desprenderse de clientes móviles, internet, espectro e infraestructura como condición para quedarse con Telefónica Argentina. La Autoridad Nacional de la Competencia había advertido que la fusión dejaría el 58% del mercado celular en manos de Telecom. Metrotel se convertirá ahora en el tercer gran operador.
La compra de Telefónica Argentina por parte de Telecom tendrá finalmente una consecuencia concreta para millones de usuarios: la compañía deberá desprenderse de más de 6 millones de líneas móviles y alrededor de 211.000 clientes de internet fija para cumplir con las condiciones antimonopólicas impuestas por el Gobierno.
Telecom aceptó la propuesta de Metrotel, que pagará u$s450 M más IVA por la cartera de clientes, frecuencias radioeléctricas y parte de la infraestructura asociada a la antigua operación de Movistar. La decisión fue comunicada por la compañía a la Comisión Nacional de Valores.
No se trata de una venta voluntaria diseñada originalmente por Telecom. La desinversión fue una condición obligatoria establecida por el Tribunal de Defensa de la Competencia para autorizar la adquisición de Telefónica.
El problema: Telecom habría quedado con el 58% del mercado
Antes de la operación, el mercado móvil argentino estaba repartido fundamentalmente entre Claro, con 41,8%; Personal-Telecom, con 33,8%; y Movistar-Telefónica, con 24,4%.
La absorción completa de Movistar habría dejado a Telecom con aproximadamente el 58% del mercado, frente al 42% de Claro. Para la Autoridad Nacional de la Competencia, eso habría reducido el sector a un duopolio con riesgos importantes para los consumidores.
Por esa razón ordenó mantener un tercer competidor independiente y obligó a Telecom a desprenderse de 6 millones de clientes móviles: 4 millones del AMBA y 2 millones del resto del país, además del espectro necesario para atenderlos.
La resolución es una aplicación directa de la Ley de Defensa de la Competencia 27.442: el Gobierno autorizó la inversión privada y la concentración empresarial, pero condicionó la operación cuando consideró que podía reducir excesivamente la competencia.
Más de seis millones de usuarios pasarán a Metrotel
El acuerdo finalmente aceptado supera ligeramente los pisos exigidos por el Tribunal.
Metrotel recibirá exactamente 6.005.425 clientes móviles, de los cuales 4.002.013 están en el AMBA y 2.003.412 en el resto del territorio. También incorporará 211.566 clientes de internet residencial, con sus correspondientes líneas fijas.
La operación incluirá contratos, números telefónicos, historial comercial, promociones vigentes y saldos no consumidos por usuarios prepagos. Los clientes deberán ser notificados y el cambio no podrá generarles un costo por la transferencia.
Metrotel recibirá además espectro radioeléctrico y parte de la infraestructura que pertenecía a Telefónica, incluido el núcleo de red y activos de fibra óptica hasta el hogar en la Ciudad de Buenos Aires.
Tuenti puede volver como gran marca móvil
El traspaso demandaría alrededor de 60 días y la intención es utilizar Tuenti como marca comercial para competir en telefonía celular.
Metrotel era hasta ahora una compañía enfocada principalmente en empresas, servicios mayoristas y fibra óptica. Cuenta con más de 8.000 kilómetros de red propia y presencia en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza y Neuquén.
Con la adquisición pasará directamente al mercado masivo y se transformará en un competidor nacional frente a Personal y Claro.
Competencia en lugar de prohibir la operación
La intervención oficial resulta significativa porque el Gobierno no impidió la compra de Telefónica por Telecom, valuada originalmente en unos u$s1.245 M. En cambio, exigió una desinversión destinada a evitar que la concentración eliminara uno de los tres grandes jugadores.
La filosofía detrás de la decisión es diferente de un control estatal de precios o tarifas: preservar suficientes competidores para que sean las propias empresas las que tengan que disputarse al usuario.
Ahora comenzará la etapa operativa. Deberán firmarse los contratos definitivos, completarse la transferencia de espectro y obtenerse las correspondientes autorizaciones del ENACOM.
Si el proceso se completa como está previsto, el mapa de las telecomunicaciones argentinas cambiará antes de fin de año: Movistar desaparecerá progresivamente como gran operador independiente y Metrotel-Tuenti ocupará su lugar para impedir que el mercado quede reducido solamente a Telecom y Claro.
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