El Gobierno prepara una regularización fiscal simplificada: un paso más hacia la libertad económica
Este jueves, el Gobierno nacional anunciaría una medida largamente esperada por muchos argentinos: una herramienta de simplificación patrimonial que permitirá blanquear hasta 100.000 dólares sin sanciones ni impuestos, de manera fácil, voluntaria y sin burocracia excesiva.
Se trata de una suerte de «blanqueo inteligente», enfocado en el ciudadano común que ahorró en la informalidad por desconfianza, por necesidad o por falta de incentivos claros para ingresar al circuito legal. La medida está pensada como una cuenta especial de regularización, a través de la cual los fondos se podrán depositar y mantener en el sistema sin penalidades ni controles retroactivos.
💰 ¿Cuánto hay “bajo el colchón”?
Según estimaciones privadas y oficiales, los argentinos tienen entre 250.000 y 300.000 millones de dólares fuera del sistema, ya sea en cajas de seguridad, cuentas en el exterior, efectivo en sus casas o inversiones no declaradas.
Esa enorme masa de recursos es una oportunidad histórica desperdiciada, producto de décadas de confiscaciones, cepos, inflación y gobiernos que castigan al que produce y premian al que vive del Estado.
📈 Ventajas del nuevo régimen
- Ingreso voluntario al sistema formal, sin persecución fiscal.
- No se pagará impuesto ni penalidad para montos de hasta 100.000 dólares.
- Se podrán blanquear billetes deteriorados o antiguos, incluyendo dólares “cara chica”.
- Se simplifica el proceso: sólo hay que abrir una Cuenta Especial de Regularización de Activos (CERA) en un banco.
- Impacto macroeconómico positivo: más liquidez, más inversión, más ahorro productivo.
- Fomento al crédito privado, ya que esos fondos podrían ser usados por bancos y empresas.
🧭 Una señal de cambio de época
Durante décadas, el Estado argentino persiguió al ciudadano ahorrador, tratándolo como sospechoso, mientras premiaba al evasor con blanqueos opacos y beneficios a medida. Esta medida invierte la lógica: se abre una puerta para el que nunca creyó en el sistema pero hoy ve señales de cambio real.
No se trata de un perdón a evasores seriales, sino de un puente hacia la legalidad, para millones de argentinos que —por legítima defensa— guardaron sus ahorros lejos de los tentáculos del Estado depredador.
📌 Más libertad, menos miedo
Esta regularización no sólo tiene un impacto económico: es un gesto simbólico de libertad. Reconoce que el dinero es propiedad privada, que el ciudadano tiene derecho a disponer de sus recursos y que el rol del Estado no es perseguir, sino facilitar.
El proyecto no obliga ni castiga: invita y respeta. Y en una Argentina acostumbrada a ver cómo la ley se usa como látigo, esto es una revolución silenciosa.
El ahorro privado es sagrado. Dejarlo florecer en libertad puede ser el principio del fin del viejo régimen de persecución fiscal.
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