Cristina y Máximo vuelven al banquillo: mañana comienza el juicio unificado por Hotesur y Los Sauces

El Tribunal Oral Federal Nº5 iniciará este viernes a las 10 el debate por las dos causas contra la familia Kirchner. Se investigarán presuntas maniobras de lavado mediante hoteles, alquileres y sociedades vinculadas a empresarios que mantenían contratos con el Estado.

Hotesur y Los Sauces

Cristina Fernández de Kirchner volverá mañana a enfrentar un juicio oral. Desde las 10 del viernes 23 de octubre, el Tribunal Oral Federal Nº5 comenzará el debate unificado por las causas Hotesur y Los Sauces, dos expedientes que durante años investigaron los negocios privados de la familia Kirchner con empresarios que, paralelamente, recibían contratos o concesiones del Estado.

Entre los principales acusados se encuentran la expresidente, su hijo Máximo Kirchner, el empresario Lázaro Báez y otros imputados relacionados con ambas estructuras comerciales.

La Cámara Federal de Casación Penal ordenó finalmente que las dos causas sean juzgadas en conjunto, revirtiendo una decisión previa del Tribunal Oral Federal Nº5 que pretendía iniciar Los Sauces ahora y postergar Hotesur hasta marzo de 2027.

La Fiscalía y la Unidad de Información Financiera habían reclamado la unificación al considerar que las investigaciones contienen imputados, sociedades, operaciones y movimientos financieros estrechamente relacionados.

Casación les dio la razón.

Qué se investiga en Hotesur

La causa Hotesur se concentra en los negocios hoteleros de la familia Kirchner.

La acusación busca determinar si empresarios vinculados con obra pública realizaron pagos hacia establecimientos pertenecientes a la familia presidencial mediante habitaciones, contratos de administración y otros mecanismos comerciales que, según la hipótesis fiscal, habrían servido para canalizar dinero hacia el patrimonio de los Kirchner bajo apariencia de operaciones legítimas.

Uno de los nombres centrales es Lázaro Báez, cuya relación empresarial con el kirchnerismo y participación en contratos viales del Estado también quedó bajo investigación en otras causas.

Los acusados rechazan esa interpretación y sostienen que se trató de operaciones comerciales reales.

Será precisamente el juicio oral el ámbito en el que la Fiscalía deberá probar su hipótesis y las defensas podrán cuestionarla.

Los Sauces y los alquileres a empresarios del Estado

El segundo expediente analiza las operaciones de Los Sauces S.A., sociedad dedicada principalmente al negocio inmobiliario.

La Justicia puso el foco sobre alquileres de propiedades pertenecientes a la familia Kirchner a empresas relacionadas con Báez y con el Grupo Indalo, encabezado por Cristóbal López y Fabián De Sousa.

La acusación sostiene que existió un circuito de pagos efectuados por empresarios que mantenían importantes vínculos económicos con el Estado durante las presidencias kirchneristas.

Las defensas niegan que esos contratos hayan funcionado como mecanismos de lavado y sostienen que fueron alquileres genuinos a valores de mercado.

El juicio deberá resolver esa discusión sobre la base de documentación, peritajes y declaraciones testimoniales.

Los acusados podrán conectarse por Zoom en la primera audiencia

El TOF Nº5 resolvió que, de manera excepcional, los imputados puedan participar virtualmente durante la jornada inicial, que estará dedicada fundamentalmente a la lectura de las acusaciones.

Después de esa instancia, la regla general volverá a ser la presencialidad, especialmente para las indagatorias y las audiencias en las que el tribunal exija la comparecencia de los acusados.

Los jueces encargados del proceso serán José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti.

El debate promete ser extenso por la cantidad de acusados, documentación y testigos involucrados.

Y tendrá una característica política especialmente relevante: será el primer juicio oral de Máximo Kirchner, mientras que para Cristina Fernández de Kirchner representa un nuevo frente judicial después de la causa Vialidad.

A partir de mañana ya no se discutirá solamente sobre expedientes, procesamientos y apelaciones.

Por primera vez, las dos investigaciones que durante años pusieron bajo sospecha la relación entre los negocios privados de los Kirchner y empresarios beneficiados por decisiones estatales serán examinadas juntas frente a un tribunal oral.

La acusación deberá demostrar sus cargos y las defensas tendrán la oportunidad de refutarlos. Al final, serán los jueces —y no la política— quienes deberán determinar si aquellas operaciones fueron negocios legítimos o parte de una maniobra delictiva.

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