Vaca Muerta acelera: YPF bate marcas y prepara inversiones por u$s44.000 M bajo el RIGI

La petrolera cerró otro trimestre histórico impulsada por el shale: su producción no convencional creció 32%, ganó casi u$s1.200 M y consiguió el segundo EBITDA más alto de su historia. Ahora prepara cinco nuevos desarrollos en el norte de Vaca Muerta que contemplan 2.200 pozos e inversiones por u$s44.000 M durante los próximos 26 años.

Vaca Muerta YPF Neuquen

YPF cerró el tercer trimestre de 2026 con otra fuerte mejora operativa y financiera impulsada por el crecimiento de Vaca Muerta. La compañía obtuvo una utilidad neta de aproximadamente u$s1.196 M y un EBITDA ajustado de u$s2.503 M, un 84% más que durante el mismo período del año anterior y el segundo mayor registro de su historia.

La expansión estuvo concentrada especialmente en el petróleo no convencional. La producción shale promedió 224.000 barriles diarios, con un crecimiento interanual de 32%, y hacia el cierre del período alcanzó niveles cercanos a 245.000 barriles por día, cada vez más cerca del objetivo de 250.000 previsto para fin de año.

El shale ya representa alrededor del 86% de la producción petrolera de YPF, confirmando el profundo cambio de perfil de una compañía que durante décadas dependió mayormente de yacimientos convencionales. Durante el trimestre invirtió u$s1.287 M, 26% más interanual, y destinó aproximadamente 70% de ese capital a operaciones no convencionales.

Los resultados financieros acompañaron el incremento de la producción. El flujo de caja libre alcanzó aproximadamente u$s900 M, mientras el ratio de endeudamiento neto cayó hasta 0,8 veces EBITDA, el nivel más bajo registrado por la petrolera durante la última década.

Cinco nuevos desarrollos y 2.200 pozos

El anuncio de mayor impacto, sin embargo, está puesto hacia adelante. YPF prepara tres solicitudes de adhesión al RIGI que englobarán cinco desarrollos en el norte de Vaca Muerta, con inversiones conjuntas estimadas en u$s44.000 M durante los próximos 26 años.

Las áreas involucradas son Bajo del Toro, Bajo del Toro Norte, Narambuena, La Escalonada y Rincón de la Ceniza. YPF compartirá las inversiones con distintos socios y conservará participaciones diferentes en cada bloque: 65% en los dos Bajo del Toro, 50% en Narambuena y 25% en La Escalonada y Rincón de la Ceniza.

El programa contempla perforar aproximadamente 2.200 pozos horizontales y alcanzar, en su punto máximo, una producción conjunta cercana a 270.000 barriles diarios de shale oil. Si los proyectos avanzan, representarían una nueva expansión significativa dentro de una formación que ya está llevando a Argentina hacia máximos históricos de extracción de petróleo.

La incorporación al RIGI otorgaría a los proyectos previsibilidad fiscal y cambiaria de largo plazo, una condición especialmente relevante para inversiones petroleras que deben recuperar decenas de miles de millones de dólares a lo largo de varias décadas.

Más producción y menos dependencia de importaciones

La mejora también se observó dentro de las refinerías. YPF procesó aproximadamente 344.000 barriles diarios, un 5% más que un año atrás, y aseguró que consiguió abastecer la demanda interna de nafta y gasoil sin necesidad de recurrir a importaciones durante el período.

La compañía también incrementó sus exportaciones y alcanzó un récord en la fabricación de combustibles premium. En paralelo, el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) superó el 85% de avance y se prepara para comenzar a ampliar fuertemente la capacidad exportadora desde Río Negro.

Los números llegan mientras la producción petrolera argentina en su conjunto también rompe máximos. Durante septiembre el país alcanzó alrededor de 973.700 barriles diarios, un 15,5% más que un año atrás y cada vez más cerca de la barrera simbólica del millón de barriles por día.

El Gobierno de Milei apuesta a que esa expansión transforme estructuralmente el frente externo argentino. Energía y minería son dos de los sectores donde la administración concentra su estrategia de inversión privada, reglas de largo plazo y expansión exportadora, con el RIGI como una de las herramientas centrales.

YPF aparece ahora en el centro de esa transformación. Con producción shale en máximos, balances extraordinariamente fuertes y u$s44.000 M en nuevos proyectos sobre la mesa, Vaca Muerta deja cada vez más de ser una promesa geológica y se transforma en uno de los principales motores productivos y exportadores de la Argentina.

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