Piden 3 años y 8 meses de prisión para Aníbal Fernández por la causa “Fútbol para Todos”
La Fiscalía reclama casi 4 años de prisión en suspenso y la inhabilitación perpetua para Aníbal Fernández, mientras para Capitanich solicita 8 meses. El Estado exigirá la restitución de más de 456 millones de pesos por los fondos desviados.
Una pena contundente
En el juicio de la causa «Fútbol para Todos», el fiscal general Miguel Ángel Osorio solicitó para Aníbal Fernández, ex jefe de Gabinete, 3 años y 8 meses de prisión, de cumplimiento condicional, y una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta y violación de deberes. Además, se exige la restitución de aproximadamente 456 millones de pesos actualizados— provenientes de fondos desviados mediante contratos con la Fundación “El Futbolista” y otros mecanismos — que deberían dirigirse al ENARD y la AFA.
Castigo más leve para Capitanich
Para Jorge Capitanich, también ex jefe de Gabinete, el pedido es de 8 meses de prisión en suspenso, por incumplimiento de deberes de funcionario público, junto a una inhabilitación proporcional. El fiscal destaca que sus decisiones permitieron que los adelantos de fondos queden absorbidos como parte de un mínimo garantizado, sin devolverlos al Estado.
Otros involucrados
- Luis Segura (ex presidente de AFA): 2 años de prisión solicitados.
- Carlos Pandolfi (FAA): 1 año.
- Norberto Monteleone (FAA): 1 año.
- Natale Rigano (Iveco): 2 años.
- Se pidieron absoluciones para Gabriel Mariotto y varios directivos vinculados al programa.
El caso detrás de «Fútbol para Todos»
El programa, lanzado en 2009, buscaba garantizar fútbol gratuito y apoyar económicamente a los clubes. Pero la investigación judicial reveló que esos fondos fueron usados para desviar recursos mediante mecanismos como cheques diferidos endosados en cuevas financieras y patrocinios a precios ridículos (Iveco). El perjuicio al Estado habría sido de más de 131 millones de pesos, excediendo los 456 millones con intereses actualizados.
El debate de fondo
Capitanich calificó el alegato como un “desfile de conjeturas”, argumentando que los fondos destinados a la AFA ya no eran bienes estatales y que no se podía judicializar esa cadena de control. A su vez, asegura que la ley no facultaba a la Jefatura de Gabinete para fiscalizar esos fondos.
La voz popular y lo que deja esta batalla
Este juicio marca un hito: los funcionarios que usaron el fútbol para atornillarse al poder enfrentan una acusación de sobra dura. La pena en suspenso e inhabilitación para Fernández significa que, aunque evite la cárcel, su paso por la función pública habrá quedado marcado indeleblemente por la sospecha. Mientras tanto, el pedido de devolución de cientos de millones enfatiza que, más allá del show mediático, el foco está en salvar recursos públicos de estas maniobras. Tocó definitivamente el lado oscuro de una de las políticas de propaganda más extendidas del kirchnerismo.
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