Descenso significativo del IPC: abril cerró con 2,6% y marcó una baja de 0,8 puntos frente a marzo
El índice de precios al consumidor volvió a mostrar una desaceleración en abril. La inflación mensual fue del 2,6%, por debajo del 3,4% registrado en marzo, mientras que el acumulado de 2026 llegó al 12,3%. Alimentos y bebidas, uno de los rubros más sensibles para el bolsillo, mostró una suba de apenas 1,5%.
El mes de abril dejó un dato relevante para la economía argentina: el Índice de Precios al Consumidor fue del 2,6%, lo que representa una baja de 0,8 puntos porcentuales en relación al mes anterior, cuando había alcanzado el 3,4%. De esta manera, la inflación acumulada en lo que va de 2026 trepó al 12,3%.
Entre los rubros que se ubicaron por encima del promedio general se destacaron Transporte, con una suba del 4,4%; Educación, con 4,2%; y Comunicación, con 4,1%.
Sin embargo, al observar las cifras publicadas por el INDEC aparecen dos datos especialmente positivos. El primero es la desaceleración de casi un punto porcentual respecto de marzo. El segundo, todavía más sensible para la vida cotidiana, es que el rubro Alimentos y Bebidas no Alcohólicas registró uno de los aumentos más bajos del mes, con apenas 1,5%, cortando la tendencia de los meses anteriores, en los que venía creciendo por encima del índice general. Por debajo se ubicó Recreación y Cultura, con una suba del 1,0%, la menor del período.
El capítulo que más había presionado en los meses anteriores, carnes, también mostró señales de moderación: aumentó apenas 2%, por debajo del promedio general y en su menor ritmo desde septiembre de 2025.
En tanto, los precios estacionales no registraron variación, con un 0,0%. Las subas propias del cambio de temporada en indumentaria fueron compensadas por caídas en turismo y frutas, lo que dejó a la categoría prácticamente plana.
Los servicios regulados, especialmente transporte y electricidad, fueron los que más aumentaron, con una suba del 4,7%, casi el doble del promedio general. La explicación está vinculada al proceso de sinceramiento de precios relativos, con una reducción gradual del entramado de subsidios heredado de la administración anterior.
Este punto resulta clave. Los subsidios a energía y transporte representaban en 2023 cerca del 2,0% del PBI, mientras que en 2026 se ubican en torno al 0,6% del PBI, con el objetivo del Ejecutivo de llevarlos al 0,5% hacia fin de año. Este ajuste implicó una reducción real del gasto del orden del 39% interanual durante 2025 y un recorte acumulado superior a los USD 5.600 millones.
Al analizar el impacto por regiones, la desaceleración fue dispar. El Gran Buenos Aires fue la zona con mayor incremento, con 2,8%, seguida por el Noreste, con 2,7%, y la Patagonia, con 2,6%. En el resto de las regiones se observó una tendencia similar al promedio nacional.
El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, celebró el dato y destacó que se trató de la inflación más baja en cinco meses. Además, señaló que, excluyendo el registro atípico de 2020, fue el índice más bajo para un mes de abril desde 2017.
Las proyecciones para los próximos meses, de acuerdo al Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA, anticipan una inflación del 2,3% para mayo y del 2,1% para junio.
El dato de abril deja ver un freno en la inercia inflacionaria, especialmente por la moderación de la inflación núcleo y de los alimentos. El desafío para los próximos meses será consolidar esa tendencia y romper finalmente el piso del 2% mensual.
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