Rosario se convierte en la capital del RIGI: Karina Milei, Caputo y gobernadores reúnen a 1.800 empresas
La primera Ronda de Negocios del régimen creado por el Gobierno nacional se desarrolla este jueves en La Fluvial, con 43 grandes compañías, unas 1.800 proveedoras y más de 2.100 reuniones comerciales. Karina Milei, Luis Caputo y Diego Santilli participan junto a una docena de gobernadores en una jornada destinada a convertir los megaproyectos de inversión en contratos para empresas argentinas.
Rosario se convirtió este jueves en el centro de una de las mayores rondas empresariales organizadas desde la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La Estación Fluvial recibe durante toda la jornada a grandes operadoras mineras, industriales y de infraestructura junto con alrededor de 1.800 proveedores de todo el país, en un encuentro impulsado por el Ministerio de Economía para conectar las inversiones de gran escala con la producción nacional.
La cumbre tiene además un fuerte peso político. Participan la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, el ministro de Economía Luis Caputo, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el gobernador Maximiliano Pullaro, junto con una docena de mandatarios provinciales vinculados principalmente con minería, energía e infraestructura.
El evento reúne a 43 grandes empresas y proyectos, distribuidos en 86 mesas, con más de 2.100 reuniones previamente agendadas entre compañías y potenciales proveedores. A eso se agregan unas 340 reuniones entre los propios proveedores, destinadas a generar asociaciones, financiamiento y complementariedad productiva.
La apertura estuvo encabezada por Karina Milei, Caputo y Santilli. Durante el resto del día participan mandatarios como Raúl Jalil, Carlos Sadir, Alfredo Cornejo, Gustavo Sáenz, Marcelo Orrego, Claudio Vidal, Martín Llaryora, Rogelio Frigerio y Rolando Figueroa, además de representantes de cámaras industriales y grandes compañías internacionales.
Del RIGI a los talleres y fábricas argentinas
El principal desafío político del encuentro es responder a una de las críticas que acompañó al RIGI desde su aprobación: que los beneficios otorgados a grandes capitales internacionales no necesariamente se traducirían en oportunidades para proveedores argentinos. La ronda de Rosario apunta precisamente a vincular las necesidades de los grandes proyectos con empresas locales capaces de suministrar bienes, tecnología, ingeniería, servicios y obras.
Según datos difundidos por el Ministerio de Economía, aproximadamente 86% de las inversiones realizadas por proyectos aprobados bajo el régimen terminó destinado a empresas nacionales, mientras más de 1.200 proveedores argentinos ya participan de esas cadenas de valor. El objetivo oficial es ampliar considerablemente ese universo a medida que los proyectos pasen de la etapa de inversión inicial a la construcción y producción.
Entre los protagonistas empresariales aparecen gigantes como Rio Tinto, Glencore y Vicuña, además de desarrolladores industriales e infraestructura. Las compañías explican qué necesitan comprar, qué estándares exigen y qué condiciones deben cumplir las PyMEs interesadas en convertirse en proveedoras.
También participan entidades financieras, el Mercado Argentino de Valores y sociedades de garantía recíproca. El financiamiento aparece como una pieza central, debido a que muchas PyMEs pueden cumplir técnicamente con los requerimientos de una minera pero necesitan capital para incorporar maquinaria, comprar materiales o sostener plazos de cobro.
La jornada tiene además una fuerte impronta federal. Se organizó un panel específico sobre minería como vector de desarrollo regional, con gobernadores de las principales provincias productoras, y otro dedicado a analizar el rol de la industria argentina dentro de la futura cadena minera.
Una de las principales apuestas económicas de Milei
El RIGI fue una de las reformas centrales de la Ley Bases impulsada por Javier Milei y ofrece estabilidad tributaria, cambiaria y regulatoria de largo plazo a inversiones que superen determinados montos. El Gobierno sostiene que Argentina necesita precisamente ese marco para competir internacionalmente por capital en minería, energía, infraestructura y grandes proyectos industriales.
La cita rosarina busca ahora llevar ese esquema un paso más allá. El objetivo ya no pasa solamente por conseguir que entren dólares, sino por lograr que una parte creciente de esos dólares termine transformándose en órdenes de compra, contratos, empleo y expansión para empresas argentinas.
La coincidencia de Caputo, Karina Milei, Santilli, Pullaro y numerosos gobernadores muestra también hasta qué punto el régimen consiguió instalarse dentro de la agenda productiva provincial. Mandatarios de diferentes signos políticos buscan atraer proyectos y, al mismo tiempo, garantizar que las empresas de sus distritos participen del nuevo ciclo inversor.
Rosario, con uno de los entramados industriales más importantes del país y una ubicación estratégica dentro del corredor productivo, aparece como escenario natural para esa discusión. Durante este jueves, el RIGI deja de ser solamente una ley escrita en Buenos Aires y pasa a convertirse en más de 2.100 conversaciones concretas entre quienes tienen miles de millones para invertir y quienes quieren venderles desde Argentina.
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