El FMI volvió a respaldar el rumbo de Milei y confía en que las reformas impulsen crecimiento y empleo

El organismo sostuvo que la Argentina debe “mantener el rumbo” y profundizar las reformas para convertir la estabilización macroeconómica en mayor actividad y empleo privado. Destacó la flexibilización laboral, el desarrollo del crédito, las concesiones de infraestructura y los más de u$s70.000 M en proyectos aprobados bajo el RIGI.

Javier Milei Fondo Monetario Internacional

El Fondo Monetario Internacional volvió a respaldar este jueves la orientación económica del Gobierno de Javier Milei y manifestó confianza en que la profundización de las reformas permita transformar la estabilización conseguida durante los últimos años en crecimiento sostenido, inversión y creación de empleo privado.

La directora del Departamento de Comunicaciones del organismo, Julie Kozack, aseguró durante la conferencia de prensa habitual del FMI que existe una “comprensión compartida” con las autoridades argentinas sobre la necesidad de extender los resultados macroeconómicos hacia la economía real.

“Hay una comprensión compartida de ampliar los logros de estabilización alcanzados hasta ahora hacia un crecimiento más fuerte y creación de empleo”, sostuvo la funcionaria.

El mensaje llega pocos días después de que el staff técnico del Fondo alcanzara un acuerdo con Argentina por la tercera revisión del programa vigente, que habilitaría un nuevo desembolso cercano a u$s900 Muna vez que el entendimiento reciba la aprobación del Directorio Ejecutivo.

Para el organismo, el desafío ya no pasa únicamente por corregir los desequilibrios heredados, sino por consolidar una economía capaz de crecer sobre bases más sostenibles. En ese marco, Kozack mencionó cuatro líneas concretas en las que el Gobierno viene avanzando: mercado de capitales, crédito hipotecario, flexibilización laboral e inversiones privadas en infraestructura y bajo el RIGI.

Reforma laboral, crédito e inversión privada

El FMI destacó especialmente la necesidad de profundizar los mercados de capitales y recuperar el financiamiento de largo plazo. Después de años en los que el crédito prácticamente desapareció de la economía argentina, el organismo considera que ampliar el acceso a hipotecas y financiamiento empresario será clave para que la estabilización se traduzca en mayor inversión y consumo.

Kozack también remarcó la importancia de “mejorar la flexibilidad del mercado laboral” y destacó la reforma aprobada durante este año. El objetivo, según explicó, es reducir obstáculos a la contratación formal y facilitar que la recuperación de la actividad termine generando nuevos puestos de trabajo privados.

El propio FMI había señalado previamente que la legislación laboral argentina acumulaba rigideces vinculadas con indemnizaciones, convenios colectivos y organización del trabajo. La reforma impulsada por el Gobierno avanzó sobre varios de esos aspectos, incluyendo nuevas modalidades de contratación, fondos destinados a cubrir indemnizaciones y estímulos para formalizar trabajadores.

Otro de los ejes es la aceleración de concesiones de infraestructura. La lógica consiste en reemplazar progresivamente el modelo basado en obra pública financiada por déficit y gasto estatal por proyectos desarrollados mediante inversión privada y contratos de largo plazo.

El cuarto punto destacado por el Fondo fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Kozack afirmó que ya existen proyectos aprobados por más de u$s70.000 M, principalmente vinculados con energía, minería e infraestructura.

El esquema fue una de las reformas más discutidas de la Ley Bases, pero comenzó a convertirse en una de las principales herramientas para atraer capital hacia sectores exportadores. El Gobierno apuesta a que esos desembolsos permitan aumentar producción, exportaciones, empleo y entrada genuina de divisas durante los próximos años.

El respaldo del Fondo coincide con una estrategia económica que busca reducir el peso del Estado como motor artificial de la actividad y trasladar esa función hacia inversión, ahorro, crédito y empresas privadas. Para el organismo, ese proceso debe sostenerse y profundizarse si Argentina pretende transformar la estabilización inicial en crecimiento permanente.

“Mantener el rumbo” y acumular reservas

Kozack también fue consultada por el deterioro de la actividad registrado durante algunos meses y por la posibilidad de que Argentina atraviese una recesión técnica. La funcionaria evitó modificar las proyecciones, pero dejó claro cuál es la recomendación del organismo: “mantener el rumbo con políticas fuertes, al tiempo que se amplían las ganancias”.

El acuerdo técnico alcanzado esta semana mantiene tres grandes pilares: continuar la desinflación, fortalecer la resiliencia de la economía y potenciar el crecimiento. El FMI destacó además que el Gobierno mantiene su compromiso con el equilibrio fiscal general, uno de los principales cambios respecto de décadas de déficits financiados mediante emisión y endeudamiento.

La acumulación de reservas continuará siendo otro de los objetivos centrales. El Fondo considera que fortalecer la posición externa será fundamental para reducir la vulnerabilidad financiera y permitir una caída más sostenida del riesgo país.

Ante consultas sobre ese indicador, Kozack evitó realizar pronósticos, pero señaló que la mejor herramienta para continuar reduciéndolo es una implementación firme del programa económico, acompañada por mayor acumulación de reservas internacionales netas.

La funcionaria también aclaró que la referencia del comunicado del FMI a determinados “pasos pendientes” antes de aprobar la revisión no debe interpretarse como la existencia de nuevas exigencias hacia Argentina. Según explicó, se trata principalmente de procedimientos administrativos normales: terminar documentos, someterlos a revisión interna y elevarlos al Directorio Ejecutivo.

La aprobación definitiva está prevista para comienzos de diciembre y permitiría liberar aproximadamente US$900 millones adicionales.

El organismo evitó anticipar qué ocurrirá con un eventual waiver relacionado con el cumplimiento de determinadas metas fiscales, ya que esa decisión corresponderá exclusivamente al Directorio. Sin embargo, el acuerdo técnico alcanzado demuestra que el programa continúa vigente y que no existen diferencias capaces de frenar por ahora la relación entre Buenos Aires y Washington.

El mensaje general del FMI fue particularmente claro: la estabilización conseguida constituye solamente la primera etapa. Para transformar ese ordenamiento macroeconómico en una mejora duradera del nivel de vida, Argentina deberá profundizar reformas, ampliar el crédito, atraer inversiones y generar empleo privado.

Después de décadas en las que el crecimiento estuvo asociado recurrentemente a déficit, emisión y expansión del Estado, el Fondo volvió a respaldar un camino diferente: disciplina fiscal, desregulación, apertura, capital privado y reglas que permitan invertir y contratar con mayor libertad.

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