Las reformas económicas que prometió Javier Milei en su discurso
El 2026 se perfila como el año de consolidación definitiva del modelo económico de Javier Milei. Con equilibrio fiscal como principio innegociable, baja de impuestos por al menos 2,5 puntos del PBI, eliminación del Impuesto PAÍS, más apertura comercial y profundización de la desregulación, el Gobierno busca reducir el costo argentino y liberar el potencial productivo.
El 1ro de marzo de 2026, con motivo del inicio de sesiones ordinarias del congreso número 144, el presidente Javier Milei brindó un discurso de alto impacto político y económico dando cuenta de dónde venimos, dónde estamos parados en el presente y hacía dónde vamos.
En la presente nota les proponemos desglosar lo propuesto por el ejecutivo en su discurso en materia económica. Prometió una reforma tributaria -eliminación y baja de impuestos-, continuar con la desregulación y una mayor apertura comercial.
Javier Milei detalló un ambicioso paquete de reformas económicas enfocadas en seguir bajando el gasto fiscal, continuar con la desregulación -cartera a cargo de Federico Sturzenegger- y una nueva etapa de reducción de impuestos, que se estima será igual o mayor a 2,5 puntos porcentuales en relación al PBI.
El mensaje principal del presidente fue de consolidación del rumbo: equilibrio fiscal permanente como pilar inquebrantable y una apertura comercial sostenida. Sin embargo, lo más destacado para el sector productivo y los contribuyentes fue el compromiso de una nueva rebaja tributaria.
El logro tangible en materia tributaria a nivel nacional es la “baja de dos puntos y medio del PBI” en etapas previas al discurso. Para 2026, prometió profundizar este camino con medidas específicas:
- Eliminación total del impuesto País: Confirmó la eliminación definitiva de este tributo, cuyo grueso ya había sido reducido previamente.
- Reducción de percepciones: Prometió una baja en las percepciones de IVA y Ganancias que se aplican sobre importaciones de bienes básicos e insumos.
- Baja de aranceles: Anunció la continuidad en la reducción de aranceles para una amplia gama de productos: ropa, calzado, electrodomésticos, neumáticos, motos, insumos industriales, fertilizantes, herbicidas y productos electrónicos.
- Reducción de impuestos internos: Incluyó la baja de impuestos internos para autos y motos, y específicamente para vehículos híbridos y eléctricos, así como para celulares y seguros.
- Presión a Provincias y Municipios: instó a las demás instituciones locales a sumarse a esta rebaja. Señaló que «falta que las provincias y los municipios hagan su parte» y anunció una herramienta para que los ciudadanos puedan denunciar tasas locales que consideren «excesivas».
¿A cuánto podría bajar la base imponible?
En su discurso, Javier Milei no dio un porcentaje exacto de cuanto será el alivio fiscal o una baja específica en algún tributo (como IVA o Ganancias) sino una cuantificación del alivio total. La promesa es que la sumatoria de todas estas medidas (eliminación de PAIS, baja de percepciones, aranceles, etc.) representa una reducción de la presión fiscal nacional de 2.5% del PIB sin incluir la baja de impuestos provinciales o municipales a los que instó a sumarse para aliviar la carga al contribuyente.
En este aspecto es crucial recordar lo que representa cada impuesto en relación al total de la recuadación coparticipable, es decir lo que después se reparte a las provincias: IVA -neto- representa el 59% de la recaudación; Ganancias el 33%; y los impuestos internos el 3% de la recaudación.
En enero de 2026, la recaudación total de ARCA (ex AFIP) alcanzó los $18,33 billones. Dentro de este total el IVA aportó $6,21 billones y Ganancias $3,40 billones, consolidándose como los dos pilares fundamentales.
IVA y Ganancias son el corazón del sistema: entre ambos concentran más del 90% de los recursos coparticipables. El IVA, impuesto al consumo, es el que más aporta. Ganancias, a pesar de las reformas, mantiene un peso muy relevante gracias a los anticipos de las empresas.
Impuesto PAÍS en extinción: tal como prometió Milei en su discurso, este impuesto está en las últimas. Su recaudación se desplomó un 80% interanual en enero y el gobierno ya confirmó su eliminación definitiva para 2026, lo que quitará un piso de ingresos pero aliviará el costo de las importaciones.
Reformas Estructurales y Pro-Mercado
Dejando de lado lo impositivo, Milei enmarcó estas medidas en un contexto de reformas más amplias que buscan atraer inversiones y desregular la economía:
- Reforma Laboral («Ley de Modernización Laboral»): La reivindicó como una herramienta clave para formalizar el empleo y adaptar el mercado de trabajo a las nuevas realidades económicas, en combinación con incentivos para PyMEs.
- Desregulación: Destacó la labor del ministerio a cargo de Federico Sturzenegger, afirmando que se realizaron «más de 14.500 desregulaciones» en diversas áreas, incluyendo la eliminación de licencias de importación y la derogación de la ley de alquileres.
- RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones): Lo calificó como «la política de desarrollo más eficaz del siglo», mencionando que ya hay proyectos aprobados por u$s25.000 millones y solicitudes por otros u$s45.000 millones. Su objetivo es que las condiciones de este régimen se extiendan al resto de la economía.
- Apertura Comercial: Celebró la promulgación del acuerdo Mercosur-UE y un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos, como pilares de un «nuevo ciclo exportador».
Si se tuviera que hacer un resumen del discurso del Presidente en un párrafo diríamos que el 2026 se presenta como un año en el que se buscara: profundizar el ajuste fiscal como pilar fundamental del programa, apertura comercial, desregulación de la economía, atraer inversiones y baja de impuestos nacionales -cuantificada en 2.5 puntos del PIB-.
