Trump salió de Turquía en secreto por una amenaza de asesinato de Irán

El presidente estadounidense abordó públicamente un antiguo Air Force One tras la cumbre de la OTAN, pero minutos después fue trasladado en secreto a un C-32A militar. Periodistas y parte del personal de la Casa Blanca creían que Trump continuaba a bordo del avión presidencial

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Una amenaza de asesinato atribuida a Irán puso en marcha una de las operaciones de seguridad más inusuales de la presidencia de Donald Trump. Tras participar de la cumbre de la OTAN en Ankara, el mandatario estadounidense no regresó al Reino Unido a bordo del Air Force One que todos creían que transportaba, sino que fue sacado discretamente de ese avión y trasladado a una aeronave militar más pequeña.

La maniobra, revelada inicialmente por The Washington Post y posteriormente respaldada por información publicada por The New York Times, tuvo como objetivo evitar que potenciales atacantes pudieran identificar en qué avión viajaba Trump. El operativo incluyó un avión presidencial utilizado como señuelo, un camión de catering y un C-32A de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Trump había llegado a Turquía a bordo del nuevo Boeing 747-8 regalado por Qatar, destinado a convertirse en el próximo Air Force One. Sin embargo, antes del regreso anunció que utilizaría uno de los antiguos aviones presidenciales para viajar hasta el Reino Unido.

La explicación oficial fue que el nuevo avión sería enviado antes a la base aérea de RAF Mildenhall para que militares estadounidenses pudieran conocerlo. Pero, según la investigación periodística, esa versión formaba parte del dispositivo de engaño.

El Air Force One fue utilizado como señuelo

El 8 de julio, después de finalizar la cumbre de la OTAN en Ankara, Trump llegó al aeropuerto Esenboğa y abordó públicamente el antiguo Air Force One, mientras cámaras y periodistas registraban la escena.

A las 20:26, hora local, el presidente se encontraba aparentemente dentro del avión. Diecisiete minutos después, la aeronave comenzó a desplazarse hacia la pista.

Pero Trump nunca permaneció allí durante el vuelo.

Según la reconstrucción publicada por medios estadounidenses, un camión de catering fue colocado junto a una de las puertas del avión. El vehículo, utilizado habitualmente para transportar alimentos y suministros, permitió ocultar el movimiento del presidente y de un pequeño grupo de asistentes.

Trump salió del Air Force One dentro del camión y fue trasladado hasta un tercer avión: un C-32A de la Fuerza Aérea estadounidense, mucho más pequeño y cuya presencia no había sido anunciada públicamente.

De esta manera, el antiguo Air Force One continuó su recorrido como si el presidente siguiera a bordo. En él viajaban periodistas del grupo que acompaña habitualmente al mandatario y parte del personal de la Casa Blanca, algunos de los cuales, según los informes, desconocían que Trump ya había abandonado la aeronave.

El objetivo era claro: que cualquier persona que estuviera siguiendo los movimientos del avión presidencial creyera que Trump continuaba dentro de él.

Incluso se pidió a los periodistas que mantuvieran cerradas las persianas de las ventanas durante el vuelo. La medida llamó especialmente la atención porque no es habitual en los viajes presidenciales.

“Probablemente estás en un vuelo peligroso”

La situación adquirió otra dimensión cuando Trump fue consultado posteriormente sobre las razones de aquella decisión. Durante el vuelo desde Mildenhall hacia Estados Unidos, los periodistas le preguntaron por qué habían recibido instrucciones de mantener las persianas cerradas.

Trump respondió: “Porque probablemente estás en un vuelo peligroso”.

Y luego agregó una frase que, a la luz de la operación ahora revelada, cobró especial relevancia: “Pero si yo me voy, tú te vas. ¿Verdad?”

El mandatario también había negado inicialmente que existiera un problema específico relacionado con el avión.

Cuando le preguntaron si el cambio de aeronave obedecía a alguna amenaza, respondió: “Ninguno”.

Más tarde, al ser consultado directamente sobre una posible amenaza iraní contra el Air Force One, Trump reconoció que su seguridad era una preocupación permanente.

“Bueno, siempre estoy bajo amenaza. Soy el número uno en su lista, antes que ustedes”, afirmó.

Y volvió a referirse a los periodistas que lo acompañaban: “Pero si yo me voy, ustedes también se van”.

La amenaza iraní y una operación de engaño

Según los funcionarios citados por The Washington Post, los servicios de inteligencia habían detectado una amenaza concreta contra Trump o el avión presidencial, en un contexto de fuerte escalada militar entre Estados Unidos e Irán.

La preocupación no era únicamente que el mandatario fuera atacado, sino que los potenciales agresores pudieran identificar con precisión cuál era la aeronave que lo transportaba.

Por eso, el antiguo Air Force One cumplió una función central: actuar como señuelo.

Mientras periodistas y parte del personal presidencial continuaban creyendo que Trump viajaba allí, el presidente se encontraba en el C-32A, rumbo a la base británica de RAF Mildenhall.

El operativo también permitió que el nuevo avión regalado por Qatar siguiera otra ruta y llegara previamente a Reino Unido.

Una vez en Mildenhall, Trump volvió a subir al nuevo Boeing 747-8. Las cámaras captaron entonces al presidente caminando entre las aeronaves, aparentemente realizando un simple cambio de avión.

Sin embargo, detrás de esas imágenes había ocurrido una operación mucho más compleja.

El mandatario había abandonado Turquía en secreto, mientras el avión presidencial que todos seguían continuaba funcionando como una especie de doble o señuelo aéreo.

Una maniobra que ahora genera preguntas

Steve Cheung

La Casa Blanca evitó confirmar públicamente todos los detalles de la operación. Su portavoz, Steven Cheung, sostuvo que el nuevo Air Force One cuenta con sistemas de seguridad avanzados y afirmó que el presidente enfrenta amenazas constantes.

“Hay muchos enemigos de Estados Unidos que lo tienen en la mira, y utilizamos todas las herramientas a nuestro alcance para hacer frente a esas amenazas”, señaló.

La revelación también volvió a poner bajo la lupa la seguridad del Boeing regalado por Qatar. Funcionarios estadounidenses ya habían expresado preocupación por las modificaciones necesarias para convertirlo en una aeronave presidencial plenamente operativa.

El episodio, ocurrido en julio pero revelado ahora, expone hasta qué punto llegó el dispositivo de seguridad diseñado para proteger a Trump: un Air Force One convertido en señuelo, periodistas engañados, persianas cerradas, un camión de catering utilizado como vía de escape y un avión militar oculto para trasladar al presidente fuera de Turquía.

Todo, mientras públicamente se mantenía la apariencia de que Donald Trump seguía viajando en el Air Force One.

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Julián Sayago
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