Flávio Bolsonaro y Lula chocaron en el último debate antes del balotaje en Brasil

El candidato del Partido Liberal apuntó contra los impuestos, el costo de vida y el endeudamiento de las familias, mientras el actual presidente defendió sus programas sociales y el aumento del salario mínimo. El momento de mayor tensión llegó cuando Bolsonaro hizo referencia a los “nueve dedos” de Lula y luego pidió disculpas.

Flavio Bolsonaro y Lula

Brasil vivió este viernes su último gran enfrentamiento televisivo antes del balotaje presidencial del domingo. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro debatieron en los estudios de TV Globo durante una transmisión atravesada por propuestas económicas, seguridad, programas sociales y fuertes acusaciones personales.

El encuentro comenzó con un tono relativamente propositivo, pero fue elevando la tensión a medida que avanzaban los bloques. Economía, inflación, precio de los alimentos, endeudamiento, salud pública, apuestas online y corrupción ocuparon buena parte de la discusión.

Flávio Bolsonaro buscó colocar en el centro de la agenda el deterioro del poder adquisitivo y la presión tributaria. Sostuvo que el Gobierno de Lula incrementó la carga impositiva sobre los brasileños y cuestionó que distintos programas sociales pierdan efectividad cuando aumentan simultáneamente el costo de vida y los impuestos.

Fue durante esa discusión cuando lanzó la provocación que marcó la noche. Bolsonaro utilizó la amputación que Lula sufrió durante su juventud mientras trabajaba como obrero metalúrgico para ironizar con que el Gobierno entrega beneficios con una mano y después los retira mediante impuestos con los “nueve dedos” restantes.

Lula reaccionó con dureza, recordó que perdió el dedo trabajando cuando tenía 17 años y cuestionó personalmente a su rival. Minutos después, Flávio Bolsonaro pidió disculpas públicamente por esa referencia.

Impuestos, alimentos y el modelo argentino

Más allá de los ataques personales, la economía ocupó un lugar central. Bolsonaro acusó a Lula de haber prometido una mejora significativa en el consumo de las familias mientras los brasileños continúan enfrentando precios elevados en alimentos y niveles importantes de endeudamiento.

El candidato opositor propuso utilizar la Caixa Econômica Federal para desarrollar un amplio programa de renegociación de deudas. Según explicó, buscaría comprar obligaciones de personas y empresas a los bancos y establecer períodos iniciales sin pagos para facilitar su regularización.

Lula respondió recordando las distintas ediciones del programa Desenrola y sostuvo que su administración ya implementó mecanismos para renegociar pasivos de las familias. También defendió los incrementos del salario mínimo por encima de la inflación y desafió a Bolsonaro a garantizar que mantendría ese mecanismo.

El actual mandatario intentó además utilizar a la Argentina como elemento de confrontación y preguntó si Flávio Bolsonaro aplicaría un modelo similar al de Javier Milei. El candidato del Partido Liberal defendió parte de los resultados del Gobierno argentino y responsabilizó a administraciones anteriores por buena parte de los desequilibrios que Milei recibió al asumir.

Bolsonaro también aseguró que, de ganar, mantendrá el Bolsa Família y prometió incrementos reales tanto del salario mínimo como de las jubilaciones. Lula, por su parte, cuestionó la viabilidad de combinar esas promesas con el fuerte recorte del gasto público propuesto por su adversario.

Otro tema fue el agronegocio. Flávio acusó al Gobierno del PT de imponer excesiva burocracia y restricciones sobre los productores, mientras Lula defendió las políticas de su administración hacia las diferentes regiones productivas del país.

El tramo final terminó dominado por acusaciones

La discusión se volvió especialmente áspera durante el bloque libre. Ambos candidatos intercambiaron acusaciones sobre supuestos vínculos con Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master, y mencionaron investigaciones que afectan a personas cercanas a cada espacio político.

Lula acusó a Bolsonaro de conexiones con sectores vinculados a milicias de Río de Janeiro. Flávio negó esas afirmaciones, sostuvo que nunca fue investigado por pertenecer a organizaciones de ese tipo y prometió combatirlas si llega a la Presidencia.

También discutieron sobre las apuestas online. Lula defendió restricciones más severas y aseguró que las plataformas se convirtieron en un problema para miles de familias, mientras Bolsonaro cuestionó el momento elegido por el Gobierno para avanzar sobre el sector y el impacto económico sobre clubes deportivos financiados por esas empresas.

En salud pública, ambos reivindicaron al Sistema Único de Saúde (SUS). Bolsonaro prometió actualizar los valores pagados a médicos y hospitales, mientras Lula utilizó la gestión de Jair Bolsonaro durante la pandemia como uno de sus principales argumentos contra el candidato opositor.

El debate terminó dejando en segundo plano buena parte de las propuestas frente a los ataques cruzados. La última encuesta de Datafolha publicada antes del encuentro ubicó a ambos candidatos en 50% de los votos válidos, una fotografía estadística que refleja una competencia extremadamente ajustada pero que no permite anticipar el resultado.

Brasil definirá este domingo quién ocupará el Palacio del Planalto durante los próximos cuatro años. Después de una campaña marcada por la polarización, Lula y Flávio Bolsonaro utilizaron el último debate para reforzar dos modelos económicos y políticos claramente enfrentados.

icono
el.liberador.diario@gmail.com | + posts
Compartí esta noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *