“Sueños Compartidos”: el escándalo que expuso el vínculo corrupto entre el kirchnerismo y las Madres de Plaza de Mayo

Durante años, la organización Madres de Plaza de Mayo fue presentada como uno de los símbolos morales más fuertes de la política argentina. Sin embargo, detrás de esa fachada histórica se desarrolló uno de los escándalos de corrupción más impactantes vinculados a fondos públicos durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner: el caso del programa de viviendas Sueños Compartidos.

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Lo que comenzó como un plan para construir casas destinadas a familias vulnerables terminó convertido en una trama de millones de pesos desviados, obras inconclusas, empresas creadas para facturar al Estado y una causa judicial que todavía hoy sigue generando repercusiones.

El plan Sueños Compartidos fue lanzado en 2006 como parte de la política de viviendas sociales impulsada por el gobierno nacional. El Estado transfería fondos para la construcción de barrios populares y la ejecución de las obras quedó en manos de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

La organización estaba presidida por Hebe de Bonafini, una de las dirigentes más cercanas políticamente al kirchnerismo durante esos años.

Para administrar el programa se designó como apoderados de la fundación a los hermanos Sergio Schoklender y Pablo Schoklender, desde esa posición manejaban la estructura financiera y administrativa del programa, que llegó a recibir cientos de millones de pesos del Estado nacional para ejecutar proyectos de viviendas en distintas provincias.

¿De qué trata la causa “Sueños Compartidos”?

El juicio investiga un presunto desvío de más de 200 millones de pesos destinados a viviendas sociales, dinero que debía usarse para construir casas para sectores vulnerables. El programa funcionaba así:

  • El Estado financiaba viviendas sociales.
  • La ejecución la hacía la fundación de las Madres de Plaza de Mayo.
  • La administración del dinero estaba en manos de los hermanos Schoklender.

La fiscalía sostiene que parte de los fondos públicos se desviaron o no se usaron para las obras

-Lo que dijo Schoklender es una declaración de un imputado en juicio, no una sentencia judicial.
El tribunal todavía debe determinar responsabilidades penales en el caso.

El estallido del escándalo

El esquema comenzó a derrumbarse en 2011 cuando se detectaron irregularidades graves en la administración de los fondos.

La investigación judicial reveló una serie de maniobras que encendieron las alarmas:

  • Desvío de fondos públicos destinados a viviendas sociales.
  • Empresas vinculadas a los Schoklender que facturaban obras al Estado.
  • Transferencias millonarias sin controles administrativos claros.
  • Obras que quedaron inconclusas o directamente nunca comenzaron.

A medida que avanzaban las investigaciones también aparecieron bienes de lujo vinculados al manejo de esos fondos, como propiedades, vehículos de alta gama y movimientos financieros difíciles de justificar.

La causa terminó conocida como Causa Sueños Compartidos, uno de los expedientes judiciales más sensibles del kirchnerismo.

Responsabilidades y consecuencias

  • Los hermanos Schoklender fueron investigados por defraudación al Estado, lavado de dinero y administración fraudulenta.
  • El programa fue cancelado y muchas obras quedaron paralizadas.

Hebe de Bonafini defendió inicialmente a Schoklender, pero luego lo expulsó de la fundación cuando se conocieron las acusaciones.

¿Qué pasó?

El gobierno kirchnerista había transferido grandes sumas de dinero sin controles administrativos estrictos. La fundación tenía trato directo con la Casa Rosada.
La oposición acusó al kirchnerismo de usar organizaciones afines para manejar fondos públicos.
En términos judiciales se investigó la responsabilidad del sistema de control estatal en la asignación de los fondos.

¿Qué dijo Sergio Schoklender en el juicio?

El exapoderado de la fundación Sergio Schoklender declaró ante el Tribunal Oral Federal N.º 5 y aseguró que el sistema se descontroló después de la muerte de Néstor Kirchner en 2010.

Según su testimonio:

  • Dijo que “cuando murió Néstor se desmadró todo” dentro del esquema de obra pública y del programa de viviendas, refiriendose a la corrupción.

Schoklender aseguró que dentro del esquema existía una estructura política y económica vinculada a la obra pública y que, tras la muerte del expresidente en 2010, el sistema perdió los límites que tenía. También señaló que dentro del programa había irregularidades en la adjudicación de obras, pagos adelantados y empresas que cobraban trabajos que nunca se terminaban.

En su declaración apuntó además contra la conducción de la fundación y afirmó que Hebe de Bonafini estaba políticamente alineada con el kirchnerismo y bajo la influencia de dirigentes cercanos al poder.

Otra de las afirmaciones que generó polémica fue que parte de los recursos del programa se utilizaban para financiar movilizaciones políticas y actividades vinculadas al oficialismo de entonces.

Mientras tanto, el caso Sueños Compartidos sigue siendo uno de los ejemplos más citados en el debate político argentino cuando se discute la relación entre poder político, organizaciones sociales y manejo de fondos públicos.

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Ludmila Radolovich
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