Lumilagro duplicó sus ventas y rompió record tras la paliza a Pichetto

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La empresa argentina de termos Lumilagro registró un fuerte incremento en sus ventas luego del cruce público que mantuvo con el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, en un episodio que terminó generando un efecto inesperado para la compañía.

La polémica comenzó cuando Pichetto realizó declaraciones críticas sobre la producción industrial argentina y el rol de algunas empresas nacionales frente a la competencia internacional. A raíz de esos dichos, desde Lumilagro respondieron públicamente desmintiendo los dichos del diputado y defendiendo la fabricación local y la trayectoria de la empresa, lo que rápidamente generó repercusión en redes sociales y medios de comunicación.

El efecto en el mercado

Lejos de perjudicar a la marca, el debate terminó teniendo un impacto positivo. Según informaron desde la compañía, las ventas se duplicaron en los días posteriores al intercambio, impulsadas por una ola de apoyo de consumidores que salieron a comprar productos de la firma.

El fenómeno se replicó especialmente en redes sociales, donde muchos usuarios compartieron fotos de sus termos y alentaron la compra de productos de la empresa como forma de respaldo.

Una marca con historia

Fundada hace décadas, Lumilagro es una de las marcas más tradicionales del mercado argentino de termos y artículos térmicos. Su presencia en hogares, oficinas y actividades al aire libre la convirtió en un producto fuertemente asociado a la cultura cotidiana del país.

La controversia con Pichetto, que inicialmente parecía un simple cruce político, terminó transformándose en un inesperado impulso comercial para la empresa, demostrando una vez más cómo la exposición mediática puede influir directamente en el comportamiento del consumidor.

La paradoja política

El episodio también dejó al descubierto una paradoja en el debate político argentino. Durante años, sectores del kirchnerismo hicieron de la defensa de la “industria nacional” una de sus principales banderas. Sin embargo, cuando la situación nacional refiere a los buenos efectos del gobierno de Milei, la situación cambia… frente a la polémica que involucró a Lumilagro, muchos de esos mismos dirigentes y militantes optaron por el silencio o incluso por relativizar el rol de la empresa.

Esa reacción expone una contradicción discursiva: cuando la defensa de la producción local no encaja con la disputa política del momento, la histórica consigna de proteger la industria nacional parece quedar en segundo plano.

-Lo que comenzó como una discusión sobre industria y producción nacional terminó generando más visibilidad, más conversación pública y, finalmente, más ventas para la empresa.

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Ludmila Radolovich
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