El Gobierno escuchó a las empresas santafesinas: «por primera vez vienen a escucharnos para después proponer»
El secretario de Industria y Comercio de la Nación, Pablo Lavigne, y la subsecretaria de Política Industrial, Daniela Ramos, visitaron el Parque Industrial de Pérez y mantuvieron una mesa de trabajo con empresarios e industriales de toda Santa Fe. Hubo diálogo abierto, relevamiento de problemas y compromisos para que los proyectos oficiales se diseñen con insumos del sector privado.
La comitiva nacional arribó al mediodía y, tras una recorrida por plantas del parque, encabezó una reunión ampliada en la que participaron pymes metalmecánicas, alimentarias, autopartistas, firmas de software aplicado y servicios industriales. El formato fue deliberadamente desestructurado: breve exposición inicial de los funcionarios y, enseguida, rueda de preguntas y propuestas por parte de los empresarios.
“Esto es la primera vez en mi vida que me pasa: que el Gobierno venga a preguntarnos en lugar de decidir por su cuenta”, sintetizó uno de los industriales al término del encuentro, reflejando el clima general. La valoración se repitió en pasillos y en los corrillos posteriores: la posibilidad de poner datos, costos y cuellos de botella reales sobre la mesa antes de que se redacten normas o programas.
Según asistentes, el intercambio giró en torno a ejes que hoy condicionan la competitividad: simplificación regulatoria, carga impositiva, financiamiento de capital de trabajo e inversión, infraestructura logística, costos energéticos y exportaciones. Lavigne tomó nota de los puntos críticos que se repiten en parques de la región y destacó que la agenda nacional “apunta a remover trabas y dar previsibilidad para que el sector privado invierta y contrate más”.

Ramos, por su parte, explicó que la Secretaría está relevando insumos sector por sector para que los futuros instrumentos —desde ventanillas únicas hasta esquemas de incentivos— respondan a problemas concretos y medibles. “La política industrial se construye con información y con empresas en pie; por eso estamos acá”, señaló.
Los empresarios santafesinos pidieron reglas claras y estables, menos tiempos muertos en habilitaciones y comercio exterior, y que cualquier programa de fomento tenga criterios simples y automáticos. También plantearon la necesidad de coordinar con la provincia y los municipios para alinear tasas locales y gestiones que hoy encarecen el día a día de las pymes.
La visita cerró con el compromiso de armar mesas técnicas por cadena de valor (madera–mueble, metalmecánica, alimentos y bebidas, biotecnología, software industrial, entre otras) y una hoja de seguimiento con plazos para responder cada pedido. “Venimos a corregir desde el territorio. Lo que se pueda resolver por norma, se hará; lo que requiera inversión o coordinación, tendrá su canal”, fue el mensaje final.
Para el Parque Industrial de Pérez y su área de influencia, el saldo fue positivo: diálogo directo, escucha y trabajo de campo. Si de ese insumo surgen regulaciones más simples y un entorno más previsible, coincidieron los presentes, la producción y el empleo tendrán margen para crecer.
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