Europa vuelve a sufrir ciberataques contra las heladeras de supermercados: afectaron tiendas de al menos cinco países
Supermercados de Bélgica, Luxemburgo, Irlanda, Suecia y Estonia registraron alteraciones remotas de sus sistemas de refrigeración durante la madrugada. En algunos casos los congeladores llegaron a marcar 50°C y toneladas de alimentos debieron ser descartadas. El episodio reproduce el ataque que afectó a cientos de comercios franceses en octubre.
Una nueva ola de incidentes informáticos contra heladeras y congeladores conectados a Internet volvió a afectar este lunes a supermercados europeos, apenas tres semanas después del ciberataque masivo que obligó a destruir grandes cantidades de alimentos en Francia.
Comercios de Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda y Estonia reportaron durante la madrugada aumentos anormales de temperatura y fallas en los sistemas digitales que administran sus equipos de refrigeración.
El caso más claro ocurrió en Irlanda. El grupo Musgrave confirmó que 13 supermercados SuperValu sufrieron un “incidente de ciberseguridad” dirigido contra un modelo específico de refrigerador. Las tiendas debieron retirar de la venta todos sus productos frescos y congelados afectados como medida preventiva.
En Bélgica, alrededor de 40 locales Delhaize registraron problemas en sus sistemas, mientras Carrefour informó incidentes en al menos 15 establecimientos y Spar en otros cinco. Delhaize confirmó oficialmente un “incidente informático” que alteró la refrigeración, aunque continúa investigando su origen.
Locales de Delhaize en Luxemburgo también fueron afectados. La empresa aseguró que tomó medidas inmediatas para mantener abiertas las tiendas y preservar la cadena de frío.
Congeladores configurados a 50 grados
En Suecia, cadenas como ICA y Coop reportaron fallas similares. Coop contabilizó seis establecimientos afectados y distintas sucursales de ICA tuvieron que retirar alimentos.
En una de las tiendas, el responsable encontró los congeladores configurados a 50°C sin posibilidad de modificar la temperatura, mientras en otro comercio una unidad alcanzó los 55°C y provocó la pérdida completa del contenido.
Los incidentes presentan fuertes similitudes con el ataque ocurrido en Francia el 12 de octubre, cuando hackers tomaron control remoto de los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados y elevaron sus temperaturas hasta unos 50°C.
El Gobierno francés estimó entonces que alrededor de 700 supermercados habían sido afectados. En algunos establecimientos se produjeron incendios y enormes cantidades de carne, verduras, lácteos y congelados tuvieron que ser destruidas.
El nuevo frente vulnerable de la infraestructura digital
La vulnerabilidad está vinculada con la creciente digitalización de equipamientos industriales. Muchas heladeras comerciales utilizan controladores conectados a Internet que permiten a técnicos y proveedores vigilar temperaturas y modificar configuraciones de manera remota.
Esa comodidad también abrió una puerta inesperada para los ciberdelincuentes. Investigaciones posteriores al ataque francés detectaron equipos antiguos expuestos directamente a Internet y sistemas que habían quedado sin actualizaciones de seguridad.
Por ahora no existe evidencia pública que permita asegurar que todos los ataques fueron realizados por el mismo grupo. Tampoco hubo reivindicaciones y las autoridades europeas todavía intentan determinar si se trata de una campaña coordinada o de distintos actores aprovechando vulnerabilidades similares.
La nueva ola expone un riesgo que va mucho más allá de robar información o bloquear computadoras: un ataque informático puede ahora alterar físicamente equipamiento, destruir alimentos, provocar incendios y afectar cadenas de abastecimiento.
Europa enfrenta así por segunda vez en pocas semanas una amenaza particularmente extraña pero costosa: hackers capaces de convertir las heladeras de un supermercado en el punto de entrada para causar daños en el mundo real.
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