YPF logró el mejor trimestre de su historia: ganó u$s1.205 M y Vaca Muerta ya domina su producción
La petrolera alcanzó un EBITDA ajustado récord de u$s2.804 millones en el segundo trimestre de 2026, un salto del 149% interanual. El shale ya representa cerca del 80% de su producción de petróleo y la compañía acelera tres megaproyectos que apuntan a convertir a la Argentina en un gran exportador energético.
YPF cerró el segundo trimestre de 2026 con números históricos y consolidó el giro de su negocio hacia Vaca Muerta, en momentos en que el sector energético se perfila como uno de los principales motores para generar inversiones, exportaciones y dólares para la Argentina.
La compañía registró una ganancia neta de u$s1.205 M, frente a los u$s58 M obtenidos en el mismo período del año pasado. Los ingresos, en tanto, alcanzaron los u$s6.574 M, con un crecimiento interanual del 42%.
Pero el dato que terminó de marcar la magnitud del trimestre fue el EBITDA ajustado: llegó al récord de u$s2.804 M, un 76% por encima del trimestre anterior y un 149% superior al mismo período de 2025. El margen sobre los ingresos alcanzó el 43%, su mayor nivel en dos décadas.
Detrás de semejante salto aparecen varios factores. Entre ellos, la mejora del precio realizado del petróleo, la mayor demanda estacional de gas y una utilización récord de las refinerías. Sin embargo, el cambio más profundo está ocurriendo en la composición misma de YPF: la empresa se desprende progresivamente de yacimientos convencionales maduros para concentrar recursos en el shale neuquino.
La producción de shale oil alcanzó un promedio de 213.000 barriles diarios, un 47% más que un año atrás. Sobre una producción petrolera total cercana a los 266.000 barriles diarios, el no convencional ya explica aproximadamente ocho de cada diez barriles que extrae YPF.
El objetivo ahora es llegar a los 250.000 barriles diarios de shale oil antes de finalizar 2026. La mayor productividad de Vaca Muerta también permite reducir los costos de extracción y mejorar los márgenes por barril, un factor central para competir internacionalmente.
La estrategia coincide con el objetivo del Gobierno de Javier Milei de transformar el enorme potencial energético argentino en una fuente estructural de exportaciones y divisas. El desempeño de Vaca Muerta resulta especialmente relevante para una economía que durante años perdió reservas pagando importaciones energéticas y que ahora busca recorrer el camino inverso.
Los tres proyectos que pueden llevar a YPF a otra escala
El balance récord es solamente una parte de la transformación que atraviesa la petrolera. YPF tiene por delante tres grandes proyectos: Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), LLL Oil y Argentina LNG, todos orientados a ampliar radicalmente la capacidad de producción y exportación.
VMOS apunta a resolver uno de los principales límites que enfrenta el crecimiento del shale: transportar el petróleo desde Neuquén hasta la costa de Río Negro para poder colocarlo masivamente en el mercado internacional.
A esa infraestructura se suma LLL Oil, el ambicioso proyecto de desarrollo de petróleo no convencional presentado al RIGI. La iniciativa contempla inversiones por aproximadamente u$s25.000 millones durante 15 años, 1.152 pozos y una producción proyectada de alrededor de 240.000 barriles diarios a partir de 2032.
El tercer pilar es Argentina LNG, destinado a monetizar a gran escala las gigantescas reservas de gas de Vaca Muerta mediante su licuefacción y exportación hacia mercados internacionales.
Los tres desarrollos tienen un denominador común: YPF está dejando de estructurarse únicamente alrededor del abastecimiento del mercado interno para convertirse progresivamente en una compañía con vocación exportadora global.
El cambio también aparece en el balance financiero. La petrolera viene reduciendo deuda y concentrando sus inversiones en los activos de mayor productividad, mientras abandona campos convencionales que demandaban capital pero ofrecían rendimientos inferiores.
Los resultados del segundo trimestre muestran hasta dónde puede llegar esa transformación. En el primer semestre completo, YPF acumuló una ganancia neta de u$s1.614 M, mientras que el EBITDA ajustado alcanzó u$s4.398 M y los ingresos totalizaron u$s11.520 M.
El desafío será sostener esos números mientras avanza la enorme infraestructura que necesita Vaca Muerta para escalar.
Si los proyectos en marcha cumplen las metas previstas, el récord de u$s1.205 millones podría terminar siendo menos importante por el número en sí mismo que por lo que anticipa: una YPF cada vez más concentrada en el shale y una Argentina que empieza a transformar definitivamente su riqueza bajo tierra en petróleo, gas y dólares de exportación.
