Emboscada en Lomas de Zamora: militantes kirchneristas atacaron a Milei a piedrazos y hubo detenidos

El presidente Javier Milei fue víctima de una emboscada en Lomas de Zamora: un volquete lleno de escombros fue usado como arsenal por militantes de izquierda para atacar la caravana presidencial. Entre los manifestantes estuvo el secretario de Gobierno local Matías Gasparrini y fue detenido un dirigente de HIJOS que se lanzó sobre la camioneta de Milei. El antecedente inmediato: en Junín, el puntero kirchnerista Santiago Agustín Byjmuk pateó brutalmente por la espalda a un jubilado libertario.

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Una emboscada planificada

Lo que ocurrió en Lomas de Zamora no fue un incidente aislado: fue una emboscada. Durante la caravana de Milei y candidatos de La Libertad Avanza, un grupo de militantes opositores organizó una contramarcha en el mismo lugar, con un único objetivo: generar disturbios y atacar.
Entre los manifestantes estaba Matías Gasparrini, secretario de Gobierno del intendente Federico Otermín. Y como si fuera poco, en la zona había colocado un volquete cargado de escombros, que fue utilizado por los violentos para lanzar piedras y cascotes contra la camioneta presidencial.

La situación escaló al punto de que un hombre, José Marcelino Dabrowski, dirigente de la agrupación HIJOS, se arrojó directamente sobre la camioneta de Milei y fue detenido por la custodia.

Volquetes colocados estratégicamente en el paso de la caravana de LLA

HIJOS: violencia y operaciones

El caso de Dabrowski no sorprende. La agrupación HIJOS fue la misma que, el año pasado, inventó una denuncia falsa contra militantes libertarios, acusándolos de abusar de una persona trans y de dejar con lápiz la sigla “VLLC” en una pared. Una operación tan burda que daba vergüenza repetirla, pero que sin embargo fue levantada por varios medios alineados al kirchnerismo. Hoy, el mismo espacio vuelve a mostrarse tal cual es: un aparato de provocación y violencia política.

El dirigente de HIJOS lanzándose sobre la camioneta presidencial

El antecedente de Junín: cobardía kirchnerista

El ataque de Lomas se suma al brutal episodio en Junín, donde el puntero kirchnerista y militante pro-palestino Santiago Agustín Byjmuk fue grabado pateando por la espalda a un jubilado libertario. Lo mismo que semanas atrás aparecía sonriente haciéndose “la víctima” en las marchas de los miércoles, fue el que ahora protagonizó una patada voladora contra un anciano indefenso, mostrando la mentira permanente en la que viven estos sectores.

Le militante de izquierda que «defiende» jubilados de izquierda y golpea a jubilados libertarios

La intolerancia de la izquierda

Los libertarios jamás se meten a provocar o reventar marchas de sus opositores. Sin embargo, en cada acto de Milei se organizan contramarchas violentas, buscando generar caos y miedo. Es una metodología que responde a su histórica política de violencia: no toleran convivir con otras ideas ni con otras personas, y mucho menos cuando no son gobierno.

No hay debate ni intercambio democrático: hay piedrazos, emboscadas, patadas por la espalda y operaciones de prensa. Esa es la verdadera cara de la izquierda argentina.


🔎 Lo que queda en claro

La emboscada en Lomas de Zamora y el ataque en Junín son dos capítulos de la misma película: la violencia sistemática del kirchnerismo y la izquierda contra Milei y sus simpatizantes. Hoy quedó en evidencia que su discurso de democracia y derechos es puro relato: en la práctica, recurren al apriete, a la mentira y a la agresión física.
La Argentina que quieren es esa: un país donde el que piensa distinto es atacado, silenciado o agredido. Y esa violencia, cada vez más, la gente la ve y deja de creerles.

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