Macri y Caputo y ¿un guiño calculado? el abrazo que trata de marcar la cancha en La Libertad Avanza
Macri y Santiago Caputo escenificaron un encuentro
La foto viral en Fundación Libertad no parece ser un gesto espontáneo, sino el primer toque de atención al núcleo duro del armado de Milei.
Anoche, en el salón principal de la Fundación Libertad, el expresidente Mauricio Macri y el joven dirigente Santiago Caputo escenificaron un abrazo cargado de intencionalidad. Lejos de un encuentro casual, la instantánea fue capturada y difundida con una coordinación impecable por medios afines, como si estuvieran marcando el terreno de juego interno de La Libertad Avanza.
Desde la tribuna mediática, portales y canales de noticias reprodujeron el gesto en horas punta, resaltando las “sonrisas cómplices” y subrayando que ambos “sellaron una tregua histórica”. Sin embargo, la rapidez y el énfasis del coberturista evidencian que no fue un simple saludo, sino una puesta en escena destinada a enviar un mensaje muy concreto: el ala tradicional de los líberals (léase versión norteamericana, liberales progresistas), representada por Macri, vuelve a tomar su lugar.
El destinatario implícito de ese mensaje es la hermana de Javier Milei, armadora nacional de LLA, quien ha construido su poder al margen de la vieja política y se ha resistido a que figuras del macrismo entren en el armado de candidatos. La foto de anoche, replicada hasta el cansancio, tiene un claro eco en los despachos de Balcarce 50: “Aquí hay espacio para viejos y nuevos operadores políticos”, parece decir la alianza.
La sincronía entre el acto de Fundación Libertad y la reacción de la prensa —titulares, editoriales y hasta entrevistas recordando el viejo vínculo de Macri con el liberalismo— no parece fruto del azar. Más bien, configura la primera jugada pública para disputar protagonismo dentro de un espacio que, hasta ahora, se presentaba inamovible en manos de la familia Milei.
En los pasillos del partido comentan que Caputo ha forjado alianzas con referentes provinciales desde hace semanas, y que el abrazo con Macri fue la señal externa de una negociación interna. La estrategia: usar la fuerza de medios tradicionales para condicionar a quienes defienden la “pureza libertaria” y obligarlos a negociar candidaturas y recursos.
¿Será este el primer paso en una interna de poder abierta?
Si la armadora nacional mantiene su pulso y logra neutralizar el envión de Macri-Caputo, la foto quedará como un simple flash mediático. Pero si cede un centímetro, la puesta en escena de ayer pasará a la historia como el golpe de efecto que abrió la puerta a la renovación alineada con la “vieja política”.
En definitiva, aquel abrazo no solo calentó los micrófonos: fue la declaración de guerra suave, pero inexorable, por el control del mapa electoral libertario.
